martes, 10 de marzo de 2009

Un templo llamado Marquee

Hace unos días fue colocada una placa en el lugar donde estuvo ubicado el mítico club Marquee (en el número 90 de la calle Wardour, en pleno Soho londinense) en honor a Keith Moon, el legendario batería de The Who. La noticia me sirve como excusa para hablar del local de conciertos más importante que ha existido en Londres y el lugar por el que han pasado los artistas más grandes de la historia de la música. Durante muchos años fue el punto de referencia para conocer lo que ocurría dentro del panorama musical británico y la prueba de fuego por la que tenia que pasar cualquiera que quisiese ser alguien. Todos los movimientos durante 40 años tuvieron su hueco en un club que vio el nacimiento, auge y caída del skiffle, el rock sinfónico, el punk, la new wave, el techno o el heavy metal y que, aunque en los últimos años ha intentado mantener su actividad, ahora es un solo un recuerdo.

El Marquee fue inaugurado el 19 de abril de 1958 en el 165 de Oxford Street de Londres, y casi desde el primer momento se convirtió en un lugar de referencia para el jazz, el skiffle y el rhythm & blues dentro de la capital londinense. Dentro de esta primera etapa del club el momento más recordado es debut sobre un escenario de unos desconocidos y seminales The Rolling Stones un 12 de julio de 1962 (con Jagger, Richards y Ian Stewart, Dick Taylor y Mick Avory en sus filas), aunque no se puede olvidar que The Yardbirds o The Animals también pasaron por sus tablas para empezar a crear su legenda.

El 13 de marzo de 1964 fue reubicado en el número 90 de la calle Wardour, donde a lo largo de 25 años fue en el lugar más importante y de referencia dentro de la escena británica y donde vivió sus momentos de máximo esplendor. En los años 60, entre otros, fueron asiduos a su escenario Cream, Jethro Tull, Pink Floyd, The Who, David Bowie, Yes o The Jimi Hendrix Experience, aunque también sirvió de estreno para muchos grupos que empezaban y que los domingos tenían la ocasión de tocar como espontáneos en el mismo lugar que sus ídolos.

Los 70 vieron pasar por allí a Led Zeppelin, King Crimson, Genesis o Queen, además del retorno de unos ya mundialmente conocidos Rolling Stones que el 26 de marzo de 1971 grabaron un especial para la televisión. Con la irrupción del punk, post punk y rock gótico el club se llenó de crestas de colores y sus puertas se abrieron a Sex Pistols, The Clash, Siouxsie & The Banshees, The Damned, Generation X o The Cure, e inmediatamente con la new wave lo hicieron para Joy División, The Stranglers, Pretenders, The Police, Dire Straits, Ultravox, Rory Gallagher, The Jam... Sin olvidar los conciertos sorpresas qe artistas ya consagrados daban sin avisar y por amor al arte...

Otros que encontraron su espacio en el Marquee en los 80 fueron los representantes de la new wave of British heavy metal y el revival del rock progresivo con gente como Saxon, Motörhead, Diamonh Head o Iron Maiden dentro de los primeros y Marillion, Pendragon o Cardiacs entre los segundos... Y así habrían seguido si en 1988 el edificio no hubiese sido vendido y derruido para levantar en su lugar un restaurante cubano y perpetrar una de las grandes atrocidades que aun hoy recuerdan los aficionados musicales en el Reino Unido.

La nueva sede se abrió en el 105 de Charing Cross con la misma filosofía que los anteriores, pero este cambio de recinto hizo que la gente dejase de identificarlo con el mítico local cuyo escenario habían pisado las grandes leyendas del rock. Todavía viviría una última y breve edad dorada gracias al synth pop o tecno pop y a la presencia en la sala de gente como New Order o Depeche Mode, pero sólo seria el canto del cisne ya que, apenas dos años después, cambiaria de local en la misma calle y el 1996 cerraría de forma casi definitiva...

Dave Stewart (Eurythmic) compro el nombre y reabrió el Marquee en 2001 en el barrio de Islington, pero por problemas de financiación volvió a cerrarlo apenas dos años después. En su sede del 1 de Leicester Square abierta en 2004 apenas duró 18 meses, y el último intento de reflotarla estuvo abierto entre agosto de 2007 y febrero de 2008 en el 14 de Upper Saint Martins Lane en Convent Garden y apenas dio tiempo para que el público recibiera la noticia de su enésima reapertura.

