miércoles, 7 de enero de 2009

El perrito de los Stooges

Ayer, justo antes de empezar a escribir en este blog, leí que había aparecido muerto en su apartamento Ron Asheton. Estaba decidido a hablar de Marah por lo que pospuse para hoy lo que en justicia debía haber sido una referencia inmediata. No soy seguidor de la banda y cuando he visto a Iggy en directo ha sido en solitario, pero desde siempre he admirado y respetado esa actitud ante el rock que ellos han representado.

Surgidos en el Detroit que Berry Gordy convirtió en el gran templo del soul gracias al sello “Motown”, sorprende que tuviera una mínima repercusión una banda que se caracterizaba por los aullidos de su cantante y un torrente de estridentes guitarras. Pero así fue gracias a lo sorprendente de sus actuaciones y, a pesar de no tener canciones suficientes cuando se presentaron en Nueva York para grabar bajo la batuta de John Cale su primer disco, fueron capaces de crear un álbum de rock garajero que, sin ser un éxito comercial, se convirtió en un icono para toda una generación de músicos.

Igual de importante puede considerarse “Fun house”, su segundo largo, grabado en los estudios de “Elektra” como si de una actuación en un pub se tratase. Iggy se movía de lado a lado y la banda sonaba alocada mientras a su alrededor todo era una fiesta permanente en la que el alcohol y las drogas tenían tanto protagonismo o más que la propia música. El amargo regusto que deja, fruto de una cara B menos alocada y más oscura, recuerda al de una resaca que sabes que aunque te deja mal no va ha hacer que dejes de escuchar el disco una y otra vez.

Aunque dejo Detroit, su discográfica e incluso su banda, volvió a recurrir a los hermanos Ron y Scott Asheton (autores de los crudos y brutales ritmos de los Stooges) para dar forma, en la campiña inglesa y producido por David Bowie, a “Raw Power”su tercer trabajo, cargado de provocación y contenidos sexuales, que cerró la trilogía con la banda que tanto influiría a los primeros punks de Londres y Nueva York. La dureza del sonido se vio atenuado en las mezclas, y durante años circuló en bootlegs la mezcla del autor, hasta que en 1997 bajo el nombre “Rough power” se pudo escuchar como le hubiese gustado a Iggy que apareciese el disco.

Aunque parte del material que grabaría en el álbum Kill city (1977) formaba parte del repertorio de los Stooges, se puede decir que a partir de ese momento, y durante 30 años, voló solo hasta 2003 en que los Asheton volvieron a colaborar con el en varios temas de “Skull ring”. El resultado fue tan satisfactorio que desde ese momento volvieron a girar juntos recuperando su viejo repertorio hasta que en 2007 apareció un nuevo disco bajo el nombre del grupo llamado The Weirdness. Y así ha sido hasta ayer que fue encontrado el cuerpo sin vida de Ron en su casa de Michigan.

Es curioso como en este mundo del rock existe un factor lo suficientemente subjetivo que hace que haya artistas a los que te los crees y otros a los que no. A pesar de caminar hacia los 62 años Iggy sigue haciendo el numerito del perrito en “I wanna be your dog” y, más que una prueba de decadencia, yo lo veo como un acto de reafirmación diaria de su condición de gran padre y precursor de un movimiento como el punk, que acabó como acabó precisamente por la falta del espíritu del que sigue haciendo gala la iguana cada vez que sube a un escenario...

martes, 6 de enero de 2009

Marah, tarde o temprano en España

Hasta no hace demasiado tiempo de este grupo norteamericano apenas conocía el nombre y un par de canciones que aparecían en un CD con una recopilación personal que un amigo se dejó olvidado en mi coche. Nada más y eso que con el tiempo he descubierto que en su país e incluso por aquí, ya empezaban a despertar pasiones. Yo, que me considero un tío bastante bien informado de lo que sucede en el panorama musical, siento que es imperdonable que se me haya pasado por alto su presencia y que he perdido un par de ocasiones espléndidas de verlos en directo.

Lo que me puso definitivamente sobre la pista fueron los elogios de “el pipas”, mi cuñado, que les acababa de ver en directo en Madrid. Al parecer un amigo (visto lo visto más informado que yo) se lo llevo a verlos y, sin conocerlos ni ser seguidor de la música americana, seguía flipado cuando lo vi unos días después del concierto de rock and roll que había presenciado... Era evidente que algo debían de tener si habían generado esa impresión en un hijo del rock duro, así que me puse a buscar cosas de ellos, y lo primero que encontré fue una grabación en directo recién publicada y que contenía un concierto del año anterior en Mataró.

