Mostrando entradas con la etiqueta Jeff Buckley. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jeff Buckley. Mostrar todas las entradas

viernes, 29 de mayo de 2009

Jeff Buckley, un alma en el fondo del río

Hace unos meses Gary Lucas estuvo en la SEMINCI de Valladolid interpretando en directo mientras se pasaba la película “The Golen” (1920 – Paul Wegener) la música que había compuesto para ella. Está considerado como uno de los guitarristas más originales e innovadores de Estados Unidos y en sus 30 años de carrera ha dejado tras de si (tanto con Captain Beefheart como luego con Magic Band y posteriormente en solitario) gran cantidad de discos y de bandas sonoras para el cine y la televisión, pero a pesar de todo el tema central de todas las entrevistas que a lo largo de esos días leí en la prensa de ciudad, giraban en gran medida en torno a los 3 años que sus pasos se unieron a los de Jeff Buckley.

Hay artistas que sólo alcanzan la grandeza tras muchos años de trabajo dejándose la piel en los estudios y sobre un escenario cuando su carrera toca a su fin, y otros la consiguen con una efímera pincelada de su talento que les lleva a convertirse en leyendas. Pero la gran mayoría, muchas veces a pesar de su calidad, tienen que conformarse con vivir a la sombra de algo o de alguien, y por mucho que hagan esta será siempre demasiado alargada como para lograr huir de ella. En el caso de Gary, el y Buckey se conocieron en un concierto homenaje a su padre en el que le acompañó en un tema a la guitarra, y lo largo de 1991 y 1992 escribieron canciones juntos (años después aparecerían en el disco “Song to no one” acreditado a ambos artistas) y como acompañamiento en los conciertos que le salían . Aunque cada uno siguió por su camino, dos le los temas que compusieron juntos aparecieron en “Grace” (“Grace” y “Mojo pin”), y definitivamente su nombre quedó unido para siempre al de Buckey. Es lo que tienen los mitos, que fagocitan todo lo que les rodea y, aunque logren mitificarlo también, se quedan con su esencia y les roban la personalidad condenándoles a un futuro en el que siempre serán el que acompañaba a...

Hoy se cumplen 12 años de la muerte de Jeff y es inevitable que, como en toda muerte violenta en el mundo del rock, se haya especulado mucho sobre su fatal desenlace. No faltan las teorías del suicidio basándose en que la noche anterior había confesado a varios de sus seres queridos que padecía de síndrome bipolar, pero parece ser que, en este caso (no soy dudoso y el que me conoce sabe que mi primera opción siempre es no creer la versión oficial), realmente fueron la desgracia y la mala suerte las que se aliaron para arrebatarnos al mayor talento musical surgido en Nueva York desde la Velvet Underground.

La tarde del 29 de mayo de 1997 la banda de Jeff Buckley había aterrizado en Memphis para iniciar al día siguiente la grabación de su segundo disco de estudio que en principio iba a llamarse “My sweetheart the drunk”. El se había adelantado al resto y llevaba unas semanas allí preparando las maquetas del disco junto a Tom Verlaine (el productor). Cuando el sol empezaba ponerse se acercó paseando junto a un amigo a las orillas del rió Wolf (un afluente del Mississippi a su paso por Memphis) sentándose luego allí a tocar la guitarra y escuchar música. De repente, mientras sonaba el “Whole lotta love” de Led Zeppelín, Jeff se levantó y se lanzó al agua totalmente vestido, cosa que no sorprendió a su acompañante ya que lo había hecho otras veces. Mientras nadaba pasó una lanza que levantó oleaje, a lo que su amigo reaccionó girándose para que no se mojara el radiocasete, y cuando unos segundos después volvió a mirar otra vez su cuerpo había desaparecido.

Enseguida dio la alarma y se inicio la búsqueda con barcas y submarinistas, y durante los cinco días que tardó en aparece el cadáver se dispararon todo tipo de elucubraciones (que había desaparecido al estilo de Richey Edwards por incapaz de aguantar la presión, que se había suicidado, que había huido al darse cuenta que el material que tenia no estaba a la altura de “Grace”...). Todo termino cuando un turista divisó desde uno de los típico barcos que recorren el río un cuerpo flotando desnudo al final de Beale Street (la legendaria cuna del blues). En su autopsia se comprobó que no había consumido ningún tipo de drogas y que el alcohol consumido en ningún caso era la causa directa o indirecta del fallecimiento. Fue simplemente eso, un lamentable accidente...

El alma de Jeff Buckley sigue descansando en el fondo del río y sus canciones, que parecían buscar su razón de ser en esas oscuras aguas, hoy están tan vivas como él. Un solo disco, una sola punzada en el corazón, una sola avalancha de sentimientos, una única descarga incontrolada de emociones... Y después la vida eterna

sábado, 27 de diciembre de 2008

Hallelujah!, England is different...

Lo cierto es que no son tan diferente y cojean de la misma pata que nosotros, pero hay que reconocer que en lo musical nos encontramos a años luz de Inglaterra. Por desgracia estamos hablando de una dulce derrota, pero dadas las circunstancias eso, a veces, es una victoria.

Una cantante de la versión británica del programa televisivo “Factor X” grabó el “Hallelujah” de Leonard Cohen y la colocó en el numero uno de descargas en la red. A pesar de ser una batalla perdida, un grupo de melómanos lanzó una llamada de auxilio para que la gente se descargase la lectura del tema que hizo Jeff Buckley (comparto que es con muchola mejor y más emocionante) o la original del autor para intentar arrebatarle el puesto de privilegio en las listas. No lo consiguieron, pero al menos lograron colocarla en segundo lugar y que el disco “Various positions” de Cohen aumentase ostensiblemente sus ventas.