Por suerte ese uso torticero del nombre no ha hecho más que incrementar el prestigio y grandeza del Marquee, el club de conciertos más famoso de la historia (con permiso del “Fillmore East” de Nueva York y el “Fillmore West” de San Francisco) y el gran templo musical del Reino Unido. Con eso está todo dicho...

lunes, 9 de marzo de 2009

No eran hombres, eran Devo

Aprovechando que Devo también se han apuntado a la moda de interpretar discos históricos en directo, creo que hoy toca hablar de ellos. La escueta noticia anuncia que el próximo 6 de mayo en el “Kentish Town Forum” de Londres Devo interpretará íntegramente su primer y para muchos su mejor LP. Se trata del “Q: Are we not men? A: We ae Devo!” álbum producido en 1978 por Brian Eno y que para muchos es la piedra angular sobre la que se sustentaría ese incipiente movimiento musical conocido como tecno.

Surgieron como banda en 1972 en la ciudad de Akron en Ohio donde Mark Mothersbaugh y Gerard Casale estudiaban en la escuela de arte de la Universidad de Kent. Al parecer el hecho que determino el origen de Devo se produjo el 4 de mayo de 1970 en esa universidad. Miembros de la Guardia Nacional dispararon de forma indiscriminada contra una multitud que protestaba contra la invasión de Camboya causando la muerte a cuatro estudiante y heridas de distinta consideración a otros nueve y que inspiraría a artistas como Neil Young para escribir la maravillosa “Ohio”. De este acontecimiento en el que perdió a dos conocidos, surgió la teoría de Casale de la de-evolución según la cual el hombre está evolucionando a la inversa como lo demuestra la disfunción de la sociedad estadounidense, y de la que surgiría el nombre de la nueva banda.

Todo empezó con la preparación de una broma por parte de Gerard Casele y Bob Lewis en la Universidad de Kent para la que crearon algunas piezas de arte en forma satírica. Luego conocieron a Mark Mothersbaugh que les enseñó un panfleto con la frase “Jocko homo heavenbound” y el dibujo de un diablo con alas con la palabra “D-Evolution”, que daría lugar a la canción "Jocko homo", y al que sin dudarlo invitaron a trabajar con ellos. No seria hasta 1973 cuando en el Festival de Arte de Kent se suben por primera vez a un escenario, y para la ocasión el trío se hace acompañar del hermano de Gerard (Bob Casale) y de dos amigos (Rod Reisman y Fred Weber), aunque durante esos primeros años, y en función de las actuaciones, fueron entrando y saliendo los ya mencionados y dos hermanos de Mark (Jim y Bob Mothersbaugh) y Alan Myers.

Sus conciertos eran auténticos espectáculos que, en alguna ocasión, fueron boicoteados por los propios promotores que les desenchufaban los equipos. Estaban llenos de canciones de temas tecnológicos, de ciencia ficción, humor surrealista y comentarios mordaces y satíricos sobre la sociedad, y todo ello envuelto con sintetizadores y unas vestimentas que dotaban todo el show de una tremenda teatralidad. Un ejemplo es lo que hacían llamar “cubículo de energía” que era un casco rojo inspirado en las pirámides mayas y que se convirtió en uno de sus signos más reconocibles.

A mediados de la década entran a grabar en el estudio Briarwood unas cuantas canciones más lentas y etéreas que el sonido habitual de la banda y, aunque eran muy artísticas, a Mark no le convencían y decidieron abandonar las sesiones a la mitad. En 1976 su corto “The truth about De-Evolution” ganó un premio en el festival de Ann Arbor, lo que hizo que Iggy Pop y David Bowie lo vieran y decidieran echarles una mano para conseguir una discográfica. Además un año después Neil Young les contrato para el papel de “basureros galácticos” de su película “Human highway” (permanece inédita) y como teloneros de su gira “Rush never sleeps” (a la que dicen que pusieron nombre), por lo que finalmente en 1978, y con producción de Brian Eno, la “Warner Bros” publico “Q: Are we not men? A: We are Devo!”, su primer LP.