Grabado por unos fans, este DVD titulado “Sooner or later in Spain” supuso una autentica bofetada por lo ya comentado del tiempo perdido (han hecho de España su feudo favorito de Europa y han venido varias veces desde mi descubrimiento pero aún no se ha dado las circunstancias para verlos), pero también una reafirmación y confianza en el presente de la música, ya que me parece una bendición el hecho de que existan por ahí bandas con este nivel a la espera de ser descubiertas y que, como en el caso de Marah, puedan llevar ya media docena de discos grabados.

En este concierto se muestran como lo que todo el que les ha visto en vivo dice que son (ya he dicho que aún no he tenido ocasión de hacerlo), una de las mejores bandas en directo del mundo, ya que, como ellos mismos declaran salen cada noche a darlo todo y morir sobre el escenario... Este día de reyes he vuelto a reencontrarme con esta grabación (que recomiendo fervientemente a cualquier amante del autentico rock and roll) y por lo que se escucha y se ve doy fe de que así debe ser...

lunes, 5 de enero de 2009

Rick Rubin, resucitando muertos

Hasta ahora en este post dedicado a todos aquellos que, sin ser músicos, tienen una aportación clave dentro del negocio, he hablado de periodistas de prensa y radio, diseñadores de portadas, festivales, salas de conciertos, revistas, discográficas piratas... pero aún me falta nombrar al menos a un representante del gremio más importante junto al artista para la elaboración de un disco... Me estoy refiriendo al productor, ese personaje que dirige la grabación en el amplio sentido de la palabra, dejando su seña de identidad en la misma y que en muchas ocasiones es clave (para bien o para mal ) en el sonido final del producto.

A lo largo de la historia han existido varios productores que se han hecho casi tan famosos como los artistas a los que producían como George Martín (¿alguien duda de lo determinante de su aportación en la carrera de The Beatles?) o Phil Spector con su muro de sonido (lo cierto es que el listado es tan grande que podría llenar varios folios), pero probablemente ninguno hasta ahora había tenido la capacidad de obrar el milagro de levantar carreras y devolver la credibilidad a artistas acabados. Ese hombre es Rick Rubin, y no exagero si digo que dentro del mundo musical es uno de los personajes más influyentes de los últimos veinte años.

Nacido en Nueva York en 1963, con 20 años funda su primer sello “Def American Records” que posteriormente se transformaría en la archifamosa “American Recording”. Empezó produciendo a raperos neoyorquinos, pero enseguida le vino la oportunidad de trabajar para Beaty Boys y no la desaprovechó. Fue pionero en la fusión del del rap y el heavy metal siendo uno de los precursores del metal alternativo (“nu metal”). Pero su primer gran éxito llego en 1991 de la mano del “Blood, sugar, sex magikz” de los Red Hot Chili Peppers que vendio siete millones de copias en EEUU y que los lanzó a sonar en las radios de medio mundo.

A partir de ahí le empezaron a reclamar todo tipo de artistas y ha trabajado para gente como Mick Jagger, Tom Petty , Weezer, Willie Nelson, Slayer, AC/DC, Metallica, Linkin Park, System of a Down, Audioslave, Sheryl Crow, Green Day, Rage Against the Machine, Jay-Z, Limp Bizkit, The Smashing Pumpkins, The Cult, Jackob Dylan... e incluso Dixie Chicks, Justin Timberlake o Shakira. De todos ellos ha sacado lo mejor que tenían, pero al fin y al cabo, casi todos, eran artistas en alza o en sus mejores momentos creativos, por lo que alguien puede decir que su mérito es relativo...

Lo que tiene más difícil explicación es lo que ha conseguido con artistas que hacia años que habían logrado sus mayores éxitos y unánimemente se consideraba que ya estaban para sopitas y buen vino. Y de repente, como por arte de magia, los produce este tío y vuelven al primer plano de la actualidad firmando sus mejores álbumes en años (cuando no de toda su carrera) y vuelven a copar las listas de ventas. El primero con el que obró el milagro fue con Johnny Cash al que produjo seis discos de la serie “American Recordings” y que devolvieron al bueno de Johnny el reconocimiento publico y prestigio y le permitieron morir estando en lo más alto como corresponde a su leyenda.

