viernes, 18 de diciembre de 2009

El gran banquete de los Stones

La aséptica portada que la discográfica decidió colocarle al “Beggars banquet” de los Stones poco tiene ver con la idea original que la banda tenia prevista para el disco. Sucede que en esta ocasión no fueron los motivos sexuales los que empujaron a los censores a meter la tijera si no un presunto ataque al buen gusto que papa estado no puede consentir que sus ciudadanos sufran.

Diseñada por Tom Wilkes, en ella se veía un retrete bastante cutre lleno de pitadas, y eso era más de lo que en 1968 se podía consentir. Lo curioso es que en esta ocasión España no se quedó sola en su veto a la portada ya que el Reino Unido también se vio afectado por el exceso de interés de sus políticos por la salud emocional de sus conciudadanos. Allí el disco se publicó con la cubierta tal y como estaba prevista (parece ser que esa decisión provocó un fuerte enfrentamiento entre el grupo y su disquera), pero al cabo de unas pocas semanas todos los ejemplares se retiraron de las tiendas y fueron sustituidos por otros en los que, sobre un fondo banco, parece representar una tarjeta de visita en la que se veían el nombre y título del disco.

Pero, si lo anterior es extraño (no deja de sorprender que un criterio estético sea determinante para prohibir una portada), más lo es que hasta que no se reeditó la discografía de los Stones en CD no se recuperase el formato original del disco. No es necesario decir lo cotizados que están (en vinilo claro) aquellos discos de la primera edición ya que, como además al poco tiempo el formato LP fue ejecutado, hasta no hace demasiado no han vuelto a verse con regularidad en las estanterías de las tiendas.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Simpson rock and roll star


Mañana se cumplen los 20 años de la primera emisión en Estados Unidos de Los Simpson así que, como los cameos de estrellas del rock (y en general todo tipo de personalidades) se hizo habitual desde el principio y no me apetece transcribir la larga lista de todos los músicos que han pasado por la serie, he decidido proponer un sencillo juego.

Se trata de poner nombre a los artistas que aparecen en las siguientes viñetas que simplemente son una pequeña muestra de los que a lo largo de estas dos últimas décadas se han dejado caer por el bar de Moe o han cruzado su camino con el de la familia más famosa del mundo. El único premio es la íntima satisfacción de saber si estas un poco puesto en los personajes que han hecho historia dentro del rock en su más de medio siglo de vida.

Felicidades, para mi seguís siendo los más grandes…






















viernes, 11 de diciembre de 2009

Aquella década prodigiosa…

Esta mañana en el trabajo, en uno de esos momentos ociosos que de vez en cuando se presentan, me he puesto a hacer una lista con mis cinco discos favoritos (solo uno por artista). He tardado apenas un par de minutos (es algo sobre lo que reflexionado bastante) y los elegidos han sido: “At Fillmore East” de los Allman Brothers, “Blood on the tracks” de Dylan, “London calling” de los Clash, “Ragged glory” de Neil Young y “Yankee Foxtrot Hotel” de Wilco…

No sabría decir por que, pero los títulos los copie en el orden de su publicación y, al repasarla, me he dado cuenta que ninguno de ellos fue grabado en los años 60 (también conocidos como la década prodigiosa). Si tuviese que hacer un análisis general por décadas de la historia del rock diría que los 50 supusieron el principio de todo con lo que eso supone, los 60 y 70 la explosión y consolidación, los 80 las primeras muestras de decadencia y los 90 y 2000 un océano de mediocridad salpicada de islotes de aire fresco… Sucede que este resumen inicial no se ajusta del todo con lo que dice mi lista (tres de los 70 y uno de los 90 y 2000) por lo que decidí ampliarla a 25 títulos para que, con un ratio mayor, los resultados fuesen más fiables.

Tras escribir de nuevo los cinco de antes hago cinco columnas (una por década) y empiezo a colocar discos. En los 60 apunto el “Revolver” de los Beatles, el de la Velvet Underground con Nico, “Are you exerienced?” de Hendrix, el de Mayall y Clapton, el “Disraeli Sears” de Cream, a los Kinks (ante la duda dejo en el aire con cual de sus discos me quedo) y el “Live at the Regal” de B.B.King.

