jueves, 30 de abril de 2009

Anarchy in the U.K. (Sex Pistols)

I am an antichrist
I am an anarchist
Don’t know what I want but
I know how to get it
I wanna destroy the passer by cos I

I wanna be anarchy!
No dogs body

Anarchy for the u.k its coming sometime and maybe
I give a wrong time stop a trafic line
Your future dream is a shopping scheme cos I

I wanna be anarchy!
In the city

How many ways to get what you want
I use the best I use the rest
I use the enemy I use anarchy cos I

I wanna be anarchy!
The only way to be!

Is this the M.P.L.A
Or is this the U.D.A
Or is this the I.R.A
I thought it was the U.K or just
Another country
Another council tenancy

I wanna be an anarchist
Oh what a name
Get pissed destroy!

(Extraída del single "Anarchy in the U.K." / EMI – 1976)

miércoles, 29 de abril de 2009

Style Council, la negritud de Paul Weller

La semana pasada murió John Weller, un personaje que durante 30 años ha dirigido en la sombra la carrera de uno de los grandes talentos que ha dado la Islas Británicas. Sin su visión para reorientar al rebelde adolescente que tenia en casa hacia la música se habría malogrado el talento de su hijo y probablemente la música hubiese evolucionado de otra manera, no se si mejor o peor, pero todo seria distinto. Ese diamante en bruto que cogió y fue dando forma a lo largo de los años, se llama Paul y es uno de los artistas más carismáticos y reconocidos del pop ingles, del que casi todos los músicos que aparecieron después se sienten deudores y que nos ha hecho vivir alguno de los momentos más grandes de las últimas décadas.

Fundador de The Jam y desde los 90 con una fructífera carrera en solitario, entre 1983 y 1989 lideró un interesante proyecto junto a Mick Talbot (ex The Merton Parkas) en el que abarcó varios estilos que fueron del rhythm and blues al jazz pasando por el soul y el funk sobre una base de melodías de pop fresco. Todo se empezó a forjar en “The gift”, último disco de The Jam, en el que Weller y sus chicos, aunque mantienen el sonido precipitado de los orígenes, dirige su mirada hacia la música negra (especialmente el soul). Tras alcanzar el número uno en ventas Paul decide abandonar el grupo tras escribir una carta a sus fans en el que explica los motivos (entre ellos que no quiere acabar como los Who) y sumergirse de lleno en la exploración de su negritud buscando (según sus propias palabras) la fusión de estilos entre Small Faces y las bandas de modern jazz de los primeros 60.

Debutaron con un mini LP en el que recogían sus primeros sencillos británicos en 1983 y un año después, en el que incorporan a la banda Steve White y Dee C. Lee(con la que se casaría, tendría dos hijos y luego se divorciaría en 1990), publican su primer largo bajo el nombre de “Café Bleu” y consigue escalar hasta el número dos en las listas de ventas. A pesar de que muchos de los fans de su anterior grupo no entendieron el cambio de Paul, hay que reconocer que esa evolución en sus planteamientos era complicado llevarla a cabo dentro de un grupo de rock con orígenes en el punk, y que la separación fue lo mejor que les pudo pasar.

Su alto compromiso político, tanto en las letras como con sus actos (junto a Billy Bragg fueron los músicos más combativos contra la política de Margaret Thatcher), les granjeo ciertas enemistades, pero también una gran popularidad que, unido a la gran calidad de lo que estaban haciendo, aupó a “Our favourite shop” a lo más alto de las listas británicas en 1985. A este le siguieron “Home and abroad” (1986), “The cost of loving” (1987) y “Confessions of a pop group” (1988) con los que, aunque mantuvieron alta la nota media, no alcanzaron los niveles de sus tres primeros trabajos.

El fin se vio precipitado en 1989 por el rechazo de “Polydor a publicarles su siguiente disco que iba a llamar se “Modernism: a new decade”. Pretendían dar una nueva vuelta de tuerca con un género naciente como el deep house (una variante del house que fusiona el house de Chicago, la música disco, el soul de los 80, el jazz-funk y el tecno de Detroit), pero su compañía no lo aceptó y la banda tiró la toalla. Sólo “Promised land” se salvó de la quema y apareció en el recopilatorio “The singular adventures of The Style Council” que la discográfica sacó en lugar del álbum que quería la banda. Nueve años después, por fin, el disco se publicó en una antología de la banda de 5 CD’s al principio y de forma independiente después.

Tras la disolución de Style Council Mick Talbot grabó dos discos junto a Steve White bajo el original nombre de Talbot/White y ya recientemente en 2003 y 2005 se unieron a Damon Minchella (bajista de Ocean Colour Scene) y Aziz Ibrahim ( colaborador de Ian Brown) con los que sacaron otros dos bajo el nombre de The Player. Además White ha sido el batería que ha acompañado a Paul Weller desde 1990 que inicio su carrera en solitario. La cosa no resultó fácil ya que a la falta de claridad de ideas sobre que dirección tomar que le generaba una gran desconfianza, se le unió el divorcio de Dee C. Lee lo que le acabó de dejar completamente desorientado.

Fue entonces cuando la presencia de John Weller (que fue el manager de su hijo a lo largo de toda su carrera) se tornó decisiva para que Paul volviera a reinventarse una vez más e iniciara lo que ha sido una sólida y brillante carrera que le ha traído a nuestros días en plena forma y que, por méritos propios, en uno de los mitos vivientes de la música británica... Gracias John, gracias Paul, los que amamos la música estamos en deuda con vosotros...

martes, 28 de abril de 2009

Phil Spector, del muro de sonido al de presidio

Hasta 2003 que fue acusado del asesinato de la actriz de serie B Lana Clarkson, Phil Spector era uno de los personajes más populares dentro del mundillo musical. Era un productor que casi todo lo que tocaba lo convertía en número uno, pero además eran conocidas sus excentricidades y sus reacciones violentas, por lo que a nadie le extrañó lo que sucedió el 3 de febrero de 2003 en su mansión de Los Angeles.

Sus sesiones de grabación tenían fama de ser estresantes ya que no sólo controlaba todo el proceso (compone las canciones, reúne a los músicos, las grababa en sesiones maratonianas y las editaba en su sello) si no por que solía perder las formas con mucha frecuencia y raro fue el artista que trabajó con el que no tiene alguna anécdota que contar. Las más violentas las sufrieron Los Ramones (puso la pistola en el pecho de Dee Dee por que tras horas de sesión quería irse a descansar y les obligó estar hasta las cuatro de la mañana), Leonard Cohen (esta vez se la puso en el cuello mientras le decía que le quería), John Lennon (descargó todo el cargador en el techo del estudio mientras grababa “Rock and roll”), Stevie Wonder (al que se la sacó en una discusión ¿?) y Veronica Bennett (luego Ronnie Spector), cantante de The Ronettes, que acabó abandonándole tras sus constantes humillaciones, amenazas y maltratos.

Pero si por algo se hizo popular y pasará a la historia es por la creación del famoso “muro de sonido”, una técnica de orquestación consistente en grabar múltiples pistas de acompañamiento, superponiéndolas hasta crear un sonido compacto y algo apabullante. Personalmente creo que todo eso es basura, y estoy de acuerdo con el cabreo que durante años tuvo Paul McCarney con él por el atentado musical que cometió con las mezclas y producción del “Let it be”. Su forma de trabajar desde que empezó en 1958 (con el single “To know him is to love him” de su grupo The Teddy Bears y del que vendió un millón de copias) consistía en editar un único single cada cierto tiempo y volcar en el todos los esfuerzos.

Trabajaba machaconamente cada acorde llegando a dedicarle días de trabajo a uno si no le convencía el resultado, pero además como era el compositor y el que lo editaba, también elegía el artista que interpretaría la canción, por lo que se fue acostumbrando a que nadie le replicara. Al final su carácter megalómano, autoritario y violento, se acabó de forjar gracias a los números unos que empezó a conseguir y su afición por las drogas y el alcohol que le hacían perder completamente la cabeza y enfrentarse con cualquiera que se pusiese delante suyo.

En su haber hay que poner, sobre todo, que es el único que puede presumir de haber producido a Elvis, Beatles y Rolling Stones, pero también que tiene alguna anécdota curiosa que da muestra de su tremendo ego. Para la ocasión he seleccionado una que tiene que ver con Bruce Springsteen en el momento que empezaba a despegar con la publicación de “Born to run”. Como tenia curiosidad por conocer a Spector una tarde se acercó al estudio donde trabajaba y durante varias horas tuvo que esperar sentado a su lado sin que este le dirigiera la palabra. Por fin cuando termino se giró a él y lo único que le dijo fue que “si querías mi sonido tenias que habérmelo encargado a mi”, antes de darse la vuelta e irse.

El pasado 13 de abril el jurado le declaró culpable de asesinato en segundo grado que le pueden suponer no menos de 18 años de cárcel. Por las opiniones y cosas que he podido leer se puede decir que no es una buena y que se veía venir que tarde o temprano iba a provocar una desgracia. La producción de dos temas del “Silence is easy” (y que era lo primero que hacia en veinte años) de Starsailor fue su última aportación al mundo de la música, lo que le demostró que su momento había pasado ya que los jóvenes británicos no tuvieron reparos en echarle por “diferencias irreconciliables” y contratar a otro para que acabase el disco. A sus 69 años es muy probable que unos muros (esta vez de piedra y no de sonido) sean su última morada.

lunes, 27 de abril de 2009

A vueltas con la campana de mike Oldfield

Sinceramente me da igual, ya que nunca he creído demasiado (por no decir nada) en él, pero lo de Mike Oldfield está empezando a pasar de ser vergonzoso e irritante a patético y lamentable. Que pena Mike, que pena con lo que tu has sido... Es cierto que nunca me gustó, pero crecí, musicalmente hablando, respetándole y no es agradable ver como se arrastra por el fango... En mi casa, aunque había muchos singles y algunos discos de pop y rock, lo que a mis padres les gustaba era la música clásica, y hasta los nueve o diez años es lo que más escuché (aunque antes la música moderna ya me hacia tilín). Mi transición hacia el rock la hice, fundamentalmente, de la mano de Pink Floyd y sus largos desarrollos instrumentales, aunque Oldfield fue de los artistas que me recomendaron escuchar.

No pasó la prueba, pero en la distancia seguía su carrera por que “Ommadawn” me había gustado y, siempre que anunciaba disco nuevo, esperaba que hiciese algo parecido, pero cada vez con más frecuencia con lo que me encontraba con que se estaba empezando a vender al pop más comercial, y el respecto inicial se fue transformando primero en desengaño y mas adelante (a partir de los 90) en desprecio. Y eso que aún tuvo tiempo de darme eso que durante años había esperado... Bajo el nombre de “Amarok” nos regaló una sola pista de música instrumental en la que además escondió a lo largo del tema toda una serie de claves en morse donde hablaba de Virgin y criticaba a Richard Branson, y espontáneos altibajos en el sonido, con la única intención de “incordiar a los ricos que van en su Ferrari”.