En lo musical su estilo puede incluirse dentro del punk, art rock e incluso post-punk, aunque si son recordados por algo es por pertenencia a la new wave que surgió a finales de los 70 y principios de los 80. Ellos son los precursores en Estados Unidos (donde existía una importante resistencia al uso de sintetizadores) del synth-pop que, desde la irrupción de Kraftwerkn con su “Autobahn” en 1974, había ganado muchos adeptos en Europa y había conseguido que los sintetizadores fuesen aceptados como un instrumento más dentro de las bandas junto a las guitarras, el bajo o la batería. Lo que faltaba era mezclarlos con guitarras punk y crear canciones divertidas y estrafalarias que quitasen un poco de trascendencia a todo lo que sucedía a su alrededor.

Ahora, tras varios años de giras, darán un concierto interpretando íntegro ese primer LP. Llegados a este punto supongo que ya poco importa lo que se hizo y sólo se piensa en lo que se hará con el mínimo esfuerzo... Al fin y al cabo desde Lou Reed (Berlín) a Pink Floyd (Dark side of the moon) pasando por Morente + Lagartija Nick (Omega) o Van Morrison (Astral weeks) lo han hecho por lo que ellos tienen el mismo derecho de hacerlo que el público de valorar si nos parece bien o mal (personalmente he perdido la fe, por lo que cada vez sufro menos con los comportamientos mercantilistas de los artistas). Ellos son Devo, ¿acaso se les puede criticar algo?

domingo, 8 de marzo de 2009

Palencia, 7 - Mayo - 1999 (Manolo García)

De todos es sabido que detesto al señor García como artista. No me gusta ni lo que hace, ni como lo hace, ni por qué lo hace... El representa mejor que nadie el dicho de “Cría fama y échate a dormir...”, y desde que se disolvió su banda con un comunicado el 13 de enero de 1998 (e incluso antes) ha aplicado el dicho al pie de la letra. Habrá muchos que me digan que es un currante por que no para, y siempre está haciendo cosas... No lo niego, pero en lo estrictamente musical todo lo que puedo decir es que creo que a mediados de los 80 escribió una canción y como le funciono se ha dedicado desde entonces a repetirla cambiando los textos (acumulación de frases inconexas y carentes de todo sentido que supongo que a el le sonaran bien) para que no sea tan cantoso...

Entonces ¿por que le dedico este espacio destinado a recomendar bootlegs si considero su obra carente de todo interés? (salvaría alguna cosa muy puntual de El Ultimo de la Fila). La razón es que, a pesar de todo, resulta que es capaz de tener alguna iniciativa buena y digna de mención al margen de sus decisiones mercantilistas en forma de cajas recopilatorias de singles, en edición limitada y sin material extra que las dote del mínimo interés musical. El caso es que desde hace varios años, y a través de la discográfica “Perro Records” que creó junto a Quimi Portet, viene editando conciertos de todas sus giras y vendiéndolos a precios realmente ajustados.

A pesar de todos los reparos que me produce García Pérez, y ante lo curioso de la propuesta, hace tiempo compré el concierto que hoy comento. Por sólo 8 euros más los gastos de envío recibí dos CD’s con el concierto que dio en Palencia el día 7 de mayo de 1999 con un sonido perfecto y tal y como lo escucharon los que aquella noche estuvieron viéndolo. No existe ningún tipo de postproducción por lo que único que tienen que hacer es volcar al soporte físico (el CD, aunque podrían ofrecerlo también como descarga en la red) desde la mesa de mezclas el audio del concierto, por lo que el coste es casi nulo. Además te lo mandan sin caja ni carátula (pero en internet hay varios fans que se han encargado de diseñarlas) por lo que ahorrando costes el precio es más bajo.Incluso el nombre que dan a la sección de la web me parece bueno: "conciertos aquí te pillo aquí te mato"...