Las dudas sobre que disco prefiero de algunos artistas se incrementa en la columna de los 70 ya que me cuesta decantarme entre el “Led Zeppelin – IV” o el “Physical graffiti” de los Zeppellin y el “Sticky fingers” o el “Exile on main street” de los Stones (sin olvidar que Neil Young publicó “After the goldrush”, “Harvest”, Tonight is the night”, “Zuma” o “Rust never sleeps” que en un momento dado podrían sustituir a “Ragged Glory” en la lista), aunque no dudo a la hora de seleccionar el “Trapestry” de Carole King, “Wish you were here” de Pink Floyd, “Berlin” de Lou Reed, “Closing time” y “Communiqué” de Dire Straits.

Los 80 me los ventilo con el “Closer” de Joy Division, el “The queen is dead” de los Smiths y el “Green” de R.E.M.; los 90 con “Achtung baby” de U2, “Grace” de Jeff Buckley, “Mornig glory” de Oasis, el “OK computer” de los Radiohead y “The boatman’s call” de Nick Cave; y de la última década sólo añado el “Funeral” de los “Arcade Fire”…

Sumo y me salen 27… Seis de los 60, diez de los 70, tres de los 80, seis de los 90 y dos de los 2000…

En cualquier caso me siguen faltando discos y artistas… Veo que me he olvidado de Bowie, los Pistols, Elvis Costello, Nirvana, Leonard Cohen, Van Morrison, Blur, Pearl Jam, la Creedence, Dinosaur Jr, Zappa, los Who, The Jam, Nick Drake, Grateful Dead, mis queridos Tom Petty y Elliot Murphy… Y llego a una doble conclusión: que por mal que hayan estado las cosas a lo largo de los últimos 60 años no ha dejado de aparecer gente capaz de parir grandes discos y que para mi la llamada década prodigiosa es la de los 70…

jueves, 10 de diciembre de 2009

Portobello belle (Dire Straits)

Belladonna's on the high street
Her breasts upon the offbeat
And the stalls are just the side shows
Victoriana's old clothes
And yes she got the skirt so tight now
She wanna travel light now
She wanna tear up all her roots now
She got the turn up on the boots now

She thinks she's tough
She ain't no English rose
But the blind singer
He's seen enough and he knows
Do a song about a long gone Irish girl
But I got one for you my Portobello Belle

She sees a man upon his back there
Escaping from a sack there
And Belladonna lingers
Her gloves they got no fingers
Blind man he’s singing the Irish
He gets his money in a tin dish
Just a corner serenader
Once upon a time he could have made her

She thinks she's tough
She ain't no English rose
But the blind singer
He's seen enough and he knows
Do a song about a long gone Irish girl
But I got one for you my Portobello Belle

Yes and these barrow boys are hawking
And the parakeet is squawking
Upon a truck a paper rhino
She get the crying off the wino
And then she get the reggae rumble
Belladonna’s in the jungle
But she ain’t no garden flower
There ain’t no distress in the tower

Belladonna walks
Belladonna taking control
She don't care about your window box or your button hole
Sing a song about a long gone Irish girl
But I got one for you my Portobello Belle.

(Extraída del álbum “Communiqué” / Vertigo - 1979)

miércoles, 9 de diciembre de 2009

El legado perdido de Los Cardiacos

No tengo ni la más mínima duda (incluso antes de tenerla entre mis manos) que “la integral” de Los Cardiacos que sale a la venta la próxima semana será la caja (o cofre, o boxset o como se quiera llamar) del año a pesar de que tanto la de Loquillo como la de Calamaro podrían plantarle cara… Alguien podrá pensar que estoy loco por anteponer a unos perfectos desconocidos a dos artistas de la talla de los mencionados, pero que queréis que os diga, a la innegable calidad del grupo hay que añadirle que era prácticamente imposible localizar sus discos, por lo que su carácter de obra de arqueología musical le da un valor extra que la de los otros no tiene.

Pero, ¿quién eran Los Cardiacos? Yo les recuerdo como el típico grupo del que en los últimos años de mi infancia me harte de ver carteles por las paredes de toda la ciudad pero a los que musicalmente no llegué a conocer hasta que era demasiado tarde. Cuando las cintas con sus singles y maquetas cayeron en mis manos allá por 1987, más o menos habían tirado la toalla y, aunque en 1992 publicaron “Héroes y villanos” (su último trabajo discográfico) su suerte estaba echada y la posibilidad de asistir a uno de sus conciertos un proyecto imposible de realizar.

