Operator, number, please: it's been so many yearsjueves, 11 de diciembre de 2008
Martha (Tom Waits)
Operator, number, please: it's been so many yearsmiércoles, 10 de diciembre de 2008
Las verdades de Ferreiro
“Solo hay mentira si con ello lo que quieres es decir toda la verdad...” canta Iván Fereiro en el arranque de su último disco “Mentiroso mentiroso”. Desconozco en que consiste esa verdad, pero lo que queda de manifiesto cuando te aproximas a él, a pesar de su pequeña estatura, es su carisma y fuerte personalidad que le han permitido dirigir su carrera por el camino que el ha considerado oportuno. Y no es sencillo si se tiene en cuenta que con quien se juega las habichuelas es con una multinacional de la talla de la Warner que, a pesar de todo, le tiene como a su niño mimado.
Unos días antes de la aparición de este último trabajo en las tiendas, colgó integro su contenido en su página web para que el que quisiera pudiese descargárselo gratuitamente, con el objetivo de que todo el mundo tuviese la oportunidad de conocer su música. Al final 65000 personas se descargaron desde allí (se calcula que otros tantos lo hicieron desde otros lugares) el disco antes de su publicación, y los pájaros de mal agüero que consideraban que eso iba a ser su tumba, tuvieron que agachar la cabeza y tragarse sus palabras cuando casi inmediatamente empezaron a verse los resultados de ese movimiento.
El resultado de esa estrategia, no se si buscada o no, fue un éxito absoluto. Para empezar consiguió, no solo publicidad gratuita en todos los medios, si no que además se agotaran en pocas horas las entradas para dos conciertos en La Riviera y todos los sitios donde tocaba antes de que saliese a la venta el disco, y cuando este lo hizo, se vendió con relativa facilidad la primera edición del CD que venia integrada en un comic. Además, sólo unos meses después se puso en la calle la versión en vivo del álbum con los mismos temas pero grabados en directo y esto es imposible si no se ve reflejado en ventas. Todo un ejemplo (y una prueba) para los que ven en internet y las descargas gratuitas al gran enemigo. Si el producto es interesante la rentabilidad está asegurada para todas las partes.
Hoy, tras el fallido intento del 28 de noviembre en Madrid, he disfrutado de Iván en concierto. Para empezar diré que el marco (un teatro de más de 150 años de antigüedad), si bien al principio me producía ciertos recelos, se ha revelado como el perfecto para disfrutar en toda su amplitud del espectáculo que Ferreiro nos tenia preparado. Acompañado de una banda de músicos jóvenes más el gran Pablo Novoa y su hermano Amaro como escuderos de lujo, ha demostrado que en esto del rock una buena colección de canciones, sentimiento y el buen hacer sobre las tablas, es suficiente para lograr que durante dos horas un puñado de gente disfrute y se emocione escuchando música.
Además en su favor está que no ha recurrido al repertorio de Los Piratas para conseguirlo y, a excepción de la maravillosa y poco conocida “Años 90” (del primer CD single de “Relax”) a mitad del concierto y “El equilibrio es imposible” e “Inerte” en el segundo bis, el resto del show lo ha llevado con los temas de su carrera en solitario. En ningún momento he sentido que la intensidad y calidad bajasen, con lo que se demuestra que el nivel medio de su obra actual está a la altura de su glorioso pasado, y eso no es lo habitual en solistas procedentes de grupos de éxito.
Si a esto le unimos que (y hablo de lo que he comprobado a lo largo de los años en mi relación con Iván) mantiene un absoluto respeto hacia sus seguidores a los que cuida y mima más que cualquier artista que yo conozca (siempre está dispuesto a atenderlos, firmar autógrafos o intercambiar con ellos unas palabras), es lógico que aquel que le vea una vez esté deseando volver a hacerlo y que sus “fieles” (así se hacen llamar sus fans y los de su grupo madre) no tengan miramiento a la hora de gastar su dinero en cualquier cosa que les proponga. Personalmente creo que en todos estos pequeños detalles se encuentra su verdad y su gran capital, y que queréis que os diga, a mi dadme artistas honrados (y que honre su profesión) y que se queden otros con los mentirosos.
martes, 9 de diciembre de 2008
Corazón partío, bolsillos llenos...