Lo que me extraña es que otros artistas más comprometidos con su público no haya copiado la iniciativa. Los primeros que a nivel internacional empezaron a vender todos sus conciertos fueron Pearl Jam, pero España, donde los artistas no lo necesitan como medio para luchar contra la piratería por que de esta forma apenas la sufren, creo que estas cosas son muy de agradecer. Ahora debe haber unos diez conciertos de cada una de las giras (incluida la de 2008) aunque, como no vienen el listado de las canciones de cada concierto, desconozco si los temas se repiten de uno a otro o es como Dylan o Neil Young que de una noche a otra puede cambiar el repertorio totalmente (lo que incita a sus seguidores a seguirles a lo largo de varias fechas dentro de misma gira).

En cualquier caso si te gusta Manolo García creo que al menos un concierto de cada gira podría resultarte interesante y no demasiado caro, aunque a yo con este que compré por solidaridad a tan buena idea me doy más que por satisfecho. Como curiosidad diré que además de los nombres de las canciones, en el CD viene impresa una calavera con las dos tibias cruzadas. El símbolo pirata para un bootleg oficial... Sin que sirva de precedente mi aplauso va para usted, señor García, aunque no sea por un disco o una canción...

Título del bootleg: Palencia 1999
Lugar y fecha: “Pabellón de los deportes”, Palencia, 7 – Mayo – 1999
Listado de canciones:
CD - 1
01 – Sin llaves
02 – Sobre el oscuro abismo en que te meces
03 – Ya no danzo al son de los tambores
04 – Carbón y ramas secas
05 – A veces se enciende
06 – Pájaros de barro
07 – Del bosque de tu alegría
08 – Aviones plateados
09 – Prefiero el trapecio
10 – La sombra de una palmera
11 – Como quien da un refresco
12 – Zapatero
13 – El loco de la calle
14 – Lápiz y tinta
15 – Insurrección
16 – A San Fernando…
CD - 2
01 – Ya no danzo al son de los tambores (acústica)
02 – Carbón y ramas secas (versión - II)
03 – La llanura
04 – Llanto de pasión
05 – Dineylandia
06 – A quien tanto he querido
07 – Abre la puerta
08 – Viernes
bonus tracks
09 – Gitana
10 – Luz de luna
11 – Prefiero el trapecio (acústica)
12 – A San Fernando… (acústica)

sábado, 7 de marzo de 2009

Para bien y para mal... ¡Antonio Vega!

Tras escuchar varios comentarios del concierto de esta noche de Antonio Vega, me quedo con el resumen que me ha hecho David todavía emocionado por lo que habíamos visto y oído... Antonio y el repertorio un 10, el sonido un 4 (sobre todo al principio) y el público un –2. Aunque haré alguna puntualización a sus valoraciones, creo que en general se aproxima bastante a lo que ha sucedido en la actuación de hoy de esta gira por teatros que está grabando para editar un disco en directo, que verá la luz a lo largo del año y promete ser una autentica maravilla.

A pesar de que globalmente he salido muy satisfecho, cualquiera que en alguna ocasión haya asistido a un concierto suyo entenderá que la sensación que suele dejar es que, a pesar de las innumerables luces que tiene, también aparecen algunas sombras que pueden dejar un regusto final extraño... Eso me ha sucedido hoy por culpa de la excesivas expectativas creadas alrededor de este concierto y del público de esta ciudad que, una vez más, ha dado muestras de su incultura y falta de educación musical (y de la otra).

En los últimos tiempos los conciertos se han convertido en un acto social por lo que muchos de los que asisten lo único que buscan es decir que han estado allí. En los de Antonio lo habitual es encontrarse a esa gente haciendo comentarios y chascarrillos sobre su adicción a las drogas y da la sensación de que esperan lo mismo que algunos de los que van a ver a José Tomas, que muera en pleno espectáculo. Por suerte eso ya forma parte del pasado, y cada vez se le ve mejor físicamente aunque a veces, si no conoces las canciones, hay que reconocer que le cuesta entenderle por lo mal que vocaliza.