Tuvieron la desgracia de surgir en León a finales de los 70 en unos tiempos en los que en lo musical (y seguramente en todo) nada que no sucediese en Madrid (y en menor medida en Barcelona que es donde siempre han estado las revistas especializadas) directamente no existía, por lo que su carrera fue un permanente remar para quedarse en la orilla. Influenciados por la new wave (su propuesta era una mezcla de pop, ska, soul y rock and roll), y en vista de que las posibilidades de grabar eran nulas, editaron sus primeras maquetas en una cinta de casete titulada “Las discográficas no dan la felicidad” y de la que llegaron a vender 2000 copias en sus conciertos y en tiendas y bares de la zona. Este hecho hizo que “Mercury” se interesase en ellos y que les publicase sus dos primeros singles (“Salid de noche” en 1980 y “Noches de Toisón” al año siguiente).

La falta de interés de la compañía acabó empujando a Kike Jiménez (guitarra y voz), Carlos Suárez (teclados), Macario “Maco” Pérez (batería y voz) y Toño Pedraza (saxos y órgano) a fundar “Fusion Records” para autoeditarse su siguiente maxi (“El expreso de Bengala” de 1982) en lo que seria la primera grabación independiente de este país (poco después surgió DRO que si tendría continuidad como discográfica). La aventura tampoco logró los frutos deseados aunque al menos les abrió las puertas de DRO con los que en 1984 publicaron su primer LP (llamado igual que el grupo) y un año después un mini LP titulado “La costa oeste” con el que por fin lograron un cierto reconocimiento.

Parecía que las cosas iban a empezar a cambiar, pero cuando en 1986 apareció “Nuevas aventuras” la respuesta de los medios y del público volvió a ser prácticamente inexistente por lo que la banda empezó a desgajarse. A través de su sello empezaron a impulsar la carrera de grupos leoneses como Los positivos, La Coartada o los geniales Flechazos (Kike produjo sus dos primeros discos para DRO mientras que Carlos hizo lo propio con The Refrescos) aunque aun mantuvieron la llama de Los Cardiacos encendida hasta principios de los 90 en que apareció (como ya he comentado antes) su último LP.

Lo que ahora edita “Rhino” (Warner) es un disco libro de gran tamaño en el que en cuatro CD’s recopila todas estas grabaciones (tres LP’s, dos singles, otros dos maxis / Mini LP’s y la cinta con las maquetas) y como extra (sólo con esto merecería la pena pagar su precio) además incluye cinco temas inéditos, unos cuantos temas en directo y una extensa biografía con las letras y los créditos de todas las grabaciones. No sé si gracias a esta integral la historia colocará a Los Cardiacos en el lugar que les corresponde (como mínimo que la gente sepa que existieron), pero al menos han resucitado su legado y se les ha hecho justicia… Y tal y como anda el negocio no parece poca cosa…


martes, 8 de diciembre de 2009

El limpiabotas que quería ser torero (Cucharada)

Hace tiempo que tengo intención de hablar de “El limpiabotas que quería ser torero” de Cucharada, pero la verdad es que nunca pensé que fuera a hacerlo en esta sección. Desde septiembre, y cada dos semanas, comento discos que considero injustamente olvidados, ya sea a la sombra de otros con mayor tirón dentro de la discografía del artista en cuestión o directamente porque parece que nadie se acuerda de ellos. Este fin de semana mientras repasaba las distintas listas que tengo de los mejores discos de la historia del rock español (“Efe Eme”, “Rock Delux” y “Rolling Stone”), me he encontrado con que este no se encontraba en ninguna cuando estaba convencido (habría dado mi mano derecha) que al menos en un par de ellas se encontraba (juraría haberlo visto en alguna ocasión, pero evidentemente estaba equivocado).

Una de lo primero que se tiene que decir de Cucharada es que es un grupo fruto de la época que le tocó vivir. Nos encontramos en plena transición y Manolo Tena (bajo y voz) junto con Antonio Molina (guitarra), Jesús Vidal (guitarra) y José Manuel Díez (batería, voz y guitarra), empiezan a trabajar en un proyecto en el fusionan el rock and roll con el teatro en una propuesta poco frecuente en la España de finales de los setenta. Empezaron tocando en el metro de Madrid pero, gracias al colectivo artístico “Lacochu”, enseguida pudieron dar el salto a pequeñas salas alternativas y sobre todo colaron en el disco “Viva el rollo” (un recopilatorio que editó “Chapa” con artistas con los que tenían intención de trabajar y en el que les daban su primera oportunidad grabar) el tema “Social peligrosidad”.