Es evidente que luchar contra la publicidad de la televisión y de un programa de éxito es inútil, pero la cultura musical que existe en el Reino Unido y el afán de unos locos ha logrado que mucha gente conociese a dos artistas imprescindibles que sobrevivirán a esta cantante (de cuyo nombre no logro acordarme) de la que en un par de años nadie se acordará. Y aunque todos seamos iguales, ellos son un poco diferentes y en esa diferencia está su virtud...

domingo, 16 de noviembre de 2008

New York, 9 - Febrero - 1997 (Jeff Buckley)

Mañana Jeff Buckley habría cumplido 42 años así que el bootleg de la semana, y más cuando aun no le he dedicado ni una línea, no podía protagonizarlo más que él. Por desgracia su vida se acabo demasiado pronto en todos los sentidos. Sólo tenía 30 años, y tras años peleando por ser algo más que el hijo de Tim, había conseguido, no solo grabar el mejor álbum debut de la década, si no también una de las grandes obras de todos los tiempos. “Grace” le dio fama, reconocimiento y prestigio, pero además hizo que se embarcara en una interminable gira por todo el mundo durante cerca de dos años.

Pero para comprender mejor como llegó a esa noche del 9 de febrero de 1997 en el club “Arlene Grocery”, seria interesante tener en cuenta unos pocos datos biográficos. Se traslado a Nueva York en 1990 y al año siguiente se estrenó como solista en un concierto homenaje a su padre junto a Gary Lucas, un guitarrista experimental con el que colaboraría durante varios años y que influiría decisivamente en su sonido. Pronto empezó a cantar en pequeños locales, pero sobre todo en el café Sin-é de Greenwich Village desde donde logro llamar la atención de los ejecutivos de Columbia, y con los que en 1993 publicó un EP con el nombre del café. Su carácter, introvertido y melancólico, tampoco ayudó a que tras el éxito y las maratonianas giras por grandes escenarios, sintiese que le faltaba el aire y necesitara un respiro.

Tal vez por eso se entienda que, mientras que con su banda iba perfilando lo que debería ser su segundo disco, decidiera emprender el solo una gira por clubes y que argumentó así en una nota en internet: “Hubo una época en mi vida no hace mucho tiempo en la que podía llegar a un café y simplemente hacer lo que quería, tocar música, aprender tocando, explorar lo que ello significa para mí, esto es, divertirme cuando aburro y/o entretengo a una audiencia que no me conoce o que no sabe a qué me dedico. En esta situación me puedo permitir el precioso e irremplazable lujo de equivocarme, de arriesgarme, de rendirme. He trabajado muy duro para conseguir todo esto, este entorno donde trabajar. Lo amaba y ahora que lo he perdido lo echo de menos. Lo único que estoy haciendo es reclamarlo”.

Esas actuaciones las hizo bajo diversos seudónimos como Father Demo, Topless America, Smackcrobiotic, The Halfspeeds, Crackrobats o Martha and the Nicotines, e interpreto algunos de sus nuevos temas. Cinco días antes de este concierto había actuado solo en “The Knitting Factory”, pero para esa noche en el “Arlene Grocery” se iba a hacer acompañar por su banda (Mick Grondahl y Parker Kindred que en esa actuación debutó junto a él a la batería). Pero si por algo se ha hecho famoso este concierto (además de por ser el más pirateado) es por que fue la última vez que se subió a un escenario de su ciudad, esa que eligió para alcanzar desde ella la inmortalidad. Interpretó varios temas nuevos y los más representativos de “Grace”, y como siempre logro que su voz y la emoción fuesen los protagonistas del show.

Pero no fue la última vez que su voz sonó sobre un escenario. Tres días después se encontraba actuando en el “Barrister´s Club” de Memphis , lo hizo cada lunes durante tres meses y allí sonó por última vez la noche del 23 de mayo. Se había instalado en esa ciudad para grabar el nuevo disco, pero tras una primera sesión y como seguía sin encontrar el camino, llamó al productor su álbum debut, mandó a la banda de vuelta a Nueva York y empezó a trabajar solo en las maquetas.

La banda fue convocada para que regresara el 29 de mayo para iniciar definitivamente la grabación, pero no llegaron a completar ni un solo tema. Ese atardecer fue a las orillas del Mississippi con un amigo a tocar la guitarra y darse un baño, pero no volvió. El agua se lo tragó y con el a una de las grandes voces de nuestro tiempo. El, que en la época en que las guitarras del grunge se convirtieron en la banda sonora de la angustia juvenil, consiguió con su imagen frágil y sensible, y sus delicadas melodías, ser la alternativa emocional para toda una generación. Son muchas las cosas que aún se tienen que contar de Jeff Buckley, pero como decían en otro tiempo y en otro lugar, son historias que se contaran más adelante.

Título del bootleg: Arlene’s Grocery
Lugar y fecha: "Arlene Grocery", New York, 9 - Febrero - 1997
Listado de canciones:
01 – Nightmares by the sea
02 – Witches’ rave
03 – So real
04 – Haven’t you heart
05 – Love you should’ve come over
06 – Morning theft
07 – Vancouver
08 – Snail / Drop / D explosion
09 – The sky is a landfill
10 – Mojo pin
11 – Grace
12 – Last goodbye