Fue bonito mientras duró pero, por desgracia para el, simplemente se trato del canto del cisne de un artista creativamente seco que se resistía a asumir que ya no tenia nada que ofrecer y que lo mejor que podía hacer era irse a su casa y salvaguardar un poco el buen nombre que aún le quedaba. Lo que siguió forma parte de la historia más vergonzante del rock ya que en apenas 11 años publicó 4 versiones alternativas del “Tubular bells” (en mi opinión un álbum muy normalito) que se añadían a las dos que ya existían y a lo que además hay que sumar varias remasterizaciones del disco original.

La noticia, para el que a estas alturas aún no se lo haya imaginado, es que el 9 de junio se pondrá a la venta un nuevo e innovador disco de Mike Oldfield cuyo original título será “Tubular bells 2009”. Por si fuera poco además se anuncia que aparecerá en cinco formatos distintos (LP, CD, 2CD, 2CD + DVD, 3CD + LP + DVD + libro, púas, fotos...) y amenazan con que es la versión definitiva de su presunta obra maestra... Es como si Manolo García se dedicase a hacer el mismo disco año tras año y... ah, que el también lo hace... Bueno, pero el ejemplo se entiende, y si no se dice nada y simplemente se lee la noticia pues se entiende todavía muchísimo mejor.

Es evidente que es su nombre y lo que gane con estos fraudes musicales económicamente le compensará, pero es lamentable que alguien que fue algo en el rock hace más de 35 años arrastre su propia historia de una forma tan cutre y ruin buscando ganar cuatro perras cuando seguro que no lo necesita. Seguro que además espera que nadie se lo descargue y todos sus seguidores pasen por caja cuando se ha limitado a mezclarlo entero otra vez (que no es poco) y añadir alguna cosilla más (además de las típicas maquetas y rarezas). Empecé a escribir con la idea de despellejarle y hacer toda la sangre posible pero, según avanzaba, me iba dando cada vez mas pereza seguir perdiendo el tiempo con él así que creo que lo dejaré aquí. Por esta vez te has salvado Mike, pero la próxima (que visto lo visto seguro que la habrá) no tendrás tanta suerte... Y concluyo parafraseando a Serrat en “Esos locos bajitos” con eso de “Mikel deja de joder con la campana...”

domingo, 26 de abril de 2009

Cleveland, 2 – Octubre – 1968 (The Velvet Underground)

Para hoy he seleccionado un bootleg que destaca más por su valor histórico que por el sonido que, sin ser horroroso, está grabado desde el público y para oídos exquisitos no alcanzaría la calidad mínima exigida. El concierto está datado el 2 de octubre de 1968 (incluso en la caja antológica de la Velvet la fecha que aparece es esa), pero lo más probable es que en realidad se celebrase dos días después, aunque en cualquier caso eso no es tan importante como que fue la primera del grupo sin la presencia en sus filas de John Cale.

Los primeros roces entre él y Lou Reed empezaron a producirse en la gira de principios del año que les llevó a lo largo de todo el país durante dos meses. Nunca habían vivido una situación similar, con muchos conciertos que les obligaban a tocar noche tas noche y a desplazarse con lo que las tensiones entre las dos cabezas visibles del grupo saltaron en varias ocasiones. A partir de la primavera empezaron a trabajar en su tercer disco, pero según iban avanzando los ensayos y el trabajo en estudio con las demos en la cabeza de Lou seguramente ya solo estaba la idea de quitarse de encima a John Cale.

Su relación desde el primer momento había sido de amor-odio, pero hasta ese momento el interés común había hecho que se soportaran. En ese momento, una vez alcanzado cierto status, ambos se encontraron con que tenia ideas distintas de la dirección que debía tomar la banda, y, mientras Lou aspiraba a ser una “rock-star”, Cale quería seguir explorando con la música de vanguardia, por lo que hallar un punto de encuentro cada vez era más difícil. Seguramente la razón final de este enfrentamiento, como había sucedido con Nico, esté en el deseo de Lou de que nadie le hiciese sombra en la banda, y con la presencia de Cale entre ellos eso no era posible. Como diría más adelante John Cale “el grupo era demasiado pequeño para dos personas tan creativas y con personalidades tan acentuadas, por tanto, una de las dos tuvo que marcharse”.

Las últimas actuaciones de los cuatro miembros originales de la Velvet fueron el 27 y 28 de septiembre en el “Tea party” de Boston, y cuenta la leyenda que después del segundo concierto Lou reunió a Maureen Tucker y Sterling Morrison y les dijo que si John viajaba a Cleveland (siguiente lugar en el que tenían que tocar) el no iba. La realidad es que la decisión estaba tomada un mes antes cuando Lou reunió a Tucker y Morrison en el “Café Riviera” de Nueva York para directamente anunciarles que Cale abandonaba el grupo. Ante las protestas de sus compañeros por una decisión unilateral el les respondio que si no era así la Velvet quedaba disuelta, ante lo que no les quedó más remedio que aceptar y esperar el momento más adecuado para anunciárselo.

Y este llegó en Boston cuando en el apartamento donde se alojaba Morrison cada vez que tocaban allí (en esa época era habitual que un grupo actuase varias fechas seguidas en el mismo sitio) conoció a un músico llamado Doug Yule que pensaron que podía ser el adecuado. Al día siguiente le convocaron en el “Max’s” de Nueva York, y tras superar la prueba empezaron a ensayar para el concierto de tres días después en Cleveland. Con Yule, gracias a que se movía por el escenario, la banda ganó en presencia sobre el escenario menos fría que hasta ese momento, pero la ausencia de la viola de Cale privó al grupo de algo tan determinante como era su peculiar sonido.

Si las canciones y las letras de Lou Reed eran fundamentales, la aportación musical de Cale no lo eran menos. Era él el que le daba a The Velvet Underground esa anarquía sonora tan particular y lo que la diferenciaba de todas las bandas que había en ese momento. Desde ese día nada volvió a ser la mismo para ellos y, aunque los dos discos que publicaron después mantuvieron alto su listón, nunca repetirían la magia de sus años con John Cale

Título del bootleg: Problems in urban living
Lugar y fecha: “La Cave”, Cleveland (Ohio), 2 – Octubre – 1968
Listado de canciones:
01 – I’m gonna move right in
02 – I can’t stand it
03 – What goes on
04 – Waiting for the man
05 – Pale blue eyes
06 – Foggy notion
07 – Heroin
08 – Jesus
09 – Venus in furs
10 – Beginning to see the light
11 – Sister ray
12 – That’s the story of my life

sábado, 25 de abril de 2009

El tío Neil y su viejo Lincoln Continental del 59

Hace varias semanas que salió a la venta “Fork in the road”, el que hace el 58 de su carrera, y creo que el tío Neil sigue en plena forma. No es ni mucho una nueva obra maestra del canadiense, pero mantiene perfectamente su gran nivel creativo que unido a lo prolífico de su producción ayuda a acrecentar su mito. En cualquier caso no es mi intención hacer una crítica por que, en este caso más que en ninguno, soy consciente de mi incapacidad para ser objetivo ya que incluso en sus peores grabaciones encuentro cosas que salvaría de la quema.

Entre los que si las hacen he encontrado de todo, desde los que lo aplauden sin discusión a los que dicen aburrirles las letras sobre las aventuras de su viejo coche, y creo que ambos exageran. En lo musical hay no menos de 20 de sus discos anteriores que le superan, y en el asunto de las letras, la verdad, nunca me ha preocupado ya que como a los artistas extranjeros no los entiendo y no leo las letras a ese asunto no le daría mayor importancia. Recomiendo, eso si, que si alguien tiene ganas de escuchar rock del bueno, debería sentarse a escucharlo y prepararse para pasar un buen rato...

Lo que si me gustaría contar es que ya se ha hecho oficial quien actuará este año en Gredos y finalmente no será Neil Young el que protagonice ese concierto de “Músicos por la naturaleza”. La verdad es que lo siento por que por una vez que me dan un chivatazo musical de alguien que me interesa, al final no se lleva a cabo y me quedo con cara de tonto. Me cuentan que el acuerdo estaba casi cerrado en 300000 euros (producción aparte), pero que a última hora pidieron 35000 más ya que desde el último concierto de la gira el 27 de junio al concierto de Gredos que seria el 4 o el 11 de julio y querían una compensación por esperar. El político dijo que ni hablar y compañeros, por algo más de cinco millones de pesetas no tendremos una leyenda de la música pisando un escenario de Castilla y León.

Objetivamente entiendo la postura del responsable de la junta ya que si te dan una tarifa y la apruebas es un poco indecente que te la pretendan cambiar y si a mi me hacen lo mismo en cualquier asunto cotidiano habría hecho lo mismo. Lo que sucede es que como seguidor me fastidia perder una ocasión tan buena de ver tan cerquita de mi pueblo a uno de mis ídolos, y eso que en esta quinta visita también seré testigo de uno de sus conciertos. Será en San Sebastián el 31 de mayo (cinco después de ver a Wilco en Madrid) y aprovecharé para pasar unos días por allí y perderme por la ciudad con más clase de este país. Y es que en el fondo no hay mal que por bien no venga...

viernes, 24 de abril de 2009

La tercera vía de Mikel Erentxun

A pesar de no gustarme algunas de las cosas que han hecho tanto juntos como separado, tengo que confesar que de siempre he seguido con mucho interés todo lo que rodeaba a esta pareja (que en su época fue trío) de San Sebastián. Hoy hablaré de Mikel Erentxun con el que coincido en su visión más rockera de la música, aunque algún día le llegará el turno a Diego Vasallo y a su capacidad para llegar al alma con lo cotidiano (creo que sus últimos discos en solitario son de los más emocionantes que he escuchado en años). Tengo bastante claro que fueron tres los factores que hicieron que el chaval de 14 años que yo era (y que en el mejor de los casos sólo podía permitirme un disco cada dos o tres meses) se acercase a comprar, al poco tiempo de salir, un mini LP de un grupo por entonces absolutamente desconocido pero del que a mi me llegaban unas vibraciones de lo más positivas.