El éxito de la canción hizo que el 5 de junio de 1978 fuera lanzado como single (con “Libertad para mirar escaparates” en la cara B) lo que además les garantizó la posibilidad de grabar al año siguiente un LP aunque a la postre seria el único de su carrera. Sus espectáculos se caracterizaban por una fuerte carga de gamberrismo escénico tanto por lo que hacían (mientras tocaban, tan pronto se subían al escenario unas bailarinas de ballet como lo hacía un mimo como se realizaba el espectáculo de la cabra…) como por los estrafalarios disfraces con los que aparecían, a lo que sumaban unas letras cargadas de ironía y crítica social por lo que no es raro entender que en determinados sectores (Fraga fue uno de sus grandes detractores) no gustaran y fueran repudiados.

En septiembre de 1978 compartieron cartel con Leño y Coz (también unos debutantes) en el “Festival de rock de Madrid”, y a principios de 1979 entraron a grabar en los estudios “Kirios” de la mano del inefable Teddy Bautista el glorioso “El limpiabotas que quería ser torero”. Al productor hay que reconocerle que fue capaz de poner un poco de orden en el manicomio que cuentan que era el grupo ya que allí cada uno iba a su rollo y tocaban lo que querían y como querían, por lo que coordinar todo aquello no debió de ser tarea fácil. En lo musical el disco es un ejercicio de rock urbano con temas directos y callejeros, aunque también tocan otros palos como una aproximación al rock andaluz al más puro estilo Triana o ritmos más tranquilos como en los temas compuestos por Moncho Alpuente e Hilario Camacho (que durante un tiempo formó parte del grupo).

La aparición del LP coincidió con un cambio en la política de marketing de su discográfica según la cual “Zafiro” se encargaría de los grandes lanzamientos en los que invertiría la pasta mientras que “Chapa” se quedaría como un campo de pruebas para futuros lanzamientos. Esto que para otros grupos funcionó, para Cucharada supuso el principio del fin ya que nunca fue un grupo con una formación definida (además de los mencionados por sus filas pasaron entre otros Florencio Martín, Miguel Botafogo o Jaime Asúa) o un objetivo claro, y ante las primeras dificultades se fueron diluyendo como un azucarillo.

Esto sucedió en el verano de 1980 tras la publicación de un segundo single en el que aparecían “Quiero bailar rock and roll” (tema que junto con “Compre” se encargaron de recuperar Siniestro Total” en sus discos “De hoy no pasa” y “Cultura popular”) y “La cajita de música”. Las pocas ventas que tubo el disco unido a un posterior reconocimiento por parte de los hijos del rock urbano (que lo tomaron como uno de los discos insignia del movimiento) hicieron de él un objeto muy apreciado por los coleccionistas y ahora resulta casi imposible verlo y si lo ves es a unos precios muy elevados aunque la copia esté para el arrastre (yo conseguí hace muchísimos años bastante barata una copia que no estaba del todo mal con el vinilo impecable y la carpeta un poco machacada)

Tras la disolución, Manolo Tena junto con Jaime Asúa y José Manuel Díez (también ex Cucharadas) fundó Alarma con los que facturó dos fantásticos discos y con los que empezó a crecer su estrella. A mi globalmente me gusta más lo que hizo con Alarma aunque “El limpiabotas…” tiene momentos irrepetibles que aún hoy me ponen los pelos de punta (son los riesgos que conlleva unir la música con las vivencias personales). Tal vez no alcanzaron esa fusión de influencias que buscaban (Zappa era su gurú y guía espiritual, The Tubes su madre y los Cream y Hendrix su padre), pero lo que alcanzaron estuvo tan bien que su legado aun perdura en muchos y, digan lo que digan las listas, sigue siendo uno de los mejores y más influyentes trabajos que se han facturado en nuestra piel de toro… He dicho.