La pasada semana la revista “Interviú” publicaba la noticia de que el cantante Alejandro Sanz estaba siendo investigado por la fiscalía anticorrupción por el presunto blanqueo de un millón de euros oculto en fondos en Liechtenstein. El depósito no fue declarado por el cantante, y podría haber defraudado 480 mil euros que habrían dejado de ingresar las arcas del fisco español.En principio la información carecería de importancia y repercusión de no ser por la presencia del nombre de Sanz en la lista (le acompañan otros 250 compatriotas solidarios), sobre todo por que si se ha caracterizado por algo a lo largo de su vida es por el intachable comportamiento moral que ha guiado sus pasos. Durante años se ha permitido el lujo de llamar ladrón a todo aquel que se descargaba música de internet, compraba discos en la manta o criticaba la actitud mafiosa y recaudatoria de la SGAE, mientras el que presuntamente estaba dejando de pagar impuestos era él, y por lo tanto robándonos a todos nosotros
Llama la atención que sea él el que apoyó a Zapatero y Obama cuando proponían una subida de impuestos a los salarios más altos, asumiendo que el que más gana debe contribuir más con las arcas del estado. Ahora ya sabemos que una cosa es lo que dice y otra lo que hace. Es fácil pedir que le suban a otros la contribución cuando sabes que a ti no te va a tocar.
Esta noticia me ha hecho recordar la reunión que el 21 de junio de 2004 se produjo en La Moncloa entre una representación de músicos y un Zapatero recién nombrado presidente de gobierno. He rescatado dos textos que leí con motivo de ese encuentro. El primero está escrito desde el estómago y es un manifiesto a favor de la piratería (como reacción a lo que allí pasó) que me llego por internet y que venia con el título de “Carta de un currante”. El segundo, mucho mas interesante, apareció en la revista “Rock De Lux” en septiembre de ese año y lo escribieron dos de los miembros del grupo “Dead Capo” que fueron invitados a esa reunión y cuentan su experiencia.
Ambos son un poco largos (sobre todo el segundo), pero creo que merece la pena el esfuerzo de leerlos, ya que queda bastante retratada la industria, algunos artistas, sus representantes y en general todos los que pululan alrededor de la música, que hacen que la definición de negocio musical le vaya como un guante a lo que ellos hacen.

Revista Rock De Lux, Septiembre de 2004:
lunes, 8 de diciembre de 2008
La muerte os sienta tan bien
Recibimos el mes con la noticia de la muerte a los 74 años en un hospital de San Sebastián de Mikel Laboa que, desde que empezó con su actividad en los años cincuenta, fue el principal renovador de la música vasca. Además horas más tarde, en Barcelona, con apenas 58 y de un cáncer de estómago, fallecía Joan Baptista Humet, uno de los pocos cantautores no políticos de la época de la transición y que se dio a conocer como telonero de Serrat, Lluís Llach y sobre todo por escribir la bellísima “Clara”. Y para culminar el día se cumplían 11 años de la muerte del gran violinista de jazz Stéphane Grappelli en París, y Jaco Pastorius, miembro de "Weather Report" y uno de los mejores bajistas del mundo, habría cumplido 57 si, una paliza en la puerta de un club de Florida cuando vivía en la indigencia a causa del alcohol y las drogas, no se lo hubiese llevado al otro barrio.
Al día siguiente nos dejo en Nueva York la cantante folk Odetta a los 77 años a causa de una enfermedad cardiaca. Yo no la conocería si Bob Dylan no la hubiese nombrado como una de sus grandes influencias en el documental de Scorsese, y aunque apenas he escuchado alguna cosilla, tiene muy buena pinta. Murió, como quien dice, sobre un escenario, y unido a sus múltiples nominaciones al grammy a lo largo de cinco décadas y fuera uno de los mitos de su país hace que sea otra de las artistas que tengo pendientes por profundizar y espero hacerlo en breve.