Curiosamente esos espectadores, como apenas conocen su obra, lo único que esperan es escuchar es “Chica de ayer”, y su pasotismo a lo largo de la actuación se convierte en euforia cuando la escuchan. Fastidia ver como no mueven una ceja en todo el concierto y al terminar la canción en cuestión se levantan de sus asientos para irse sin pedir otro bis cuando probablemente, insistiendo un poco, volvería a salir otra vez al escenario para interpretar algún tema más. Lo único positivo de este final en la noche de hoy ha sido que después de muchísimos años no he sido testigo de un karaoke en el que el público era el que la cantaba mientras Antonio se limitaba a tocar la guitarra, y ha sido él el que la ha cantado de principio a fin. Por eso la nota de –2 puede parecerme incluso generosa y en general se merecerían más puntos negativos.

Respecto a las expectativas creadas no satisfechas lo cierto es que casi toda la culpa la tiene el propio Antonio Vega. En varias entrevistas que he leído ha declarado que esta gira era para grabar un disco en directo en el que entrarían unas cuantas canciones nuevas y, al menos esta noche, no ha sonado ninguna. Además anunciaba conciertos de dos horas que, aunque para lo que en otras épocas nos tenia acostumbrados no ha estado mal (80 minutos), aún queda un poco lejos de lo que a otro artista que no hubiese sido el habríamos consentido... Por que de momento para mi Antonio es intocable y todo se le perdona mientras siga siendo capaz de ofrecernos espectáculos como el que hemos podido vivir hoy.

Y es que no todo es negativo... Realmente sólo son dos chorraditas lo que se le puede echar en cara a él ya que, a pesar de lo deficiente del sonido sobre todo al principio (a lo mejor es que la sala es buena para la música clásica pero no para el rock), todo ha resultado de maravilla y ha sabido no solo mantener el tipo, si no sobreponerse y dar uno de los conciertos más interesantes e intensos que le he visto nunca. Desde que publicó su primer trabajo en solitario en le he visto en todas las giras que ha hecho (y cuando no hacia gira también) por lo que todas las canciones que ha tocado se las había escuchado al menos una vez en directo, pero eso no quita para que algunas de ellas me hayan sorprendido... Ha repescado “Lo que tu y yo sabemos” de los Nacha y también cosas tan curiosas como “Guitarras”, “Lo mejor de nuestra vida” y “No me iré mañana” (de “No me iré mañana” de 1991), “Vapor” y “Lleno de papel” (de “Océano de sol” de 1994) o “Agua de río” y “Entre tú y yo” (de “Anatomía de una ola” de 1998) a los que ha sumado temas más habituales en los últimos años como “Lucha de gigantes”, “Elixir de juventud”, “Océano de sol”, “Pueblos blancos” o “Caminos infinitos”...

Si al final es cierto que de todo esto sale un disco en directo al menos no se parecerá en nada al que publicó en 2002 y recogerá el que probablemente es su mejor momento desde hace muchísimos años. Algunas de las que está tocando no son ni mucho menos sus mejores canciones, pero los arreglos con los que las está vistiendo hacen que ganen muchos enteros. Incluso temas tan clásicos como “El sitio de mi recreo” acaban en un emotivo desarrollo eléctrico e instrumental que la da una nueva vida y hace que se rompa la monotonía para los que la hemos escuchado cientos de veces en directo. La vena jazz con amplios desarrollos, rozando en ocasiones el rock progresivo, y la improvisación pueden orientarnos hacia donde se dirige el nuevo Antonio Vega, pero hasta que no escuchemos su nuevo material...

Lo que más lamentaré será que esta aparición retrasará más tiempo esas nuevas canciones, aunque poder escuchar tranquilamente en casa las curiosas relecturas de estos temas mitigaran un poco mi ansiedad... Cinco discos de estudio y unas 50 canciones desde que en 1988 se separaron Nacha Pop es un escaso bagaje para la cantidad de líneas que de el se han escrito. Ya he dicho que por mi parte yo le perdono todo (o casi todo), y me temo que no soy el único ya que él es, para bien y para mal... ¡Antonio Vega!

viernes, 6 de marzo de 2009

Lo confieso, soy Autista...

Lo confieso, soy Autista... No es que sea obligatorio optar entre él y otros cantautores de su generación, pero en una época en la que los matices han desaparecido y parece que todos estamos obligados a decantarnos entre el blanco o el blaugrana, la izquierda o la derecha, el evolucionismo o el creacionismo, Lennon o McCartney... yo opto por Aute frente a cualquiera de su quinta (que a nivel global sólo se me ocurren dos, Serrat y Víctor Manuel).