Algo parecido logró con otra gloria marchita de los 60 como es Donovan que aunque con “Sutras” (1996) no logró vender, si consiguió buenísimas críticas y relanzó una carrera casi apagada. Pero el más difícil todavía estaba por llegar... En 2005 dirigió el retorno de Neil Diamond en “12 songs” logrando unos resultados fantásticos con uno de los artistas más edulcorados del panorama mundial, pero si aquello sorprendió, más si cabe que con el nuevo disco del artista haya logrado desbancar del numero uno de ventas tanto en Estados Unidos como en Gran Bretaña el superpromocionado último disco de Madona.

No sabemos que sorpresas nos depara el futuro, pero parece ser que se ha encargado de la producción de “Anchor”, el nuevo disco de Bob Dylan, que aparecerá este año y que, si mantiene el nivel de los anteriores, con una producción como la de Rubin puede convertirse en el disco del año. Algo parecido debieron pensar los irlandeses de U2 cuando lo contrataron, aunque a mitad de grabación decidieron prescindir de él y reiniciar todo con sus productores habituales (Eno y Lanois, que tampoco son moco de pavo) sin que haya transcendido la razón.

Lo que a estas alturas nadie esta dispuesto a discutir es que es el mejor ymás prestigioso productor del mundo y, que si un artista consigue hacerle creer en su proyecto, el es capaz de conseguir lo que casi nadie. No seré malo y me callaré los dos nombres que me están viniendo a la cabeza en este momento, pero si algún día Rubin los hace resucitar de las cloacas musicales en las que se encuentran ahora, los produce y consigue que sus discos me gusten, me comprometo a... Que queréis que os diga, me comprometo a lo que sea, incluso a empaparme de toda su discografía aunque se me revuelvan las tripas...

domingo, 4 de enero de 2009

Knebworth, 5 – Julio – 1975 (Pink Floyd)

Si acabábamos el año comentando un bootleg de la antológica actuación de Dylan en la segunda edición de un mítico festival, para empezar este 2009 traigo la debacle en otra cita clásica de la música en directo protagonizada por Pink Floyd. Le he dado muchas vueltas antes de elegir este doble CD pirata, ya que son muchas las grabaciones memorables de la banda que existen (tanto en sonido como de contenido) y hasta ahora siempre había tratado de compaginar ambos factores, pero al final, la influencia de esta actuación en el posterior devenir de los acontecimientos dentro de la historia particular de la banda, ha sido lo que me han hecho decantarme por el y no por otro.

El año 1975 se inicia para los Floyd entrando en el estudio “Abbey Road” para grabar su primer disco tras “Dark side of the moon”. El álbum había tenido un éxito planetario, y desde que a finales de 1971 empezaron a trabajar en el hasta ese momento había sido el eje sobre el que habían girado sus vidas. Ahora les tocaba dar un nuevo paso, y este se llamaría “Wish you were here”. La grabación se prolongó hasta el 5 de junio (aunque pararon tres semanas en abril para girar por Estados Unidos) día en el que, por sorpresa, recibieron la visita de Syd Barrett (al que ninguno reconoció) cuando estaban empezando a mezclar “Shine on your crazy diamond” dedicada e inspirada en su primer líder (las mezclas se concluyeron el 19 de julio)

El resto del mes de junio lo dedicaron a girar otra vez por Norteamérica, y nuevamente, como en la gira de primavera, los llenos en grandes recintos y el montaje cada vez más sofisticado y espectacular que llevaba la banda fue lo más destacado. Casi al final tuvieron un problema con un globo gigante en forma de pirámide que en los recintos abiertos era difícil de controlar cuando hacía viento, pero no eso no era nada con lo que les esperaba en el único concierto previsto en el Reino Unido.

El material llego un poco justo de tiempo a Knebworth y no pudieron probar las luces y el sonido con antelación, pero es que además, como sólo se trataba de un concierto, decidieron no pagar el viaje al técnico que se había encargado de los monitores en la gira americana, por lo que la aparición de problemas era sólo cuestión de tiempo. A esto hay que añadir que los generadores que contrataron no habían sido probados con los teclados por lo que estos se desafinaron y durante toda la primera parte del show Wright no pudo usarlos con normalidad. Todo este desajuste se escucha perfectamente en esta grabación sobre todo antes del “Shine...” en el que se oye como lo intenta afinar para dejar al final un sonido mecánico de lo más peculiar.