El día 3 no sucedió nada pero el 4, a falta de muertos actuales, se conmemoraban el fallecimiento de un par de mitos de la música, uno nacional y otro internacional. Hace 8 años se iba Julián Infante, guitarrista de Tequila y Los Rodríguez y uno de los grandes secundarios del rock sin el que no se habrían podido escribir alguna de las historias más memorables de la música de este país. Además hace 15, por un cáncer de próstata, fallecía en Los Ángeles Frank Zappa, el mayor innovador de la historia, el más prolífico, amado y odiado a partes iguales y el más firme candidato a gran personalidad del rock de todos los tiempos. Como anécdota, ahora que van a volver, diré que ese mismo día de 1980 Led Zeppelin anunciaron su separación tras la muerte de John Bonham.
El viernes 5 José Monge Cruz, más conocido como Camarón de la Isla, habría cumplido 58 años de no haber muerto en julio de 1992. Fue el mejor cantaor flamenco, irrepetible para muchos y autor de un disco, “La leyenda del tiempo”, que es el gran monumento a la fusión flamenca y el principio de mucho de lo que ocurrió después. El sábado se celebraban los 20 años del ataque al corazón que se llevó en Madison (Tennessee) al gran Roy Orbison cuando estaba en el punto más alto de su carrera, recuperado comercial y vitalmente gracias al cine al principio y luego a grandes discos solo o en compañía de los Traveling Wilburys (Bob Dylan, George Harrison, Tom Petty, Jeff Lynne y el mismo)
Por último tal día como hoy de hace 14 años moría en Nueva York de un paro cardíaco Antonio Carlos Jobim, padre de la bossa nova y uno de los indiscutibles en cualquier enciclopedia musical. Pero si de indiscutibles hablamos, hace justo el doble de tiempo, en la misma ciudad y en la puerta del edificio Dakota, Mark Chapman acribillaba a Jonh Lennon y mataba, probablemente, la inocencia de todo una generación y para muchas al mayor genio del siglo XX.
Además hoy Jim Morrison, de haber vivido, habría cumplido los 65 aunque, al igual que pasaba con Richey Edwards, existen dudas y puntos oscuros para afirmar contundentemente que muriese ese 3 de julio de 1971 en Paris. Pero ya hablaré de eso por que como he dicho esta semana se han juntado demasiadas celebraciones y mi espacio y tiempo son limitados. Lo que de todas formas nadie negar a todos estos cadáveres es lo bien que les ha sentado estos años y la buena cara que lucen ahora.
domingo, 7 de diciembre de 2008
Santa Cruz, 7 - Febrero - 1984 (Neil Young & Crazy Horse)
¿Cómo es posible recomendar un bootleg de un concierto de Neil Young celebrado en 1984? Hacerse esa pregunta denota dos cosas. La primera es un cierto conocimiento de la obra del canadiense, ya que es probable que su etapa discográfica más negra coincida con los seis álbumes que grabó entre 1980 y 1986 (de “Hawks and doves” a “Landing on Water”), pero a su vez y en segundo lugar, aunque parezca paradójico, significa un desconocimiento del personaje y de su forma de moverse dentro de este mundo.Es evidente que al final lo que queda para la posteridad es aquello tangible y que se puede tocar o, en el caso de la música, escuchar, por lo que es sencillo y lógico criticar e incluso machacar a Neil Young por esos años, digamos, difusos. Después de “Rust never sleeps”, aclamada por el público y la prensa, inicio un descenso en todos los sentidos que le llevaría a alejarse de todo lo que musicalmente había sido y que concluiría con el enfrentamiento con su discográfica por entregarle discos poco comerciales y alejados de la esencia del autor.
No entraré a valorar los aspectos extramusicales que le llevaron a esta situación, pero el tiempo ha demostrado que, en lo estrictamente musical, el problema fue más de forma que de fondo. Al igual que ahora está sucediendo con la aparición de “The bootleg series” de Dylan en las que se está viendo que el material que se guardaba era a veces mejor que el que publicaba, en el caso de Young las canciones de esta época si las hubiese grabado en otro formato habrían lucido más que como lo hicieron en los discos que publicó.