Hoy he visto al bueno de Luis Eduardo en directo y, una vez más, me ha sorprendido. Para empezar la duración del show ha estado muy por encima de lo que estamos acostumbrados a ver. Tres horitas sobre un escenario con más de 65 años y sin llamarte Mick Jagger ya se me antoja como un hecho digno de mención, pero si además le sumas el gran estado de forma de su voz (que suena como nunca), y el lavado de cara que le ha dado a sus temas clásicos haciéndolos mucho más rockeros y animosos, nos encontramos con un muy buen espectáculo que te deja la sensación de que ha merecido la pena el aguantar las incomodísimas butacas y la saturación de sonido que se producía de vez en cuando.

Ya he comentado alguna vez que en las casas de familias “progres” de los 70 era muy habitual encontrarse discos de Serrat y Victor Manuel, pero por la razón que fuese y aunque sonaran con frecuencia, nunca llegue a conectar del todo con ninguno de ellos (a excepción del LP de Machado). Mi relacion con los cansautores cambio en 1983 con la entrada en mi vida de Sabina y la aparición del doble en directo de Aute llamado “Entre amigos” (un disco pionero que fue el primero en incluir en la grabación en vivo colaboraciones de amiguetes en algún tema). La idea del cansautor con una banda de rock me gustó y encontré (salvando las distancias) una similitud con Dylan y The Band, por lo que con mis 12 añitos incorporé a los dos a mi lista de favoritos (bastante extensa por otro lado), abriendo una brecha definitiva e insalvable por los restos con los otros que me parecían unos sosainas.

Estudie en un colegio de curas y el hecho de referirme tanto a Sabina como a Aute con el apelativo de poetas (aunque añadiese “urbano” detrás), sacaba de quicio a mis profesores y compañeros más radicales (que por desgracia los había en cantidad) y me gane más de un “cachete” por declararme su seguidor. Además a las chicas, cuando las grababa una cinta con sus canciones, solían tacharme de guarro a mí y a Aute, ya que esa visión del sexo como algo a lo que rendir culto y en el que el cuerpo de la mujer es la iglesia y dios está en su interior, en el mejor de los casos las parecía ofensivo cuando no blasfemo.

Al margen de que mis gustos musicales fuesen por otros caminos, el cansautor con guitarra eléctrica siempre me resultó interesante y reconozco siempre me ha resultado fácil conectar con ellos. Además, y al contrario del resto de cansautores, Luis Eduardo ha estado comprometido con sus ideas, y a través de sus letras (reto a quien sea a que me encuentre una letra manifiestamente política de Sabina o Serrat que tienen fama de rojos... Victor sabemos que escribio una alabando las bondades del caudillo...) a cantado a la revolución y contra el capitalismo y sus injusticias. Personalmente agradezco que los que tienen una voz que escuchan grandes públicos de vez en cuando se mojen un poco, así que yo también lo haré y, aunque pueda sonar raro viniendo de mi, no me queda otra que confesarlo. ¡¡¡Soy Autista!!!

jueves, 5 de marzo de 2009

Gloria (The Them)


Like to tell ya about my baby
You know she comes around
She about five feet four
A-from her head to the ground

You know she comes around here
At just about midnight
She make ya feel so good, Lord
She make ya feel all right

And her name is G-L-O-R-I-A
G-L-O-R-I-A (GLORIA)
G-L-O-R-I-A (GLORIA)
I'm gonna shout it all night (GLORIA)
I'm gonna shout it everyday (GLORIA)
Yeah-yeah-yeah-yeah-yeah-yeah

She comes around here
Just about midnight
Ha, she make me feel so good, Lord
I wanna say she make me feel alright

Comes a-walkin' down my street
When she comes to my house
She knocks upon my door
And then she comes in my room
Yeah, an' she make me feel alright

G-L-O-R-I-A (GLORIA)
G-L-O-R-I-A (GLORIA)
I'm gonna shout it all night (GLORIA)
I'm gonna shout it everyday (GLORIA)
Yeah-yeah-yeah-yeah-yeah
Looks so good (GLORIA) alright
Just so good (GLORIA) alright, yeah