Este concierto además es emblemático por que es la última vez que sonó integra la suite “Dark side of the moon” y el tema “Echoes” interpretadas por toda la banda. En giras posteriores no las interpretaron (sólo alguna canción suelta), y cuando lo hicieron Roger Waters ya no estaba con ellos. Esta segunda parte del show el sonido fue muchísimo mejor, pero la prensa ya tenia material suficiente para destrozar a la banda y cobrarse el presunto desplante que les había hecho al expulsarles de detrás del escenario antes de la actuación. Otra curiosidad es que esta es la única interpretación en vivo de “Have a cigar” cantada por Roy Harper (el que la canta en el disco), y que este, al descubrir que le habían robado en el camerino, se dedicó a golpear y destrozar una furgoneta de los Floyd, imagen que inspiró a Waters para la escena de “The Wall” en la que Pink destroza una habitación de hotel y añade un nuevo ladrillo al muro.

Ya he comentado que las críticas fueron feroces, y tal vez por eso, y por el ritmo de actuaciones sin parar durante años, hizo que hasta 1977 no se volviese a ver al grupo sobre un escenario. En septiembre salió a la venta “Wish you were here” que, aunque fue recibida con división de opiniones por la prensa especializada, entusiasmó al público desde el primer momento y, a ambos lados del atlántico, fue un éxito arrollador e inmediato. Como curiosidad diré que a pesar de trabajar a jornada completa para fabricar los discos, la discográfica tardó varias semanas en cubrir las peticiones iniciales que se habían hecho del disco.

Pink Floyd ya estaban por encima del bien y del mal, y aunque durante esa pausa surgió el punk que hizo tambalearse todos los cimientos, ellos ni lo notaron, y tanto “Animals” como posteriormente “The Wall” no hicieron otra cosa que acrecentar aún más su mito... Y con él la megalomanía y egocentrismo de sus miembros (sobre todo de Waters) que al final haría que se derrumbara ese muro que piedra a piedra y durante años habían ido levantando... Pero esa es otra historia tal vez cuente otro día...

Título del bootleg: Knebworth Park
Lugar y fecha: Knebworth Festival, 5 – Julio – 1975
Listado de canciones:
CD - 1
01 – Intro / Tune up
02 – Raving and drooling (Sheep)
03 – Tune up
04 – Gotta be crazy (Dogs)
05 – Tune up / Organ adjustment0
06 – Shine on your crazy diamond, 1 – 5
07 – Have a cigar (vocals by Roy Harper)
08 – Shine on your crazy diamond, 6 – 9
CD - 2
01 – Speak to me
02 – Breathe
03 – On the run
04 – Time
05 – The great gig in the sky
06 – Money
07 – Us and them
08 – Any colour you like
09 – Brain damage
10 – Eclipse
11 – Echoes

sábado, 3 de enero de 2009

Jackson Browne, el cantautor elegante

No recuerdo el momento en que empezaron a cambiar mis gustos, pero yo, que siempre me he considerado hijo del pop-rock británico, en los últimos tiempos (meses, tal vez años) cada vez me siento más interesado por la música que se hace al otro lado del atlántico. En un principio, al menos hasta donde mis recuerdos alcanzan, sólo Neil Young y Bob Dylan lograban que dejase de mirar lo que se hacia en la vieja Europa. Empezaron a interesarme luego gente como Lou Reed y su Velvet, Tom Waits, R.E.M. y a principios de los 90 un trío que con el tiempo me ha ido llevando por caminos que nunca pensé explorar y que cada vez siento con más intensidad que es la senda que debo tomar... Me estoy refiriendo a Tom Petty, Elliot Murphy y al artista al que hoy quiero recordar, ese dandy del folk- rock llamado Jackson Browne.

Es cierto que en muchos casos poco tienen que ver unos con otros, y que entre Petty y Waits (por ejemplo) hay más distancia que entre Oasis y Radiohead, pero cada uno en su estilo me ha ido abriendo puertas que me llevaban a otros artistas, y estos a otros, y así hasta encontrarme con que musicalmente me interesan más cosas de allí que de aquí (y aquí no es España, ya que un alto porcentaje de lo que compro, escucho y veo en directo se factura dentro de nuestras fronteras). Y si en los 80 y 90 de cada artista americano que escuchaba había media docena de británicos, en los últimos años la cosa se ha igualado tanto que de no ser por los clásicos (de Beatles a Stones pasando por Pink Floyd, Kinks, Clash, Jam, Who...) apenas estaría escuchando nada facturado en las islas...