Título: El limpiabotas que quería ser torero
Producción: Teddy Bautista
Grabado en: Estudios Kirios
Editado por: CHAPA en 1979
Canciones:
Cara A
- Desconcierto flamenco
- ¡¡¡Tan reprimido!!!
- Made in U.S.A.
Cara B
- Canción para pedir limosna
- Abarca y devora + Compre (Pase, ¡No molesta!)
- No soy formal
- Social peligrosidad

lunes, 7 de diciembre de 2009

En el tren de Tom Waits…

Hoy cumple 60 añitos Tom Waits y para festejarlo me voy a zampar de una sentada el "Rain dogs" (1985), los dos volúmenes de “The early years” (dos discos que se editaron en 1991 y 1993 sin el consentimiento de Waits que recogen maquetas grabadas en la segunda mitad de 1971 en Los Angeles y en los que aparecen bastantes canciones que luego publicaría en el genial “Closing time” junto con otras que hasta ese momento permanecían inéditas) y si me quedan fuerzas esa pequeña gran obra de arte que es “Orphans” (2006)

Ahora podría empezar a soltar un rollo sobre alguno de los pasajes más curiosos y oscuros de su biografía, pero sinceramente me apetece más ponerme a escuchar su música mientras releo el magnifico libro de entrevistas que recopiló Mac Montandon (traducido por Ignacio Juliá y publicada en España por la Editorial Global Rhythm en 2007) y dejar eso para otro día. En compensación os invito a ver el video de “Down town train” para que disfrutéis de un Tom Waits en estado puro…


sábado, 5 de diciembre de 2009

Así nos luce el pelo…

No voy a negar que las cosas andan mal dentro del mundo de la música, pero habría que preguntarse que parte de culpa de esta situación la tienen el conglomerado de intermediarios que hay entre el artista y el consumidor final. Ya he hablado otras veces de las disqueras, los distribuidores e incluso de la influencia de Internet, pero pocas veces lo he hecho de las tiendas, así que a ellas (fundamentalmente a una) las voy a dedicar hoy estas líneas porque no podemos olvidar que su labor también es importante en el éxito final de un disco.

Alguien me podrá decir que no es para tanto, pero una cosa tan simple como el lugar donde se coloca un CD o la música que suena por los altavoces puede hacer que un disco se venda o que pase inadvertido ante los ojos del comprador. En las tiendas pequeñas y de toda la vida quizás la influencia no sea tan grande porque el que las visita no suele necesitar que le metan el producto por los ojos y suele saber más o menos lo que busca y donde encontrarlo, pero en las grandes superficies la historia es bien distinta y las estrategia de venta suelen ser determinantes. El público de la sección de música de un centro comercial normalmente va de paso o a echar un vistazo ya que ese no es el objeto principal de su visita por lo que o se lo pones fácil y atractivo o, lógicamente, no se lo llevará a su casa.

La historia que voy a contar me sucedió hace unas semanas cuando me acerqué con las niñas (en mi caso si ex profeso) al departamento musical (como les gusta llamarlo a ellos) de “El corte inglés” situado en el Paseo de Zorrilla de Valladolid (no pensaba decirlo, pero como se trata de un caso concreto prefiero decirlo ya que en otros centros de la cadena esto no sucede) para echar un vistazo de los CD’s a 5 ó 6 euros que suelen tener en un cajón (normalmente encuentras basura, pero a veces se les cuela alguna joyita a la que no pueden dar salida y que quieren quitarse de encima como sea). La cosa es que tras comprobar que no había nada de interés me quedé viendo un poco lo que tenían por allí, y para mi sorpresa comprobé que habían decidido poner una pequeña estantería con vinilos.

Lo que ocurre es que mi sorpresa no llegó por el hecho de haberlos incorporado (en el de Madrid de Sol ocupa bastante espacio por lo que sólo era cuestión de tiempo que los trajeran a provincias) si no por la ubicación que la cabeza pensante de turno había decidido otorgarles. Como se puede ver en la foto superior (situados sobre cuatro filas de DVD’s y las revistas) unos pocos LP’s lucen orgullosos en un lugar inaccesible a la gran mayoría de la gente que, dado lo sucedido posteriormente, me temo que más que para venderlos su utilidad es meramente decorativa. Al intentar ver que títulos había detrás (y eso que no soy bajito) los que estaban delante se me empezaron a caer encima por lo que decidí dejar de mirar.