(Extraída del álbum " The angry young them " / DECCA – 1965)

martes, 3 de marzo de 2009

Rodríguez, una especie que desaparece

Es una opinión muy personal pero, al margen de lo que me pueda parecer Andrés Calamaro como persona (que he de confesar que no me cae excesivamente bien), creo que Los Rodríguez son la mejor banda en castellano de la primera mitad de los 90. Podremos discutir si fue el carácter de su frontman lo que les hizo amados y odiados a partes iguales, si al final de su corta carrera fueron demasiado mediáticos y comerciales o si musicalmente no aportaron nada digno de mención... Hay críticas que comparto y otras que no, pero en cualquier caso lo que es innegable es que su primer disco es el mejor de rock and roll de la década, que pocos grupos se lo curraron tanto como ellos y que nadie sonó en directo esos años tan bien como Los Rodríguez.

Parece ser que después de 14 años por fin va a ver la luz el documental que rodó Sergio Bellotti durante la gira argentina de la banda en 1994. Desde hace años se sabe de la existencia de esas imágenes y de hecho, cuando en 2002 se anuncio la aparición de “Para no olvidar” (un 2CD+DVD con inéditos, directos, maquetas, cientos de imágenes desconocidas, los videos...), se pensó que estas formarían parte de alguno de los documentales que se iban a incluir.

Bajo el título “Los Rodríguez: 100 pájaros” se recogen filmaciones del grupo mientras estaba de gira por Argentina en 1994, justo después de que su disco “Sin documentos” arrasase en España y justo en el momento en que lo hacia allí. Hay que recordar que entre la llegada de Calamaro a Madrid a finales de septiembre de 1990 y el despegue del grupo en el verano de 1993 la situación de la banda no fue nada buena. Carecían de discográfica, cambiaron 3 veces de bajista, actuaban por lo que les dieran, grababan donde pillaban... hasta que con la aparición del disco por fin cambio su suerte. Llenaron “Las Ventas” en septiembre después de dar 46 conciertos por todo el territorio patrio, y para el año siguiente, además de otras tantas actuaciones por aquí se plantearon como objetivo cruzar el charco.

Y esa gira por tierras argentinas es la que se recoge en este documental que ahora se presenta en el “Primer Festival Internacional de Cine y Documental Musical In-Edit Cinzano”. Cuentan que es una road movie que recoge entrevistas e imágenes en los backstages de los conciertos en la que Ariel Rot, Andrés Calamaro, Julián Infante, Germán Vilella y Dani Zamora bajan la guardia y dan lugar a anécdotas y momentos memorables que espero que en no demasiado tiempo podamos disfrutar todos en nuestra casa (supongo que aunque no se estrene comercialmente aparecerá en DVD). Uno de esos momentos es el encuentro con Maradona, por intercesión de Fito Paez, días antes de partir hacia el mundial de Estados Unidos y con los que Andrés se marca un trío, o las conversaciones con “la mona” Jiménez y Charly García antes de que estos perdieran la amistad de tantos años.

Probablemente estos sean los últimos momentos felices de la banda ya que Calamaro estaba recibiendo ofertas para sacar un disco en solitario y había decidido disolver el grupo. A pesar de todo el año siguiente grabarían “Palabras más, palabras menos”, tras aceptar el resto la condición que puso Andrés para que se firmase un contrato cambiando el reparto de beneficios en favor suyo. Y aunque hicieron un par de giras más (incluida una con Joaquín Sabina en la que compartían varias canciones) en las que siguieron sonado de maravilla y perfectamente conjuntados, la banda ya estaba tocada de muerte. Apenas se hablaban entre ellos, viajaban cada uno por su lado y sabían que tras el verano de 1996 cada uno continuaría por su propio camino, pero sobre el escenario siguieron entregándose hasta la última noche como el primer día

Julián Infante murió el 4 de diciembre de 2000 y Dani Zamora el 29 de noviembre de 2007... El grupo se despidió con un recopilatorio al que añadieron algún tema en directo, varios regrabados y un par de maquetas al que llamaron “Hasta luego”... Curioso titulo cuando en realidad todos sabían que aquello era un hasta nunca...