El primero, claro, fue el puramente musical. De siempre, sin yo serlo, me he movido por circuitos de rockers y rockabillies y, aunque les consideraban de los suyos, decían que eran demasiado blanditos, y tal vez por eso a mi me engancharon. En segundo lugar estaba lo simbólico, y el hecho de tanta referencia a Escocia (un lugar por el que he sentido siempre una especial fascinación) en sus canciones y el título del disco hicieron que me decidiera a comprarlo. Pero al final, como me sucede con casi todas las cosas, creo que fue lo emocional lo que decantó definitivamente la balanza en su dirección. Y es que hacia año y medio que había pisado por primera vez La Concha y la fascinación que me provocó la capital guipuzcoana fue tan grande que, además de no haber dejado de visitarla con regularidad desde entonces, no podía dejar de sentir la ciudad al escuchar sus melodías

De su primera etapa, dentro del grupo, creo que hasta “Autobiografía” siguieron una evolución más o menos lógica y en mi opinión perfecta, pero el éxito masivo y sobre todo el fenómeno fans les supuso cargar con una etiqueta un tanto injusta de “comerciales” e hizo que en determinados ambientes se les colocara al nivel de gente como Mecano, lo que provocó que en círculos especializados no se les tomaran muy en serio. Lo único criticable para mi (que no los pude ver más que en grandes aforos) es que nunca llegaron a tener un gran nivel en directo y, aunque hacían buenos conciertos, siempre tuve la sensación de que se quedaban muy lejos de lo que se podía esperar de ellos. Su siguiente disco, “Supernova”, me dejó desconcertado, y como además por esas fechas iniciaron cada uno por separado sus propios proyectos di por hecho que la banda había muerto...

Y en cierto sentido creo que así fue ya que, aunque siguieran juntos, de facto ya se había abierto una brecha musical insalvable entre ambos. Creo que en esos momentos el timón de la banda, que hasta ese momento había llevado Mikel, había cambiado de manos y, los ritmos y proyectos de Diego ya estaban muy lejos de allí. A pesar de eso fueron capaces de levantar el vuelo y regalarnos otros dos grandes discos (sin contar un prescindible directo)antes de decir adiós en 2001 con “Crepúsculo / Crudités”, un trabajo que justo honor a una carrera casi sobresaliente y que en cierto sentido endulzó su despedida... Pero como ya he dicho, hacia tiempo que ambos volaban en solitario, y en contra de lo que suele suceder, en esta ocasión en lugar de dividir (normalmente un solista tiene difícil encontrar su lugar tras abandonar un grupo de esas dimensiones) ellos consiguieron multiplicar, y ahora tenemos dos al precio de uno.

De todas formas es lógico que esto sucediera así. Entre 1991 que publicaron “Supernova” y la aparición de “Crepúsculo” pasaron diez años en los que juntos sólo habían grabado “Piedras” (1994), mientras que el resto del tiempo lo habían pasado con su proyectos (Mikel llevaba solo cuatro discos y Diego cinco) por lo que sus carreras estaban bastante asentadas al margen de Duncan Dhu. Cuando apareció “Naufragios” en 1992 vi compensada la frustración del fiasco “Supernova” y, aunque era demasiado pop para mis gustos de entonces, tenia grandes canciones, era bonito de escuchar y supongo que es el debut soñado para alguien que militando en una banda con tanta repercusión mediática inicia una vía paralela (Jagger, por ejemplo, nunca se ha comido nada lejos de los Stones).

A este le siguieron “El abrazo del erizo” (1995), “Acróbatas” (1998), “A contracorriente” (2000), “Ciudades de paso” (2003) y el doble “El corredor de la suerte” (2006) antes de llegar al reciente “Tres noches en el Victoria Eugenia” grabado en directo y con el que pretende cerrar una segunda vía dentro de su carrera. A lo largo de estos años ha tocado todos los palos pasando del rock americano al pop combinando discos más guitarreros con otros más acústicos, pero siempre manteniendo un estilo muy personal y unos textos que superan con creces la calidad media a la que estamos acostumbrados por estos lares.

En estos días Mikel anda ya metido en la grabación de lo que será su próximo trabajo y dando conciertos íntimos y muy intensos en los que esta probando alguna de sus nuevas canciones y rescatando algunas de las perdidas en sus discos que apenas había interpretado. Su idea es dar un giro radical a su carrera, y puede que este vaya por ahí, dejando de recurrir a todos sus éxitos y poniendo a cero el cuentakilómetros de canciones. En cualquier caso, tras años en los que aunque me gustaba lo que hacia me jodia todo el fenómeno fan que giraba a su alrededor (aunque hay que reconocer que algunos se lo curran mucho y es lógico que el artista los valore), puedo decir que a pesar de todo el tío me cae bien.

Por lo que se puede leer en su blog parece una persona normal que vive la música con pasión, así que supongo que esta tercera etapa que inicia ahora será, cuando menos, igual de honesta y honrada que las anteriores. Creo que es de alabar que alguien con 25 años de profesión y una posición cómoda dentro del negocio no se conforme con repetir los clichés que de el se esperan y quiera revolucionar su carrera. Simplemente espero (que no es poco) que tenga suerte y esta tercera vía que busca abrir mantenga el nivel al que nos tiene acostumbrados.

PD – Bajo el nombre “Hoy, mañana y siempre” se está grabando un disco homenaje a Mikel Erentxun. Participarán artistas indies pero también algunos consagrados, y al parecer hay algunas sorpresas... Además el disco podrá descargarse gratuita y legalmente de internet a partir del mes de junio por lo que eso de la música gratis en la red no es algo en lo que sólo crean los consumidores...

jueves, 23 de abril de 2009

Castilla, canto de esperanza (Nuevo Mester de Juglaría)

Mil quinientos veintiuno,
y en Abril para más señas,
en Villalar ajustician
a quienes justicia pidieran,
en Villalar ajustician
a quienes justicia pidieran.

Malditos todos aquellos
que firmaron la sentencia,
malditos todos aquellos
los que ajusticiar quisieran
al que luchó por el pueblo
y perdió tan justa guerra.

Desde entonces ya Castilla
no se ha vuelto a levantar,
en manos de rey bastardo
o de regente falaz,
siempre añorando una Junta
o esperando un capitán.

Quién sabe si las cigüeñas
han de volver por San Blas,
si las heladas de Marzo
los brotes se han de llevar,
si las llamas comuneras
otra vez crepitarán.

Cuanto más vieja la yesca
más fácil se prenderá,
cuanto más vieja la yesca
y más duro el pedernal,
si los pinares ardieron
aún nos queda el encinar.

(Extraída del álbum "Los Comuneros" / FONOGRAM – 1976)

miércoles, 22 de abril de 2009

1999, el año del amor lésbico

En esto del amor lésbico se puede decir que casi acabo de aterrizar, pero desde la primera vez que los escuché a finales de 2005 se convirtieron en mi pequeña gran debilidad. Dentro de los múltiples artistas que me gustan suelo distinguir entre los que más o menos llevan conmigo desde que hace casi 30 años empecé a escuchar música (Young, Dylan, Sabina, Vega, Pink Floyd, Rot...) o a los que sigo desde el principio de su carrera (Wilco, González, Piratas...), y aquellos que aparecen de repente en mi vida sin que antes haya oído hablar de ellos y de los que me vuelvo rendido seguidor desde ese momento. Pues bien Love of Lesbian pertenecen a esa segunda categoría y a ellos me suelo referir como artistas por los que tengo especial debilidad (para los otros no tengo un termino para preferirme, pero es que después de tantos años simplemente forman parte de mi).

Pero si hay algo por lo que creo que estos chicos de Barcelona merecerían estar en las portadas de todas las revistas y abriendo los telediarios es por que son los autores e la mejor canción de lo que va década. La primera vez que Martín se paso por casa para escuchar unos discos y charlar de música se trajo consigo “Maniobras de escapismo” y como no llegamos a ponerlo lo dejó sobre la mesa para que lo escuchara con calma... Y allí se tiró un par de semanas sin que le hiciera el menor caso hasta que un día que no sabia muy bien que me apetecía oír fue lo que acabó sonando... Desde el primer momento me quedé pillado con el disco y cada canción superaba la anterior por lo que una tarde aburrida y de desgana se convirtió en una fiesta, pero cuando llegó el corte 7 y empezó a sonar “Música de ascensores” me rendí definitivamente a sus pies y no pude seguir.

Durante el resto del día no hice otra cosa que escucharla una y otra vez (esa es una de las pocas ventajas del CD, que cuando te da por consumir compulsivamente una canción basta con apretar un botón) y, lejos de saturarme, cada vez me gustaba más y encontraba matices que antes no había percibido. Al final llamé a mi amigo para trasmitirle mi emoción, y acto seguido me metí en internet para descubrir todos los detalles sobre ese grupo que extrañamente se me había pasado por alto. Me enteré por ejemplo que, aunque era su cuarto disco, “Maniobras de escapismo” era el primero que grababan en castellano por lo que auto justifique diciéndome que como no suelo prestar demasiada atención a los artistas españoles que cantan en ingles era lógico que se me hubiesen escapado... Pero la realidad es que no había excusas. Love Of Lesbian llevaban casi diez años pululando por ahí sin que yo me enterase.

Es cierto que, una vez escuchados, los discos de su primera etapa no llegan al nivel de lo que hicieron posteriormente, pero de alguna manera todo estaba ya en ellos aunque no con la perfección que luego han llegado a conseguir. Además en su cambio al castellano han ganado que se puede entender lo que cantan con lo que todo el sarcasmo, sagacidad e ironía de Santi Balmes se hacen patentes hasta el punto de, a veces, llegar a lo hiriente... Con “Cuentos chinos para niños del Japón” no sólo se consolidaron como una de las bandas indies con más apoyo del publico y de la critica especializada, si no que además hicieron el mejor disco de 2007 (con permiso de “Avería y redención” de Quique González con el que empatan y que según el día se llevan el título unos u otros a los puntos) y confirmaron su capacidad para hacer obras de arte en forma de canción pop (basta escuchar “Niña imantada” para entender lo que digo).

Hace unas semanas han publicado su sexto disco que, tras un el sugerente nombre de “1999 (o cómo generar incendios de nieve con una lupa enfocando a la luna)”, nos vuelven a ofrecer un impecable álbum de pop en el que a lo largo de sus 14 canciones nos cuentan la historia de una pareja durante un año de tal manera que, si lo comparásemos con una película, cada tema seria una escena. Pero, aunque pueda verse el disco como una obra conceptual o una ópera rock, yo pienso que no lo es ya que cada canción tiene sentido por si misma y funciona al margen de la globalidad. Ya lo han hecho varias veces por lo que ni es casualidad ni son la gran esperanza del indie español. Son una realidad, y estamos, sin duda, ante uno de los discos del año, tal vez el que les dé el espaldarazo definitivo para que por fin sus caras aparezcan en todas las revistas por lo que son, el mejor grupo independiente del país.


martes, 21 de abril de 2009

Un "hada maligna" llamada Robert Smith

Hoy Robert Smith ha cumplido 50 añitos. Si por algo es conocido es por su trayectoria al frente de The Cure, pero durante algunos años y a causas del azar primero y la amistad después compagino el trabajo con su grupo con la presencia junto a Siouxsie como un Banshees más.