En circunstancias normales me habría dado la vuelta y pasado del tema, pero un inhabitual impulso en mi me llevó a acercarme al que creo que es el responsable y entablo con el una conversación que se desarrolla más o menos en los siguientes términos:

- Perdona, ¿podría daros un consejo?
- Dime…
- Bueno, como sabes últimamente parece que los vinilos empiezan a venderse otra vez, y creo que donde los habéis puesto están fatal ya que no se pueden ver bien y cuando intentas pasarlos se te caen encima porque el tope es muy bajito…

El tío se me quedó mirando como si fuese un marciano (y eso que estaba con mis dos niñas) y tras unos segundos me soltó a bocajarro

- ¿Pretendes decirme como tengo que hacer mi trabajo?

La verdad es que la respuesta me dejo alucinado ya que hay que reconocer (a pesar del difícil carácter de la tierra) que estos establecimientos los dependientes suelen ser bastante educados y tratan bastante bien a los clientes. Además (aunque pensase que soy un cretino) con una mentira piadosa del tipo “lo miraremos” habría quedado como dios y yo me hubiese ido a casa tan contento en lugar de encabronado y echando pestes, pero claro eso es algo que al pájaro en cuestión le importaba bastante poco por que seguro que los discos se los mandaron sin pedirlos y piensa que demasiado ha hecho colocándolos en algún sitio en lugar de dejarlos en sus cajas.

Pero que le vamos a hacer si hay gente que no da más de si… Me temo que estando donde están van a vender muy poquitos vinilos en este centro aunque seguro que luego le echaran la culpa sin ningún pudor a internet de lo mal que están las cosas cuando ellos son los primeros que hacen menos que nada para que la situación mejore. Allá ellos aunque por culpa de inútiles como ese así nos luce el pelo a los demás…

viernes, 4 de diciembre de 2009

El veneno de la risa

Por primera vez desde que empecé con esta sección sobre discos que sufrieron algún tipo de censura en España voy a hablar de uno hecho aquí. Se trata además del álbum que casi unánimemente está considerado por la crítica como el mejor y más influyente de los grabados en territorio patrio y no es otro que “Veneno” de Veneno.

A principios de los 70 Kiko Veneno se encontraba viajando por Estados Unidos donde, además de empaparse de la música americana y asistir a conciertos de gente como Franz Zappa o Bob Dylan, descubrió en Los Angeles gracias a un yankie el flamenco. A su vuelta en 1975 a Sevilla (había nacido en Figueras pero se crió entra Cádiz y la capital andaluza) conoció a los hermanos Rafael y Raimundo Amador formando con ellos el grupo Veneno con el que empezaron a trabajar en los en sonidos de los discos de blues y rock que Kiko había traído de su viaje pasándolos por los que los Amador habían mamado desde su niñez.

Pero aún le faltaba una pata a este banco, y esta apareció bajo el nombre de Ricardo Pachón que entendió perfectamente lo que el grupo quería y se decidió que se encargase de la producción (a la que no se había dedicado nunca). Esto que aparentemente es algo menor, normalmente suele ser una de las claves que llevan a un disco a la gloria o al fracaso. Por suerte para los Veneno Pachón no sólo conectó con lo que estaban haciendo si no que además supo llevarlo a cabo cosa que no suele ser habitual (la realidad es que los productores suelen intentar que los artistas se ajusten a su sonido en lugar de amoldarse ellos a las necesidades de su producido).

La grabación se hizo en Madrid tocando todos en directo, y lo más destacable es el trabajo en los arreglos de guitarra de Raimundo y Rafael con los que consiguen, partiendo del flamenco, llegar al blues, el funk e incluso el rock progresivo. El disco es impecable técnicamente (aunque el bajo apenas se escucha) y después de más de 30 años mantiene la misma frescura de “algo nuevo” sonando como si hubiese sido grabado ayer mismo. La intensidad de las sesiones y lo desastrosos conciertos con los que lo presentaron (desde el primero en Sevilla nada funcionó ya que llegaban tarde, Kiko se quedó sin voz en alguno de ellos, las guitarras solían estar desafinadas y para colmo en los últimos tocaron sin batería) acabaron llevando a la disolución de la banda aunque no a la colaboración entre ellos ya que esta se ha prolongado con mayor o menor intensidad a lo largo de todos estos años (los hermanos Amador fundaron Pata Negra y Kiko inicio una carrera en solitario).

El problema vino, como casi siempre suele ocurrir, en que la portada se alejaba bastante de lo políticamente correcto, y con la primera edición en la calle en el “Depósito Legal” les recomendaron que la cambiasen ya que se podía interpretar que estaban haciendo apología del consumo de hachís (aparecía una piedra con el nombre del grupo impreso sobre un papel de plata). La solución fue acercar la imagen para que simplemente se viese el nombre sobre un fondo marrón que, aunque todo el mundo sabía lo que era, no se veía.