Y este bootleg es un claro ejemplo de lo que estoy diciendo. Los días 6 y 7 de febrero de 1984, y en doble sesión, Neil Young se presentó en "The Catalyst" de Santa Cruz para dar cuatro conciertos sorpresa en los que (para alegria de todos) se hizo acompañar de los Crazy Horse (y el añadido de Ben Keith con el saxo) para probar las nuevas canciones que tenían entre manos. Su intención era grabarlas en compañía de la banda, pero cuando después de esta presentación se metieron en el “Power Plant” de Nueva York para registrarlas, las cosas no salieron como Neil deseaba y decidió (como tantas otras veces) aparcar el proyecto para preparar una gira con los International Harveversters.
Tres de las canciones interpretadas esa noche aparecieron tres años más tarde en “Landing on water”, seguramente su peor disco, pero como ya he dicho el principal problema fue de producción ya que muchas de las canciones escuchadas con otros arreglos ganan muchísimos enteros y se convierten buenos temas de rock. Otras cuatro permanecen inéditas, pero conociendo al artista podría recuperarlas en cualquier momento para completar un álbum. Los shows empezaban con media docena de temas nuevos, y después se despachaba unos cuantos clásicos y algún inédito más para satisfacción del público que volvían a encontrarse con el sonido que seis años antes le habían colocado en lo más alto. Alguno pensó que al final del túnel volvía a verse la luz, pero Neil aún necesitó unos pocos años y discos más para volver a estar entre nosotros y esta vez para no irse nunca más...
Título del bootleg: Forever Young
Lugar y fecha: "The Catalyst", Santa Cruz (California), 2 – febrero – 1984 (late show)
Listado de canciones:
01 – Rock forever
02 – So tired
03 – Violent side
04 – I got a problem
05 – Stand by me
06 – Your love is good to me
07 – Powderfinger
08 – Barstool blues
09 – Welfare mothers
10 – Touch the night
11 – Tonight's the night
12 – Cortez the killer
13 – Cinnamon girl
sábado, 6 de diciembre de 2008
Elliott Murphy, la última estrella del rock...
(Foto www.elliottmurphy.com)Por mucho que escriba difícilmente podré explicar de quien estamos hablando mejor que como lo hace una hoja promocional que “Xana Records” sacó cuando editó un recopilatorio de su etapa entre 1995 y 2005. Dice así:“Elliott Murphy es rock americano en estado puro. Sus canciones y su voz combinan la honestidad de Bruce Springsteen, la ironía de Bob Dylan, los susurros de Lou Reed, el espíritu rockero de los Rolling Stones, la elegancia de Tom Petty, la sensualidad de Leonard Cohen...”. Todo esto es cierto, pero además tiene la ventaja de que, al no ser muy conocido y vivir en Paris lejos de los focos, mantiene casi intacta la filosofía del rock y no deja de grabar, actuar y publicar sin atenerse a ninguna de las exigencias del mercado.
Mi primer encuentro con el fue a principios de los noventa y, como suelen ocurrir estas cosas, por casualidad. En la biblioteca pública apareció un libro de Alberto Manzano con el sugerente título de “Poetas malditos del rock”, y sin dudarlo mucho me lo llevé a casa. De los cuatro personajes de los que hablaba conocía a John Cale, me sonaba Kevin Ayers y nunca había oído el nombre ni de Lewis Furey ni de Elliott Murphy. Tras leerlo él fue el que más me llamó la atención de todos ellos, pero aunque busque no encontré nada en las tiendas de la ciudad...
Nada hasta que llegué, sin demasiadas esperanzas, a “Charly blues” la única de segunda mano que había y, de momento, sigue habiendo por estos lares. Allí encontré lo que andaba buscando en forma de disco pirata (portada hecha con rotulador, las galletas del vinilo en blanco, ninguna explicación a parte de que estaba grabado en directo en Paris...) titulado “Last of the rock stars”, y con un sonido lo suficientemente bueno para llevármelo a casa. Ni que decir tiene que desde ese día empezó a ser mi secreto mejor guardado al que recurría cuando quería impresionar a mi interlocutor o marcarme un tanto a favor, ya que, si no le conocían, caían seducidos de inmediato a sus encantos.