En junio de 1979 aparecía en las tiendas “Three imaginary boys”, aunque esa no fue la única buena noticia que recibió la banda aquellos días. Habían sido seleccionados para abrir como teloneros los shows de Siouxsie & The Banshees, por lo que el lanzamiento de su primer disco se vería apoyado por unas actuaciones en las que, siendo conscientes que la gente no les iba a ver a ellos, podrían presentar su música ante un publico que potencialmente podía ser también el suyo. La gira se inicio el 29 de agosto de ese mismo año y desde el primer momento se vio que los problemas dentro de los Banshees no tenían solución, hasta el punto de que se detuvo tras tan solo 4 conciertos.

Formada en 1976, en sus orígenes junto a Siouxsie la banda estaba compuesta por Steven Severin al bajo, Marco Pirroni a la guitarra y Syd Vicious a la batería, y a pesar de pisar suelo firme y tener claras perspectivas de progreso, enseguida llegaron las primeras deserciones de la mano de Marco y Syd que decidieron dejarles para incorporarse a The Models y Sex Pistols respectivamente. Con la incorporación de John McKay a la guitarra y Kenny Morris a la batería, en 1978 graban su primer single (el tema “Hong Kong Garden”) y posteriormente “The scream”, su álbum debut, en el que daban muestras de una agresividad punk densa y oscura que les acabaría convirtiendo en unos de los iconos de la música británica de finales de los 70 y principios de los 80.

Su consolidación se produce al año siguiente con su segundo disco y con el fin del verano inician la gira de presentación, pero tras el cuarto concierto John y Kenny deciden abandonar se ven obligados a cancelar varias actuaciones en lo que buscan una solución. En la batería incorporaron a Budgie que venia de tocar con The Slits y como guitarrista decidieron quedarse con el de los teloneros de esas pocas fechas y cuya estética y estilo tanto les había gustado. El 18 de septiembre en Leicester, Robert Smith debutó como Banshees, y lo fue durante 16 fechas hasta mediados de octubre en que, tras la gira y a pesar de la buena relación, decidió continuar con su proyecto personal en The Cure.

En los siguientes años The Cure editaron “Seventeen seconds”, “Faith” y “Pornography”, mientras que Siouxsie & The Banshees lanzaron “Kaleidoscope”, “Ju ju”, “Once upon a time” (recopilatorio de singles) y “A kiss in the dreamhouse”, y fue la presentación en directo de este último lo que hizo que Robert Smith volviera a incorporarse a la banda. Durante el concierto de Madrid el guitarrista John McGeoch (ex de Magazine) sufre un colapso sobre el escenario por el consumo de drogas y es expulsado, por lo que por segunda vez Robert acude al rescate, en principio para concluir la gira aunque luego decide continuar con ellos y se convierte en un miembro estable.

El año 1983 lo inician grabando y editando un single con una versión del tema “Dear prudence” de los Beatles (que se convertiría en uno de sus mayores éxitos) para luego, en febrero, atravesar el planeta para actuar en Australia y Japón. Los siguientes meses los dedican a proyectos paralelos (Siouxsie y Budgie en The Creatures y Robert junto a Steve Severin en The Glove), pero a mediados de año vuelven a reunirse para una gira y grabar su primer disco en directo. Bajo el título “Noctume” y dentro de su propio sello discográfico (“Wonderland”), recogen los exitosos conciertos en el Royal Albert Hall de Londres el 30 de septiembre y el 1 de octubre y que no hace demasiado tiempo, para deleite de sus seguidores, también han sido publicados en DVD.

La última página de esta relación se escribió a comienzos de 1984 con la grabación de “Hyaena”, un disco en el que se percibe un fuerte ablandamiento de su sonido que se ha sumido completamente en el pop. Por el reciben sus peores criticas hasta ese momento lo que provoca una pequeña etapa de decadencia que finalmente se saldará con salida definitiva de Robert Smith, que desde ese momento se centraría definitivamente en The Cure. Su despedida de la banda en directo fue en el “Teatro Tenda” de Bolonia el 31 de marzo de 1984 y, aunque su carrera no hizo más que crecer desde ese momento, para la historia queda que existio un “hada maligna” llamada Robert Smith...


lunes, 20 de abril de 2009

Mi verdad sobre la industria musical - II

Hace varias semanas comentaba en la primera parte de este post un reportaje que aparecía en el suplemento de economía del domingo de el periódico el “El norte de Castilla” (seguramente sea el mismo de todos los del “Grupo Correo”). En aquel analicé los datos de la venta de música en sus diferentes formatos el pasado año, pero no hablé de las declaraciones al respeto de esos datos que hacia Antonio Guisasola, presidente de la Asociación de los Productores de Música de España (Promusicae).

Las previsiones que hacia para la venta de discos en 2009 eran desastrosas y decía que a consecuencia de esto “se empobrecerán más las compañías de música y muchas de ellas desaparecerán. Se va a perder una generación de talento tanto musical como de negocios”. Nadie puede negar que, especialmente este año, se van a vender muchísimos discos menos que el año pasado, pero también va ha pasar con los periódicos, la ropa, los coches o las televisiones. Es cierto que desaparecerán algunas discográficas, pero también lo es que cada vez son más los artistas que recurren a autoeditar sus discos con lo que otras muchas llegaran. Siempre han existido compañías pequeñas que a base de imaginación, currar mucho y buen criterio han ido creciendo y sacando artistas a los que luego las multinacionales no han sabido rentabilizar. Por que no todo el mundo se le vender igual y en los mismos medios. Si a La Buena Vida, por ejemplo, pretendes hacerles la misma campaña que a David Bisbal dejaran de vender a los que antes les escuchaban y encima los seguidores del triunfito en el mejor de los casos se lo bajará de internet.

Además creo que es totalmente falso que se pueda perder ni un gramo de talento con todo esto. El que lo tiene y ama la música le dará igual la situación y aunque le pueda costar de una manera u otra encontrará una salida, y si no que se lo digan a los chicos de Vetusta Morla. El disco con más premios del año pasado resulta que se lo acabaron editando ellos mismos después de 10 años tocando y buscando su oportunidad. Yo cada vez me encuentro más gente a mi alrededor que se hacen ellos mismos el disco y luego lo mueven como pueden. Tienen sus trabajos y luego se dedican a su pasión pero, no nos engañemos, eso ha pasado siempre y los artistas trabajaban entre semana y los viernes y sábados los dedicaban a actuar.

Por eso cuando Guisasola continua su argumento con que “el año pasado sólo apareció un artista nuevo entre los 50 discos más vendidos cuando hace años había más de diez” habría que preguntarle si se refiere a la época de “Operación Triunfo” en la que efectivamente todos acabaron entre los más vendidos pero gracias al éxito de un programa de masas en el que la música con mayúsculas brillaba por su ausencia. A través de un karaoke seleccionaban al ganador, le grababan un disco con canciones sacadas de aquí y allá, montaban una campaña de publicidad orientada a gente que habitualmente no compraba música y el artista prefabricado estaba preparado para arrasar en las listas. El problema es que este fan del triunfito de turno, una vez pasada la fiebre no volvía a comprar un disco aunque eso si, se descargaba el de los otros.

Lo curioso es que el mismo tipo de talento que Guisasola dice que ahora se va a perder por el pirateo es el que en su momento se vio cortado por estos aprendices de famosos. Pero claro en ese momento no importaba por que tenían agarrados con unos contratos leoninos a unos chicos que, con una inversión casi nula, les generaban unas ventas salvajes. Lo que no se puede pretender es que el volumen de negocio crezca hasta el infinito y que donde antes vivían 10 ahora pretendan hacerlo 1000. Es cierto que en los últimos años ha habido mucha gente que ha vendido mucho, pero también lo es que los que vendían regular en ese mismo tiempo dejaron de hacerlo. La estrategia de promocionar hasta la nausea a un artista y olvidarse completamente del resto ha llevado a que los que sobrevivían dejaran de hacerlo (y claro mamá SGAE tiene ordenar la vaca) mientras que los que lograban el éxito se forrasen, y como esa es la imagen que deseaban vender al exterior, muchos han visto en la música un medio para hacerse de oro en unos años. Y yo me pregunto, si en cualquier otro orden de la vida puede haber mileuristas sin que el mundo se acabe ¿por qué en el de la música no pueden existir y todo tiene que cuantificarse a base de muchos ceros?

Con su última declaración estoy parcialmente de acuerdo, pero viniendo de quien viene en parte suena a chiste ya que al final (por mucho que la SGAE quiera sacar dinero de donde no lo hay a costa de cualquier cosa) los principales responsables de la situación que están sufriendo son ellos mismos: “La música no puede ser gratis porque internet lo permita, esa no es la voluntad de quienes la componen, la interpretan y la producen, que aspiran a vivir de su trabajo. El día que entendamos que no es gratis y se tomen medidas en consecuencia asistiremos a una recuperación del mercado y a una proliferación aún mayor de sistemas de acceso a la música cómodos y fiables”. Es evidente que la música no debe ser gratuita ya que la gente deja de valorar lo que no le cuesta nada, pero en lugar de buscar soluciones dentro de su casa para revalorizar su producto se dedican a dar palos a todo lo que se menea consiguiendo que la imagen que desde fuera se tiene de ellos es que son unos peseteros.

Luego la realidad es bien distinta ya que un alto porcentaje de artistas se dedican a la música por que es su vida y, aunque es evidente que les gustaría no tener que dedicarse a otra cosa, muchos se buscan el pan en otros sectores sin dejar por ello de tocar en un grupo, grabar discos y actuar donde sea necesario. De hecho cada vez más artistas consagrados regalan su música en la red sin que a posteriori eso haya influido negativamente en su carrera. A lo mejor la industria del disco debería mirarse en el espejo del libro que, a pesar de la existencia de bibliotecas donde se prestan totalmente gratis, de que todos los títulos del mundo se puedan descargar en segundos en tu ordenador o la existencia de otras formas de ocio más cómodas como la tele, el cine o la misma música, mantiene sus ventas y apenas está notando la crisis (aunque también a ellos habría que darles de comer a parte aunque eso no toca hoy). El valor está en el producto en si, y por desgracia tras años machacando el suyo han conseguido que este se pierda totalmente.

Es tarde y no me meteré hoy con los artistas, que también tienen mucha culpa de lo que está sucediendo, y parece como si con ellos no fuese del todo esta fiesta (excepto con el sector duro de los derechos de autor). Será en unas semanas en la tercera parte.

domingo, 19 de abril de 2009

Madrid, 15 – Mayo – 1990 (Los Secretos)

Durante años Radio3 fue (y sigue siéndolo) una fuente inagotable de maquetas, conciertos y grabaciones raras para los que adoramos este tipo de material. Ultimamente he estado recuperando muchas de esas cintas y supongo que poco a poco iré comentando aquí algunas de las que, por una u otra razón, más me llamen la atención (la primera fue un concierto en Santander de Radio Futura), y para hoy he elegido el concierto que dieron Los Secretos en el “Pabellón del Real Madrid” (en la antigua “Ciudad Deportiva”) dentro de la programación de las fiestas de San Isidro de 1990.