El disco de entrada no funcionó, aunque a raíz de su aparición en la “serie media” sus ventas empezaron a crecer (nunca de forma salvaje pero si con un goteo constante) para llegar ahora a unas cifras que superan con creces las 300000 copias despachadas. Recientemente “Veneno” ha sido reeditado en vinilo respetando su portada original por “Muster Records” a través del sello “Vinilíssimo” y lo único que puedo decir es que si alguien no lo tiene está perdiendo el tiempo si no se acerca a una tienda y lo compra inmediatamente.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Cars and girls (Prefab Sprout)

Brucie dreams life's a highway too many roads bypass my way
Or they never begin. innocence coming to grief
At the hands of life - stinkin' car thief, that's my concept of sin
Does heaven wait all heavenly over the next horizon ?

But look at us now, quit driving, some things hurt more much more than cars and girls.
Just look at us now, start counting, what adds up the way it did when we were young ?
Look at us now, quit driving, some things hurt much more than cars and girls.

Life's a drive through a dust bowl, what's it do, do to a young soul
We are deeply concerned, someone stops for directions,
Something responds deep in our engines, we have all been burned
Will heaven wait all heavenly over the next horizon ?

But look at us now, quit driving, some things hurt more much more than cars and girls.
Just look at us now, start counting, what adds up the way it did when we were young ?
Look at us now, quit driving, some things hurt much more than cars and girls.

Little boy got a hot rod, thinks it makes him some kind of new god
Well this is one race he won't win,
'cos life's no cruise with a cool chick
Too many folks feelin' car sick, but it never pulls in.
Brucie's thoughts - pretty streamers
- guess this world needs it's dreamers may they never wake up.

But look at us now, quit driving, some things hurt more much more than cars and girls.
Just look at us now, start counting, what adds up the way it did when we were young ?
Look at us now, quit driving, some things hurt much more than cars and girls.

But look at us now, quit driving, some things hurt more much more than cars and girls.
Just look at us now, start counting, what adds up the way it did when we were young ?
Look at us now, quit driving, some things hurt much more than cars and girls.

(Extraída del álbum “From Langley Park to Memphis” / Kitchenware Records - 1988)

martes, 1 de diciembre de 2009

Diciembre en el coche

  • 01 – Hard times in New York (Bob Dylan / The bootleg series Vol. 1: Rare & unreleased 1961–1991 - 1991)
  • 02 – Boots of spanish leather (bob Dylan / The times they are a-changin’ - 1964)
  • 03 – To Ramona (Bob Dylan / Another side of Bob Dylan - 1964)
  • 04 – Don’t think twice, it’s all right (Bob Dylan / The bootleg series Vol. 6: Live 1964 - 2004)
  • 05 – Highway 61 revisited (Bob Dylan / The bootleg series Vol. 7: No direction home - 2005)
  • 06 – Positively 4th street (Bob Dylan / Single - 1965)
  • 07 – Like a rolling stone (Bob Dylan + The Band / The bootleg series Vol. 4: Live 1966 - 1998)
  • 08 – I shall be released (Bob Dylan + The Band / The bootleg series Vol. 2: Rare & unreleased 1961–1991 - 1991)
  • 09 – All along the watchtower (Bob Dylan / John Wesley Harding - 1967)
  • 10 – Ballad of a thin man (Bob Dylan + The Band / Boston, 14 – Enero – 1974 - 1974)
  • 11 – Tangled up in blue (Bob Dylan / Blood on the tracks - 1975)
  • 12 – It ain’t me baby (Bob Dylan / The bootleg series Vol. 5: Live 1975 - 2002)
  • 13 – True love tends to forget (Bob Dylan / Street legal - 1978)
  • 14 – Blind Willie McTell (Bob Dylan / The bootleg series Vol. 1: Rare & unreleased 1961–1991 - 1991)
  • 15 – Jokerman (Bob Dylan / Infidels - 1983)
  • 16 – Joey (Bob Dylan + The Grateful Dead / Dylan and The Dead - 1988)
  • 17 – Most of the time (Bob Dylan / The bootleg series Vol. 8: Rare & unreleased 1989–2006 - 2008)


DURACION TOTAL: 79’ 57’’