A lo largo de mis viajes a Madrid fui consiguiendo alguno de sus discos y algo de información sobre él ya que, aunque ahora parezca increíble, hubo una época no muy lejana en la que no existía internet y cuando querías saber o escuchar algo a veces tenias esperar meses hasta que se diese la ocasión propicia de lograr tu objetivo. Así fui descubriendo que Springsteen le invita siempre a tocar con el cuando actúa en Paris, que dejo Nueva York y se instaló en la capital francesa en los ochenta huyendo de si mismo, la ciudad y las multinacionales de la música, que tras la publicación de “Aquashow” en 1973 fue aclamado como el nuevo Dylan, que la crítica lo considera uno de los más apasionados, cultos e inteligentes compositores del rock, que entre sus admiradores están estrellas como Peter Buck de R.E.M., Lou Reed, Tom Petty, John Mellencamp y Elvis Costello, que...
viernes, 5 de diciembre de 2008
Efe eme, la revista que se escucha
Cuando hace un mes hablaba de mi primera vez con “Efe eme” y los sentimientos que me provocaba el hecho de que hubiese dejado de ser analógica para convertirse en digital, creía que con eso cubría, al menos de momento, el cupo de mis referencias hacia ella. Pero por lo visto parece que están dispuestos a trastocar mis planes, y la verdad, con iniciativas como la siguiente que voy a contar estoy dispuesto, si es necesario, a hablar de ellos todas las semanas.Si en aquel post comparaba las virtudes y los defectos de ambos formatos, hoy quiero añadir un punto más en el haber del sistema actual, que aunque no cambia mi opinión, al menos hace más llevadero el hecho de no poder bajar cada semana al quiosco en busca de mi revista. Ya comenté que la inmediatez era la principal ventaja de una revista digital, y de eso el principal responsable es el medio que se utiliza para hacer llegar esas noticias (la red), y si como es el caso, además de usarlo lo conoces y sabes como sacarle partido, tienes las mejores cartas para conseguir un producto de alta calidad.
La noticia que devuelve a “Efe eme” al blog es que con motivo de los diez años que cumple, ha conseguido que un grupo de artistas les ceda una serie de grabaciones inéditas para colgarlas a lo largo de las próximas semanas en la web para que todo aquel interesado pueda descargárselas gratuitamente a su ordenador. Y si tenemos en cuenta que los nombres que participan en esta celebración son Amaral, Andrés Calamaro, Ariel Rot, Doctor Divago, Guzmán, Litto Nebbia, Loquillo, Manolo Tarancón y Señor Mostaza, nos daremos cuenta que estamos ante un hecho histórico que no debemos parar por alto.
Estamos ante auténticos bootlegs, ya que son discos completos con su correspondiente carátula que además, al ser cedidos por los propios artistas, tienen una calidad de sonido impecable. Por lo que cuentan en su web consistirán en directos, rarezas, maquetas e incluso alguno estará grabado expresamente para la colección, por lo que yo me estoy frotando las manos solo de imaginar lo que nos podremos encontrar. Cuando durante una temporada incorporaron CD´s con la revista, estos llevaban unos pocos temas extras, pero en este caso hablamos de álbumes enteros con lo que la satisfacción es mucho mayor.
Ayer apareció la primera entrega y se trata de un concierto/ensayo de Loquillo acompañado de sus Trogloditas en la que fue primera actuación de Guille Martín con ellos y que servia de pistoletazo de salida a la gira de presentación de “Arte y ensayo”(2004). Grabado el 10 de abril de 2004 en “La Rulot”, una pequeña e íntima sala de Barcelona, y en presencia de una reducida audiencia, este ensayo con público nos ofrece toda la contundencia y chulería del “loco” y nos prepara para las próximas entregas que, visto lo visto, prometen ser espectaculares.