Si bien habían sido un grupo con un publico bastante fiel, lo cierto es que hasta que publicaron “La calle del olvido” a finales de 1989 no consiguieron un éxito real de ventas y repercusión dentro los medios de comunicación. El camino hasta llegar aquí, como sabe más o menos todo el mundo) no había sido y, a la pérdida de sus dos primeros baterías, las adicciones a las drogas y las pocas ventas, había que añadirle en ese momento el abandono de Steve Jordan (batería) y Nacho Lles (bajo) durante las sesiones de grabación debido a lo difícil que resultaba trabajar con Enrique Urquijo.

Cuando en 1983 el fracaso de “Algo más” los metió en el saco de “viejas glorias de la movida” (que por otro lado empezaba a dar sus últimos coletazos) y sus problemas con la heroína y entre ellos mismos llevaron a una separación momentánea de la banda, nadie habría dado un duro por su continuidad de la banda... Enrique y Alvaro ingresaron en una clínica de desintoxicación, Javier Urquijo se marcho a la mili y un mes después Pedro Díaz (batería y autor junto a Enrique de casi todos los temas) murió en un accidente… Pero contra todo pronóstico un Enrique recuperado y totalmente inspirado toma el control de la nave y, tras reestructurar el grupo incorporando a Ramón Arroyo (guitarra) y los ya mencionados Nacho y Steve, da un giro estilístico de 180 grados y se pasa al country.

Tanto “El primer cruce” (Mini LP - 1986) y “Continuará” (LP - 1987) son fiel reflejo de los gustos musicales de Enrique en los que destacaban las rancheras y la música fronteriza, y si años antes le había resultado imposibles imponerlos por la presencia de Javier y Pedro, ahora bajo su batuta y con la gran colección de canciones que tenia entre las manos el cambio era inevitable. Y lo curioso es que funcionó. La crítica recibió muy bien el Mini Lp y atacó la producción del Lp (que no las canciones ya que muchos lo consideraron su mejor trabajo), y el milagro de la improbable resurrección se produjo con un doble en directo con invitados (Sabina, Granados y Teixidor)y la inclusión de Jesús Redondo que, a pesar de tener un sonido realmente malo, sonó mucho en la radio y los colocó nuevamente en el terreno de juego.

Esa posición de cierto reconocimiento la deberían confirmar en su siguiente disco y, si bien lo consiguieron, el parto fue realmente complicado. Al abandono del batería y el bajista durante la grabación hay que añadir que Enrique volvía a encontrarse mal, por lo que apenas tenia tres canciones escritas cuando entraron en el estudio. Entonces Alvaro fue el que dio un golpe de timón y, además de ponerle música a un par de letras de su hermano, aportó varias canciones, por lo que al final la autoria de los temas se los repartían los hermanos casi al cincuenta por ciento con el consiguiente cabreo de Enrique (con el mismo por no haber sido capaz de hacerlo el solo). Logró en su momento (ahora seran más) vender 100000 copias, casi lo mismo de lo que habían conseguido con todos los anteriores.

Para la gira incorporaron a Paco Beneyto a la batería y a Iñaki Conejero al bajo, y cuando llegaron a su cita con Madrid venían lo suficientemente rodados para no defraudar en casa. Los singles del disco habían arrasado (“Que solo estas” y “La calle del olvido”) y la gran expectación se vio cumplida con creces. Obviando casi por completo los discos “Todo sigue igual” y “Algo más”, aquella noche repasaron lo que habían sido esos primeros diez años de vida de la banda, pero sobre todo lograron recuperar el respeto del público mayoritario y que aquellos que durante años les habían tachado de babosos y blandengues agachasen la cabeza y aceptasen por fin que ahí había una gran banda de rock.

Título del bootleg: Madrid, 15 – Mayo – 1990
Lugar y fecha: “Pabellón de Real Madrid”, Madrid, 15 – Mayo – 1990
Listado de canciones:
01 – No me falles
02 – Buena chica
03 – No seré yo
04 – Me siento mejor
05 – No vuelvas nunca más
06 – Todo ha sido un juego
07 – Nada más
08 – Cerrar los bares
09 – Sobre un vidrio mojado
10 – No digas que no
11 – Por el túnel
12 – No supe que decir
13 – Que solo estás
14 – La calle del olvido
15 – Soy como dos
16 – El primer cruce
17 – Culpable
18 – Nacional - VI
19 – Ojos de perdida
20 – No me imagino (instrumental)
21 – Quiero beber hasta perder el control
22 – Déjame
23 – Hoy no quiero discutir
24 – Volver a ser un niño

sábado, 18 de abril de 2009

La niña rockera – VII

El gran acontecimiento para la niña rockera en el último mes, sin duda, ha sido la semana santa. Los tambores y las trompetas han animado la ciudad durante 10 días y ella no ha sido ajena a ello hasta el punto que esta misma mañana aún se paseaba por el pasillo con un embudo en la boca imitando las melodías que se escuchaban en las procesiones. Pero hablar de eso seria demasiado obvio ya que, aunque no les guste la música, no conozco un solo niño al que una procesión de la austera castilla le deje indiferente (a lo mejor una andaluza también, pero son de otra forma). Lo que quiero contar sucedió el domingo de ramos y me dejó impresionado, sobre todo, por ver como funciona en cerebro de una cría de poco más de tres años

Volvíamos hacia casa después de ver la procesión y tomar el aperitivo, y mientras atravesábamos una plaza empezó a llamarme mientras señalaba el cielo "papa, papa, mira". Al levantar los ojos vi como un globo, que se la había escapado a un niño sentado en una sillita y que lo seguía con la mirada, empezaba a elevarse. Yo la conteste algo así como que al niño se le ha escapado el globo sin darle mayor importancia, pero entonces ella me soltó la mano y, con el tono de quien cuenta algo cuya respuesta es muy fácil y le sorprende que el otro no la sepa, me dijo: "papito, que es como en Ping Floys, ¿no lo ves?..." Y lo vi... Lo que empezaba a perderse por encima de los tejados no era un simple globo, era la figura de un cerdo volando.

Mi niña rockera estaba viendo y viviendo a su manera la portada del "Animals" de Pink Floyd, y desde el primer momento eso es lo que a ella la vino a la cabeza al ver como el globo se le escapaba de las manos ya que al fin y al cabo eso es lo que la llama la atención cuando tiene la carpeta del disco entre sus manos. Un par de días después hice una entrada contando un poco por encima la historia de esa portada, y al verme escaneando la foto del cerdo entre las chimeneas de la "Battersea Power Station" de Londres como quien comenta que hace buen tiempo me soltó: "eso lo vimos nosotros, ¿te acuerdas?"

Pero a estas alturas la verdad es que casi cada día podría contar alguna anécdota sobre ella en relación con este tema de la música. Hoy, por ejemplo, hemos hecho nuestra visita semanal (que por desgracia últimamente no es tan semanal) a "Charly blues", y mientras yo me dirigía a las novedades ella se ha quedado a la entrada mirando las chapitas y decidiendo cual se iba a llevar. Entonces Charly se la ha acercado y, como estaba moviendo el culo, la ha preguntado si la gustaba lo que estaba sonado. Ella muy seria de ha vuelto y le ha respondido, antes de seguir con lo suyo (al final ha elegido una le The Misfits), "no, a mi me gusta Neil Young". Y mientras escuchaba como otro cliente comentaba algo así como “joder con la niña, ella si que sabe”, he sonreído y más ancho que largo he seguido mirando discos.

viernes, 17 de abril de 2009

Eddie Cochran, el pionero de cabellos rubios

Hablar de Eddie Cochran es hacerlo de uno de los pioneros del rock and roll. En el convergen algunas de la principales premisas de ese género que, en el momento de su aparición, estaba dando sus primeros coletazos, así que como hoy se cumplen los 39 años de su muerte, creo que no está de más echar un vistazo hacia atrás y recordar esos orígenes. A principios de los 50 Bill Haley había dando un paso adelante en la evolución de la música tradicional de la América blanca reforzando la sección rítmica de su banda introduciendo solos de guitarra influidos por el R’n’B, pero no seria hasta 1954 cuando Elvis con la grabación de “That’s all right, mama” da el pistoletazo de salida a un estilo que consiguió por primera vez en Estados Unidos que blancos y negros fueran realmente de la mano. Acababa de iniciarse la revolución del rock

Aunque ahora sorprenda cuando surge el rock and roll la separación entre la música negra (blues) y la blanca (country) es tan grande que ni existían músicos que tocasen un estilo distinto al que racialmente les correspondía, ni el público asistía a espectáculos que no se ajustasen a esos parámetros. Pero la juventud norteamericana de después de la segunda guerra mundial en cierto modo empieza a revelarse contra esos clichés, y si en el cine Marlon Brando y James Dean se convierten en el espejo en el que mirarse, en la música ese reflejo lo buscan en esos ritmos más acelerados que horrorizan a sus padres y que en algunos casos interpretan negros (Chuck Berry, Little Richard o Bo Diddley). Los artistas blancos (Elvis, Jerry Lee Lewis o Haley) no tienen problema en versionar los clásicos del blues y copiar la forma de cantar y vestir de los negros, mientras que estos “blanquean” el contenido y la forma de arreglar sus canciones para tratar de conquistar a un público que a priori se podía antojar imposible y que acabó rendido a sus pies.

Pero cuando esa primera generación aún no había terminado su propia evolución ni perfilado su estilo, ya empezaban a aparecer un nuevo grupo de artistas muy jóvenes cuya principal influencia ya eran precisamente ellos que, sin saber cual era el suyo, les habían marcado el camino por el que debían ir... En esa segunda generación de pioneros que se funde y cofunde con la primera, nos encontramos a Buddy Holly, los Everly Brothers, Richie Valens, Carl Perkins, Johnny Cash y por supuesto Eddie Cochran.