Ya he comentado en alguna ocasión que soy poco amigo de leer las letras de las canciones cuando las escucho por lo que, como no controlo mucho el ingles, poco o nada me afecta lo que dice la letra para que un tema me llegue o no. A mi me influye más la melodía y el como me cantan y me cuentan canción, y en ese sentimiento, emoción o como se quiera llamar es donde se me atrapa y ante lo que me rindo inexorablemente... Y fue en esto en lo que Browne me ganó la partida desde el primer momento. Visto en la distancia y con cierto espíritu crítico resulta demasiado obvio, pero que le voy a hacer si fue escuchando “For everyman” y sobre todo “These days” cuando me enamoré de su voz y su música.

Nacido en Alemania (Heidelberg), con tres años se trasladó con su familia a Los Ángeles donde creció y empezó en sus adolescencia a tocar en grupos folk. Muy joven firmo con “Nina Music” como compositor y sus canciones las interpretaron gente como The Birds, Joan Baez, Linda Ronstadt o The Eagles, y antes de cumplir los 20 se trasladó a Nueva York Allí colaboró en la banda de Tim Buckley y acompañó a Nico en sus actuaciones en el Dom lo que hizo que entrase en contacto con la factoría de Walhol e incluir tres temas dentro de “Chelsea girl”. En el disco debut de su compatriota (nació como el en Alemania) sus temas convivían junto a otros de gente tan reputada como Dylan, tim Hardin o los chicos de la Velvet lo que hizo que definitivamente su nombre empezase a sonar dentro del mundillo.

Su primer disco en solitario titulado con su nombre apareció en 1972 y a este le siguieron “For everyman”, “Late for the sky”, The pretender” y por fin en 1976 “Running on empty” con el que alcanzaría la fama mundial y se convertiría en su disco más vendido. En aquella etapa se inicio su colaboración con el virtuoso multiinstrumentista David Lindley cuya aportación a todos estos álbumes es fundamental y también con el productor Jon Landau que le consagraron como el cantautor más lírico de la contracultura californiana.

Los 80 nos muestran a un Browne comprometido con todo tipo de causas perdidas entre las que destacan campañas antinucleares, contra las injusticias y desigualdades sociales, las guerras encubiertas y el narcotráfico de la CIA... a las que canta en los discos “Lives in the balance” y “World in motion”, además de organizar y participar en todo tipo de actos benéficos de carácter humanitario y ecologista.

Los 90 nos devuelven al cantautor íntimo y cálido que arrastra su emoción y sentimiento a cada uno de los temas (en algunos casos con más acierto que en otros), y ese es el camino que ha seguido recorriendo hasta nuestros días. Con menos discos a sus espaldas de lo que a muchos nos hubiese gustado (cuatro con temas nuevos en los últimos 20 años), pero compensándolo, en cierta medida, con los cientos de kilómetros recorridos para subirse sobre un escenario, ha logrado mantener su compromiso, la honestidad y esa elegancia con la que ha logrado que algunos, siguiendo sus pasos, hayamos descubierto nuevas rutas por las que guiar nuestros pasos musicales.

viernes, 2 de enero de 2009

El primer festival, el más actual...

Como cada año por estas fechas ya está inaugurado el festival más madrugador de los que se celebran en nuestro país. Se trata del “Actual” que desde hace la friolera de 19 años (contando la que ha empezado hoy) alza el telón en Logroño (La Rioja) cada 2 de enero para presentarnos su personal selección de lo que consideran más interesante dentro del panorama cultural patrio salpicado con pinceladas de lo que se hace fuera de nuestras fronteras. Lo suyo es una mirada hacia lo que ha dejado el año que ha quedado atrás, pero también hacen su pequeña apuesta por lo que consideran que puede resultar interesante en el que comienza...

Por ejemplo para esta edición 2009 han seleccionado a Andy Chango y su particular espectáculo inspirado en Boris Vian del que, con ayuda de Krahe y Luis Antonio de Villena, ha adaptado en clave de jazz, blues y rock doce de sus letras más conocidas. Además en esta edición también estarán Tony Allen (compañero de Damon Albarn de Blur, Paul Simonon de The Clash y Simon Tong de The Verve en el súper grupo The Good, The Bad and The Queen), Vetusta Morla, Russian Red, Los Punsetes, Depedro, Café Tacuba, Tequila, Joe Bataan y Los Fulanos o Method Man... Es decir un viaje por lo mejor del indie español del ultimo año mezclado con clásicos incuestionables y alguna apuesta interesante de lo que se hace fuera... Y como curiosidad un concierto adaptado para personas sordas del cantautor Tontxu.