Eddie empieza a tocar en bandas de Hillbilly en 1954, pero hasta que al año siguiente no conoce a Jerry Capehart (famoso compositor y desde entonces compañero inseparable) que le anima a cambiar de estilo y asiste a un concierto de Elvis en Dallas no se decide a girar hacia el rock and roll. Empieza haciendo versiones de Presley, Berry o Ray Charles hasta que en los estudios del sello Crest graba una versión del clásico Skinny Jim que, gracias a que Jerry la mueve por las principales discográficas, le lleva a fichar por Liberty que le editan su primer single en verano de 1957. En los siguientes años, y mientras su popularidad va creciendo poco a poco, continuó grabando singles e incluso participó en varias películas, una de las cuales le salvó la vida ya que como coincidió con su rodaje renuncio a participar en la gira en la que Holly, Valens y Big Bopper murieron al estrellarse la avioneta en la que viajaban. Además participo en interminables giras a lo largo de todo Estados Unidos que le acabaron llevando en

La influencia de Cochran sobre los músicos de rock and roll y del rock posteriores es indiscutible, no solo en el plano de la actitud (tupe, ropa, provocación, vivir al límite...) si no también en lo que se refiere a los arreglos, la estructura de los solos de guitarra, la voz ronca, la preponderancia de la batería, las partes habladas... que unidos generan un sonido marcados por la urgencia y un salvajismo intencionado y buscado. Probablemente él fue, junto a Gene Vicent, el que dotó al rock and roll blanco de una autonomía estilística indiscutible en relación a la influencia negra de los pioneros de los primeros 50 buscando el camino de lo que se llamó rock autentico.

Pero esa generación estaba tocada por la fatalidad, y el no podía escapar a ella. Y mientras Johnny Cash se hunde en el alcoholismo, Jerry Lee Lewis arruina su carrera al casarse con una menor, Holly, Valens y Big Bopper mueren en un accidente, Chuck Berry pisa la cárcel por mezclarse en asuntos turbios, Elvis es acusado de atentar contra el pudor y se libra de una inculpación de daños y lesiones, Little Richard no soporta la presión e ingresa en una orden religiosa o Gene Vincent inicia su camino hacia la auto destrucción, él vive con el presentimiento de que algo le va a ocurrir como a su amigo Buddy...

La mañana del 16 de abril de 1960 el taxi en el que viajaba junto a su novia Sharon Sheeley (destacada compositora de temas de R’n’R) y Gene Vincent camino del aeropuerto para regresar a casa tras una gira por Inglaterra, sufre un reventón y se estrella contra una farola. Sus acompañantes reciben golpes de diversa consideración pero él sale disparado por el parabrisas y acaba tendido en el suelo. En la madrugada del día siguiente, con tan solo 21 años, muere en el hospital “St. Martin's” de Bath a causa de las heridas, curiosamente en esos días un canción suya se encontraba en los puestos más altos de las listas de éxitos, su título “Three steps to heaven”... En su tumba reza el siguiente epitafio:

En nombre de los que han vivido
más que sus apenas 21 años,
amaron sus mismos sueños,
sintieron suyo ese Rock and Roll,
música por la que él murió,
y sufren aun hoy porque
a él le fue negado todo, Eddie:
tú no has vivido en vano!

jueves, 16 de abril de 2009

You really got me (The Kinks)

Girl, you really got me going
You got me so I don’t know what I’m doing
Yeah, you really got me now
You got me so I cant sleep at night

Yeah, you really got me now
You got me so I don’t know what I’m doing, now
Oh yeah, you really got me now
You got me so I cant sleep at night

You really got me
You really got me
You really got me

See, don’t ever set me free
I always wanna be by your side
Girl, you really got me now
You got me so I cant sleep at night

Yeah, you really got me now
You got me so I don’t know what I’m doing, now
Oh yeah, you really got me now
You got me so I cant sleep at night

You really got me
You really got me
You really got me
Oh no...

See, don’t ever set me free
I always wanna be by your side
Girl, you really got me now
You got me so I cant sleep at night

Yeah, you really got me now
You got me so I don’t know what I’m doing, now
Oh yeah, you really got me now
You got me so I cant sleep at night

You really got me
You really got me
You really got me

(Extraída del single "You really got me" / PYE – 1964)

miércoles, 15 de abril de 2009

Wilco sobre las cenizas de la bandera americana

Llego a casa cansado de trabajar y me pondo a ver el DVD de Wilco que saldrá oficialmente a la venta el próximo martes 21. Ante mis ojos vuelven a aparecer las grandes llanuras de la América profunda, músicos conversando con las cámara como testigo en el backstage, tomas del día a día de una gira... y entiendo que un observador objetivo pueda pensar que es más de lo mismo en este tipo de grabaciones. Luego la belleza de las imágenes captadas por Brendan Canty y Chritoph Green hacen que te olvides de todo y puedas sumergirte en la magia que desprende la banda en directo, aunque al final te queda el regusto amargo de que podía haber sido todavía mejor si hubiesen editado el concierto seguido y dejado todas esas imágenes para el making off.

Rodada en cinco localizaciones distintas (“Auditorio Ryman” en Nashville, el “Club 9:30” de Washington, el “Club Tipitina” de Nueva Orleáns, el “Cain Ballroom” de Tulsa y el “The Mobile Civic Center” de Mobile) y como si de una road movie se tratase, el concierto-película-documental intercala tomas de lo que sucede fuera de la actuación con las de la banda sobre las tablas, logrando captar a la perfección la fuerza e intensidad de sus directos. La base del repertorio son las canciones de los tres últimos discos y, aunque el estilo de su último disco (“Sky blue sky”) se impone generando un ambiente plácido, no está exento de descargas guitarreras e impresionantes solos a cargo de Nels Cline y sobre todo del espectáculo que supone ver a Glenn Kotche sobre la batería de la que creo que ahora mismo es, dentro del rock, su mejor interprete (es impactante la secuencia en la que se le ve metiendo las muñecas hinchadas en hielo después de un concierto).

Redondeaban la banda en esa gira de principios de 2008 John Stirratt (bajo), Patrick Sansone (guitarras y teclados) y Mikael Jorgensen (piano) que son capaces de conseguir un sonido único y hoy por hoy difícil de igualar. Como curiosidad hay que decir que el DVD, en Estados Unidos, se pondrá a la venta en exclusiva en las tiendas de música pequeñas unos días antes como muestra de apoyo hacia ellas frente a las grandes superficies. Y es que incluso en estos detalles los chicos de Tweedy demuestran tener clase...


NOTA: La foto de Wilco con Barack Obama pertenece a la época en que este era senador por Chicago

martes, 14 de abril de 2009

La ministra "sindescargas"

Antes de empezar he de decir que como profesional (guionista y directora de cine) el trabajo de Angeles González-Sinde me parece, en general, sobresaliente. Es una mujer muy preparada y con mucho talento, y algunos de sus guiones son de lo mejorcito que se ha hecho en el cine español en los últimos años, por lo que el prestigio del que goza dentro de ese mundillo lo tiene bien merecido. Hasta ahí creo que nadie puede ponerla ninguna objeción.

Pero claro, desde ahora se la tiene que juzgar por otras cosas y en eso, me temo, no sale tan bien parada. Hasta el pasado 7 de abril, en que tomo posesión como titular del Ministerio de Cultura, el cargo que ostentaba era el de presidenta de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, y desde el se ha mostrado como una activista en contra del intercambio de archivos con fines no lucrativo desde internet. No me parece mal e incluso lo veo lógico ya que si según su criterio eso es lo que está perjudicando al cine español (aunque tal vez debería de preguntarse también si el producto que representa tiene el nivel mínimo exigido de calidad) debe luchar por sus intereses, pero claro, creo que por eso mismo está inhabilitada para ejercer esa cartera ministerial.

Es evidente que es necesario un acuerdo a gran escala sobre internet y las descargas de archivos protegidos por los derechos de autor, pero más evidente es que una misma persona no puede ser juez y parte del asunto, y en este caso esta ministra no puede ser ni objetiva ni imparcial. Una persona que hace tan solo unas semanas declaraba en su discurso en la entrega de los Goyas que “Tenemos que seguir peleando para que las descargas ilegales no nos hagan desaparecer, para que nuestros administradores comprendan que en el negocio de la Red no pueden ganar sólo las operadoras de ADSL, mientras quienes proporcionamos los contenidos, perdemos”, o que en una entrevista en ABC el 18 de septiembre de 2008 afirmaba “Hay que organizar completamente la difusión y la copia de las obras. No puede ser que los vendedores de equipos y los fabricantes cuenten con todo el beneplácito y el apoyo de la sociedad y en cambio quienes generan contenidos se queden sin recibir dinero por su trabajo. Si pudiéramos entrar en los supermercados y llevarnos las cosas sin pagar sería una catástrofe. La piratería no la compensa el canon. ¡Sólo son unos céntimos! Mientras, el gran beneficiado es el que fabrica todos estos sistemas y el que vende la línea de ADSL. Y como los anglosajones van a seguir generando contenidos, la cultura en español va perdiendo espacio”, o que, por último, en abril del año pasado se preguntaba “Seamos todos sinceros, ¿para qué necesitamos todos una línea de ADSL de no sé cuanto gigas? ¿Para mandar e-mails?”, ¿alguien se puede creer que vaya a ser capaz de ejercer como una mediadora imparcial y neutral?.

Yo personalmente pienso que no y que además, llegado el caso, debería de abstenerse a la hora de tomar algunas decisiones por el claro conflicto de intereses en el que caería, y ante esas posibilidades seria mejor no tentar al diablo y haber elegido a alguien que no tuviese ese problema. No entiendo muy bien en que estaría pensando el presidente de gobierno al nombrarla ya que claramente la suya es una elección errónea. Espero que nadie caiga en el error de ver en estas críticas un ataque machista, ya que la decisión me habría parecido igual de nefasta (o peor) si los seleccionados hubiesen sido Eduardo Bautista, Víctor Manuel San José o José Ramón Julio Martínez Márquez, aunque el resultado final, de haber sido así, no habría sido muy distinto del actual. Si hubiesen elegido a Cándido Méndez o Emilio Botín como ministro de Economía, a Florentino Pérez de Obras Públicas y al presidente de una farmacéutica o una tabaquera de Sanidad ¿no nos habríamos echado las manos a la cabeza? Pues lo mismo debería pasar con González-Sinde en Cultura.

Entre las múltiples campañas en internet que exigen su cese inmediato, existe una con el lema “Ni un solo día de gracia” que deja bien a las claras la opinión de muchos internautas que sienten que el caballo de batalla del ministerio va ser la red de redes, y no están dispuestos a darles ni un segundo de tregua. Me temo, por desgracia, que están en lo cierto y que no van a aprender del caso del gobierno francés que al final no ha logrado sacar adelante su restrictiva ley contra el intercambio de archivos. Si está claro que es demasiado tarde para luchar contra eso tal vez lo que deberían hacer es pensar en como sacarle partido y aprovecharse de ello. Ponerle puertas al mar es imposible y enfrentarse a un enemigo global llamado internet, suicida... Ella sabrá lo que hace, por que lo hace y por quien lo hace, pero lo que pretende es tan impopular que difícilmente podrá llevarlo a cabo, y entonces ¿descubrirá que la cultura es también la libre circulación de información y contenidos?

lunes, 13 de abril de 2009

Las obras incompletas de Calamaro

Ya está en las tiendas la caja antológica de Andrés Calamaro que repasa su segunda etapa de solista (la que va desde la disolución de Los Rodríguez en 1996 hasta hoy) y que está llamada a ser una de las mejores y más interesantes del año. Durante años fui un gran seguidor de su obra y, aunque creo que lo que ha hecho en los últimos tiempos no está a la altura de sus trabajos de los 90, hay que reconocer que es uno de los artistas con más talento de las tres últimas décadas y una recopilación suya es, por lógica, de lo mejor que uno puede encontrarse ahora mismo en el mercado.

Por supuesto, como suele ocurrir en este tipo de discos, la selección de temas nunca deja satisfecho del todo al seguidor ya que siempre falta algún tema y sobran otros (y supongo que título se debe a eso), aunque creo que viéndolo en su globalidad ofrece tanto y tan interesante que su presencia es imprescindible en cualquier discoteca. Si eres seguidor habitual por que los CD’s 4 (inéditos), 5 (instrumentales y experimentales) y 6 (versiones) están llenos de temas inéditos, maquetas, directos y demás rarezas y los dos DVD’s son un repaso en imágenes a través de los making off de sus trabajos de estudio, los videoclips, extractos de actuaciones y presencias en programas de televisión. Si por el contrario no dominas su obra, además de por lo dicho, por que en los tres primeros CD’s hay una selección de algunas de sus mejores canciones (lo mejor o lo peor es subjetivo y creo que se han dejado fuera alguna cosa que considero que debería estar) y sirve de perfecto resumen de sus últimos años de carrera.

Pero igual que tengo muchos elogios, también hay alguna cosilla que se puede criticar. Para los muy fans y coleccionistas lo cierto es que hay muchas de las canciones de las inéditas que no le resultan desconocidas ya que han aparecido a lo largo de los años en otros lugares. Si hay algo que no se le puede negar a Andrés es que es un artista generoso en lo que se refiere a su arte ya que a lo largo de los años ha regalado (sobre todo en la red) cientos de canciones y ha permitido que sus bootlegs circularan libremente, gracias a lo cual ha conseguido su legión de seguidores siempre tuviese algo nuevo que echarse al oído y mantener viva su llama aunque lo que luego publicase llegara a dejar frío a más de uno.

Y claro, muchas de esas grabaciones ya habían corrido por las manos de muchos de nosotros, aunque supongo que ahora las habrán remasterizado (y esas cosas que se hacen) y sonaran mucho mejor. Así por ejemplo el sexto CD es de versiones y muchas ya habían aparecido en los singles de “Alta suciedad” o en discos de otros artistas y algunos de los inéditos del cuarto CD se encuentran en internet sin demasiados problemas. Además la portada, con estética soviética, no me gusta demasiado pero ya digo que, tanto esto como el asunto de los temas que ya tengo, son pegas sin importancia que no afectan en absoluto al resultado final.

Para los que no quieran gastarse mucho dinero ha salido una versión sencilla (supongo que orientado a los que no tienen nada de Calamaro para que tengan un resumen por con el que acercarse él) con el primer disco de la recopilación y un DVD resumen de los dos que aparecen en la caja, pero, igual que digo que esta me parece imprescindible, creo que este formato no merece la pena ya que como recopilación se queda corta y por lo que cuesta te puedes comprar (el que no lo tenga) “Alta suciedad” u “Honestidad brutal” (o los dos) que son dos obras de arte auténticas.

Poco más se puede contar... Lo mejor es sentarse a escuchar tranquilamente las 109 canciones y ver las 4 horas de imágenes, y si después no te levantas con la convicción de que este tipo es de uno los creadores más importantes en castellano, lo sentiré mucho por ti ya que te estarás perdiendo algo realmente grande. Te estarás perdiendo el talento y la magia de Andrés Calamaro.

sábado, 11 de abril de 2009

Un beatle llamado Stu Sutcliffe

Tal día como ayer de hace 39 años Paul McCarney anuncio la separación de los Beatles, aunque no es la única efeméride del grupo que se celebra en esta fecha ya que 8 antes, en 1962, Stuart Sutcliffe, su primer bajista, moría de una hemorragia cerebral en Hamburgo. Para muchos él es el quinto beatle pero, como ese título también se lo han adjudicado a lo largo de los años a Pete Best (su primer batería), Billy Preston (teclista en las sesiones de “Let it be”), Brian Epstein (su manager), George Martin (su productor) o Neil Aspinall (jefe de Apple Corps), yo no lo usaré ya que, aunque hizo cosas para merecerlo, considero que ese título honorífico le corresponde a Martín. A pesar de eso su influencia es tal que hoy ofreceré unos retazos de su vida en común con la banda más importante de la historia.

En 1959 tras vender unas pinturas, el joven estudiante de la escuela de arte de Liverpool Stuar Sutcliffe se deja convencer por su compañero de piso y estudios John Lennon y el amigo de este Paul McCarney para invertir esas 65 libras en un bajo e incorporarse a su banda (que se completaba con George Harrison y Pete Best). No sabia tocar así que las primera semanas las dedicaron a enseñarle a manejar el instrumento, aunque de esa época es cuando surge el nombre beatle. Cuenta la leyenda que fue Stu el que en una noche de juerga con John (que buscaba un nombre con doble sentido al estilo de The Crickets de Buddy Holly que significa los grillos, pero que también es un juego) propuso el nombre que venia de un juego de palabras entre “beetles” (escarabajos en ingles) y “beatles” (los que hacen beat).

En agosto de 1960 recalaron en el “Indra Club” de Hamburgo en el que prácticamente por el alojamiento (en un lugar infecto) y la comida tocaban durante horas ante un público al que no le interesaba lo que sucedía en el escenario. A ellos les sirvió para curtirse y dominar las tablas y a Stu para conocer a la fotógrafa Astrid Kirchherr (al parecer inspiradora del corte de pelo que llevaban en la primera época) con la que al poco tiempo se fue a vivir. Gracias a una sustitución de una banda en un local próximo llamado “Kaiserkeller” consiguieron una oferta para un sitio con prestigio en la ciudad, por lo que cuando termino su primer contrato empezaron a actuar en el “Top Ten” aunque resentido su anterior jefe los denuncio, y como George era menor, los deportaron a su país.

Durante un tiempo actuaron en locales de su ciudad, y cuando Harrison alcanzó la mayoría de edad, regresaron a Hamburgo para cumplir su contrato en el “Top Ten”. Allí participaron en su primera grabación acompañando a Tony Sheridan, pero las largas jornadas de trabajo hicieron que una vez cumplidos sus compromisos decidieran regresar a Liverpool. Cuentan (como anécdota clave en el desarrollo final de esta historia) que después de uno de los conciertos de esta gira el grupo se metió en una pelea callejera de la que la peor parte se la llevó Stu con un golpe en la cabeza y por el que desde ese momento empezó a tener fuertes dolores. El tenia claro que no era músico y que con lo que realmente se sentía feliz era con la pintura por lo que aprovecho la ocasión para abandonar el grupo y quedarse allí con Astrid.

En los meses siguientes a su retorno de Alemania, y gracias fundamentalmente a sus salvajes conciertos en “The Cavern”, Brian Epstein se convirtió en su manager y finalmente consiguieron grabar una maqueta para DECCA. En cierta medida Stu pudo ser partícipe este primer triunfo de sus ex compañeros ya que regresó a Liverpool para visitarlos durante unos días. Pero la discográfica rechazó la cinta y el grupo se sintió tan decepcionado que decidieron hacer una mini gira por Hamburgo, pero cuando aterrizaron se encontraron que un para de días antes, el 10 de abril de 1962, Stu había muerto de una hemorragia cerebral con apenas 21 años. Según Astrid cuando dio a la banda la triste noticia, Pete Best rompió a llorar, Paul la abrazó para consolarla, y John enloqueció tanto que rió hasta llegar al llanto... En 1994 su historia y la relación con los Beatles se contó en la película “Backbeat”


viernes, 10 de abril de 2009

¡Crucifícale! ¡Crucifícale!

Hoy es viernes santo y, como vivimos en una sociedad fuertemente marcada por el cristianismo, es de rigor crucificar a alguien (metafóricamente, claro) y el elegido por meritos propios es, como no, Miguel Bosé. Debo decir que, aunque ya le he hablado de él en otras ocasiones en términos similares, el chico no me cae mal aunque las decisiones que ha tomado últimamente creo que son una estafa para la música (que no para sus seguidores que parecen encantados) y que cosas así son las que hacen que la gente pierda el respeto a este mundillo nuestro.

El titular de la noticia se comenta por si solo: Miguel Bosé volverá a lanzar este verano su gira “Papitour”. ¡Que bien! podrá pensar alguno, y aunque la verdad es que a mi debería darme igual por que como musicalmente no me gusta no tengo ninguna intención de ir a verle, despues de releer sus declaraciones de hace apenas cuatro meses sólo se puede pensar que es un jeta. El multipremiado “Papito” salió a la venta el 20 de marzo de 2007 para celebrar sus 30 años de carrera y, tras dos millones de copias vendidas, cinco versiones distintas del disco y dos añitos de gira (180 conciertos en 11 países), en una multitudinaria rueda de prensa anuncio que con el concierto celebrado en Valladolid a finales de 2008 cerraba el ciclo “Papito” ya que tocaba mirar hacia el futuro y ponerse a trabajar en los varios proyectos que tenia...