Pero no sólo de música vive el “Actual”... Tanto en los “Cines Golem” como en el “Teatro Bretón de los Herreros” o la “Sala Gonzalo de Berceo” de la capital riojana se desarrollan diversas proyecciones cinematográficas entre las que se incluyen maratones películas recientes y ciclos de cortos de animación o trailers falsos por internet. Además este año habrá varias actividades en homenaje al multiartista francés Boris Vian (exposiciones, documentales, cortos, recreaciones...), la obra teatral “La huida” del Nóbel de Literatura Gao Xingjian (en la que reflexiona sobre la represión de Tiananmen.) y un gran espectáculo de calle en la clausura que mezclará teatro, música y video en la Plaza del Parlamento.

Han sido varios los años que he deseado ir y que al final he tenido que abortar mi viaje a Logroño. La razón fundamental ha sido la ausencia de alojamiento (o el excesivo coste del mismo), en alguna ocasión el no haber conseguido las entradas para el espectáculo que me interesaba y ahora la imposibilidad de desaparecer durante esos días de enero y abandonar mis responsabilidades... En cualquier caso no descarto poder pasarme alguna vez por allí y disfrutar del ambiente que se respira, aunque a corto plazo lo veo difícil. Tendría que ser un viaje tan relámpago que se limitaría a ver el concierto y volverme a casa, y para eso, en principio, a casi todos los artistas los puedo ver sin tanto estrés en Madrid

Lo mejor de este festival es todo lo que representa para esa ciudad. Es el orgullo de una región y sus organizadores y creadores han logrado que, durante unos días, una capital de provincias (como hace la SEMINCI con Valladolid) se coloque como centro de la cultura nacional y el punto al que se dirigen todas las miradas.

jueves, 1 de enero de 2009

Enero en el coche...


  • 01 - Amor vertical (Carlos Chaouen / Horizonte de sucesos - 2008)
  • 02 - La gran aventura (Mercromina / Desde la montaña más alta del mundo - 2005)
  • 03 - Carta al Rey Melchor (Albert Pla / No sólo de rumba vive el hombre - 1992)
  • 04 - Wasted time (Kings of Leon / Youth and young manhood - 2003)
  • 05 - Tastle of Cindy (Jesus & Mary Chain / Psychocandy - 1985)
  • 06 - Holiday in Spain (Counting Crows / Hard candy - 2002)
  • 07 - Tenemos que hablar otra vez (Los Modelos / Los modelos - 1983)
  • 08 - Mordekay (Tachenko / Nieves y rescates - 2004)
  • 09 - 5 a.m (Penélope Trip / ¿Quién puede matar a un niño? - 1996)
  • 10 - Besos en abril (Javier Ruibal / Lo que me dice tu boca - 2005)
  • 11 - Let's talk about me (The Alan Parsons Project / Vulture culture - 1985)
  • 12 - Un día gris (Las Aventuras de Kirlian / Las aventuras de Kirlian - 1989)
  • 13 - Antesdeayer (La Buena Vida / La buena vida - 1993)
  • 14 - Perezosa y tonta (Le Mans / Entresenana - 1994)
  • 15 - Portugal (Family / Un soplo en el corazón - 1994)
  • 16 - El perro negro (AMA / A un metro de mi - 2005)
  • 17 - City of dreams (Marah / Sooner or later in Spain - 2006)
  • 18 - I was in the house when the house burned down (Warren Zevon /Life'll kill ya - 2000)
  • 19 - Two silver trees (Calexico / Carried to dust - 2008)
  • 20 - Rock and roll girl (The Beat / The beat - 1979)
  • 21 - You know (The Gift / Fácil de entender - 2006)
  • 22 - Paquito (Los Enemigos / La vida mata - 1990)
  • 23 - ¿Quién me querrá? (Christina Rosenvinge / Continental 62 - 2006)
  • 24 - Palabras para Julia (Paco Ibañez / Paco Ibañez 3 - 1969)

DURACION TOTAL: 78' 43''