Evidentemente las palabras se las lleva viento y la historia está llena de ejemplos, pero claro, cuando alguien no cumple con lo dicho (y más cuando se utiliza de reclamo para promocionar los últimos conciertos y la caja antológica de fin de ciclo) se arriesga a la gente se sienta engañada, estafada y le vea como un sinvergüenza . El Sr Bosé puede hacer lo que le de la gana ya que de cara a su discográfica tiene argumentos de sobra para ello, pero que luego no pretenda hacernos creer que la música se muere y se está castrando la creatividad con las descargas de internet cuando, a poco que nos descuidemos, estará celebrando sus 35 años en negocio publicando un nuevo recopilatorio y realizando su gira correspondiente.

jueves, 9 de abril de 2009

I ain't marching anymore (Phil Ochs)

Oh I marched to the battle of New Orleans
At the end of the early British war
The young land started growing
The young blood started flowing
But I ain't marchin' anymore

For I've killed my share of Indians
In a thousand different fights
I was there at the Little Big Horn
I heard many men lying I saw many more dying
But I ain't marchin' anymore

It's always the old to lead us to the war
It's always the young to fall
Now look at all we've won with the saber and the gun
Tell me is it worth it all

For I stole California from the Mexican land
Fought in the bloody Civil War
Yes I even killed my brothers
And so many others But I ain't marchin' anymore

For I marched to the battles of the German trench
In a war that was bound to end all wars
Oh I must have killed a million men
And now they want me back again
But I ain't marchin' anymore

For I flew the final mission in the Japanese sky
Set off the mighty mushroom roar
When I saw the cities burning I knew that I was learning
That I ain't marchin' anymore

Now the labor leader's screamin'
when they close the missile plants,
United Fruit screams at the Cuban shore,
Call it "Peace" or call it "Treason,"
Call it "Love" or call it "Reason,"
But I ain't marchin' any more,
No I ain't marchin' any more

(Extraída del álbum "I ain't marching any more" / ELEKTRA RECORDS – 1965)

miércoles, 8 de abril de 2009

La hisoria del rock a traves de sus portadas

Dentro de los libros de música lo habitual suele ser encontrarte con los que están repletos de información ya sea de un artista o un periodo concreto, las autobiografías, los de fotos y de vez en cuando aparecen algunos, como el que hoy recomiendo, que son pequeñas obras de arte para disfrutar una y mil veces. El destinatario final está claro que no es el gran público si no más bien la gente que rinde culto a un soporte como el vinilo. Y es que para ese público es tan importante el contenido como el continente, y de lo que se habla en el es precisamente de las carpetas que envuelven nuestros discos favoritos.

A través de unas 700 portadas y 240 páginas, agrupadas de forma cronológica y estilísticas, el libro es un viaje por la historia del rock desde el boom del blues inglés hasta casi nuestros días, repasando todos sus movimientos y tendencias y como han evolucionado las mismas a lo largo del tiempo. Durante años las portadas fueron consideradas como una parte más dentro de la globalidad de obra de arte que se consideraba un disco, y las discográficas y los artistas recurrían a los más reputados diseñadores, dibujantes, grafistas y fotógrafos buscando un primer impacto visual para el comprador que hiciese que lo que más desease en el mundo fuese llevarse a casa ese vinilo, aunque solo fuese por lo bonito que era por fuera.

Yo reconozco haber comprado muchas veces por lo sugerente de una portada o por que me parecía preciosa y me apetecía que formase parte de mi colección... Para gente así es este libro del que, como pega fundamental, podría decir que no está editado en tapa dura, que sus dimensiones, aunque se aproximan a las de un LP (26x25,8 frente al 31x31), se queden un poco cortas para poder guardarlos junto a los vinilos y un poco grande para hacerlo en una librería estándar, y que en algunos casos (aunque es inevitable que pase) la selección resulta un poco subjetiva, decantándose por trabajos más conocidas de un artista antes que por sus portadas más espectaculares.

En cualquier caso creo que merece la pena hacerse con una copia, ya que el precio está bien para este tipo de obras y resulta un placer poder repasar de un solo vistazo los grandes momentos del rock a través de su elemento más representativo y fácilmente identificable, la imagen y diseño de su carpeta.

martes, 7 de abril de 2009

El cerdo volador de Pink Floyd

Existen cientos de maravillosas portadas de discos dentro de la historia del rock, de las cuales algunas (o muchas) pueden ser consideradas como míticas. Para alcanzar esta condicion aparte del impacto visual tienen que tener un algo más... Asi el “London Calling” de The Clash con Paul Simonon destrozando el bajo o el bebe buceando en “Nevermind” de Nirvana son la imagen un movimiento, los Beatles cruzando el paso de cebra en “Abbey Road” es la foto que todo amante del rock que visita Londres se hace tratando de emularles o el plátano de Warhol y la campana tubular que se convierten desde una portada en la marca de identidad de un artista.

Personalmente creo que “Animals” no es el mejor disco de Pink Floyd, pero por contiene en su portada ese algo que la convierte en la más representativa de la banda y aporta el símbolo que todo aficionado a la música identifica indiscutiblemente con ellos: el cerdo volando. Como todas las anteriores se encargo al estudio “Hipgnosis” que la diseñaran, pero cuando estos presentaron sus propuestas resultó que por primera vez al grupo no les gustaron. Decidieron entonces desarrollar una idea de Roger Waters que consistía en un cerdo hinchable entre las chimeneas de la “Battersea Power Station” de Londres como símbolo de codicia y poder.

Desde “Hipgnosis” propusieron fotografiarlos por separado y luego incorporar la imagen del cerdo, pero la banda quería una foto real por lo que se preparó todo para que pudiera llevarse a cabo. Se utilizo un zeppelín con la forma del animal de 12 metros de longitud que habían mandado construir para usar en la gira de “Animals” y de preparó todo para el gran día. El 2 de diciembre de 1976 estaba todo dispuesto para tomar la instantánea, 11 fotógrafos colocados en lugares estratégicos, los responsables de dirigir con grandes cuerdas al cerdo, un equipo de grabación para tomar imágenes para proyectar durante los conciertos... e incluso un tirador profesional por si tenia que disparar al globo en caso de soltarse.

Pero cuando llegó el momento de inflarlo resultó imposible y tuvieron que posponerlo todo, aunque al menos se tomo la imagen de la fabrica con un cielo nublado que se ve en la portada. Al día siguiente amaneció despejado pero viento y una racha de aire provocó que el cerdo se soltase, pero como ese día el tirador no se había presentado, el animal empezó a sobrevolar libremente la capital londinense. La proximidad del aeropuerto de Heathrow provoco múltiples incidentes con algunos aviones que trataban de aterrizar hasta el punto de que durante una hora tuvo que cerrarse su espacio aéreo.

Al final, como había propuesto desde el principio “Hypgnosis”, tuvo que hacerse un montaje aunque eso si el coste fue muchísimo más elevado. El cerdo (que en realidad era una cerda) se convirtió en su seña distintiva y su presencia fue obligada desde entonces en todos sus conciertos. Como última curiosidad comentaré que Waters intentó impedir que sus antiguos compañeros reunificados lo usaran en su gira de 1987 alegando que tenia los derechos de esa imagen. Como el inflable original era una hembra, a partir de ese momento empezó a lucir unos enormes testículo (lo importante era que se vieran bien) para eludir la posible demanda del que fuera su líder durante 15 años. Es una pena que el cerdo no vaya a volar nunca más, aunque eso si, las generaciones venideras si alguna vez sobre sus cabezas lo ven aparecer recordaran en el acto que existió una banda llamada Pink Floyd.

domingo, 5 de abril de 2009

San Sebastián, 30 – Julio – 2002 (Radiohead)

Es la segunda vez que comento un concierto pirata del que yo fui testigo y, aunque probablemente no sea el mejor de los que dieron en esa mini gira por la Península Ibérica el verano de 2002, para mi es especial y por eso es el bootleg elegido para hoy. En principio el plan era perfecto. El sábado 26 viaje a San Sebastián, unos días por el norte disfrutando de bonitos paisajes y buena comida y el miércoles como guinda del pastel el concierto de Radiohead... Pero por distintas razones el domingo me quedé solo, así que el resto de los días fueron de tirar kilómetros, excursiones y de espera de que llegara la hora H del día D.

Unos meses antes la banda había anunciado que para 2002 no tenían intención de hacer gira ya que estaban trabajando en los temas del que seria su siguiente disco (“Hail to the thief”). Los tres años anteriores habían sido muy intensos con la grabación de “Kid A” y “Amnesiac” (grabados en las mismas sesiones pero publicados por separado con ocho meses de separación) y dos largas giras por Europa, Estados Unidos, Canadá y Japón, y deseaban dedicarse exclusivamente al trabajo en el estudio... Y de repente, cuando nadie lo esperaba, cambiaron de opinión y anunciaron 12 conciertos en pequeños recintos de España y Portugal para probar los nuevos temas y ver la reacción del público ante ellos.

Entre el 22 y el 24 de julio estuvieron en Lisboa, el 26 y 27 en Oporto, luego saltaron a San Sebastián donde actuaron del 30 de julio al 1 de agosto y, tras ser cabeza de cartel el 3 en el FIB, cerraron el minitour en Salamanca los días 5, 6 y 7. Los shows comenzaban con la interpretación de siete temas nuevos (alguno de los cuales no aparecieron en el disco y permanecen inéditos) para luego continuar con algunos temas clásicos de sus anteriores trabajos. Fueron generosos en lo variado del repertorio con lo que podías verles tres conciertos seguidos y escuchar bastantes cancones distintas en cada uno de ellos (excepto el show de Benicassim que fue una sucesión de hits que cerro con un tema nuevo) cosa que el público agradeció ya que muchos de los asistentes repitieron en varias fechas.

Aquella noche Thom Yorke, Ed O'Brien, Johnny Greenwood, Colin Greenwood, Phil Selway estuvieron soberbios y desde la primera canción se metieron al público en el bolsillo. El concierto empezaba con Ed y Johnny, cada uno a un lado del escenario, tocando dos timbales en el arranque de “There, there”. En la versión en estudio no se perciben con tanta claridad, pero en directo sonaban con especial fuerza y dotaban al tema de una intensidad tal que, aunque era la primera vez que prácticamente todos la escuchábamos, hizo que cayéramos rendidos y desapareciese el temor de cierta frialdad de la gente ante el desconocimiento de los primeros temas.

Ante un inicio tan demoledor a los chicos no les costó mantener al público entregado durante los primeros 40 minutos y llevarles al éxtasis cuando, tras un puñado de canciones nuevas, sonó el punteo inicial del “I might be wrong”. Después vino la sucesión de los clásicos de la banda haciendo un hueco, eso si, a algún tema inédito más y a alguno poco habitual dentro de su repertorio. He de reconocer que los dos discos que sacaron después de esta actuación los he trabajado menos de lo que debería a pesar de lo cual mi admiración y respeto por ellos siguen intactos y, aunque me da miedo volver a verles por el gran sabor que me dejó aquel concierto en San Sebastián, creo que ya va siendo hora de volver a mirarles cara a cara y dejar que musicalmente me lleven al terreno que ellos quieran.

Título del bootleg: Kursall - 2002
Lugar y fecha: “Kursaal”, San Sebastián, 30 – Julio – 2002
Listado de canciones:
CD- 1
01- There there
02 - Scatterbrain
03 - Wolf at the door
04 - We suck young blood
05 - Myxomatosis
06 - A punch up at a wedding
07 - Sit down, stand up
08 - I might be wrong
09 - Morning bell
10 - Lucky
11 - Talk show host
12 - My iron lung
13 - Exit music
CD - 2
01 - Dollars and cents
02 - Pyramid song
03 - National anthem / Hunting bears
04 - Idioteque
05 - Everything in it’s right place
Bis
06 - Like spinning plates
07 - Airbag
08 - Climbing up the walls
09 - Paranoid android
Bis
10 - Sail to the moon
11 - How to disappear completely