sábado, 9 de mayo de 2009

Echando gasolina a la hoguera de su vanidad...

Hoy quiero dedicarle estas líneas a dos personajes que si por algo se han destacado en los últimos tiempos ha sido ha sido por dar al resto de los mortales lecciones éticas en lo que refiere a cuestiones musicales. Lo cierto es que si lo que ha sucedido con Ramoncín no me ha sorprendido en exceso, lo que pasó el pasado sábado 2 de en el Palacio de la Comunidad de Madrid me ha dejado un tanto perplejo. Supongo que quien más quien menos ya habrá visto las imágenes (si no pincha aquí) y sabrá que durante la presentación en directo del último disco de Fangoria, y mientras interpretaba el tema “Retorciendo palabras”, se cayó al suelo y se pego un buen castañazo...

Eso en si no seria noticia de no ser por que su voz mientras se producía la caída no se vio alterada y no se percibió en ella lo que acababa de suceder (que se había dado de morros contra el suelo). La conclusión a la que se llega después de ver la imágenes es bastante clara, la diva de “la movida” estaba haciendo play back. Ya digo que en otras circunstancias habría pasado por alto la noticia y pensaría que solo seria interesante para un programa de esos en los que ponen videos de gente dándose golpes, pero precisamente viniendo la cosa de Alaska merece al menos un pequeño comentario.

Si en lo musical cuando menos me merece un respeto (creo firmemente en lo que hizo junto a Berlanga y Canut y su carrera junto al segundo en Fangoria sin irme demasiado creo que tiene cosas interesantes), su actitud de “soy la más enrollada y guay y lo que hacemos mi maridito y yo es lo que mola y lo que hace el resto una mierda” cada vez la soporto menos. Va mirando al resto de los mortales por encima del hombro como si estuviese por encima del bien y del mal, y con cosas como esta lo que demuestra es que es una tramposa y que, si bien lo otro puede ser cierto dentro de la “élite” en la que se mueve, se comporta como cualquier artista mediocre incapaz de defender su trabajo en directo sin recurrir al engaño de un público (que paga religiosamente los altos precios de un concierto) que lo único que espera es que lo que va a ver sea verdad (para lo otro ya está el disco). Un aplauso señora, usted si que sabes como dar ejemplo... Menos mal que está para mostrarnos el camino a seguir que si no nuestra vida estaría tan vacía...

De José Ramón Julio Martínez Márquez se podría escribir un libro con todas las salidas de pata de banco que ha tenido, pero la última es, cuando menos, previsible, lo que yo agradezco ya que cada vez que leo algo con su nombre en la prensa me temo lo peor... Esta vez lo único que ha hecho ha sido seguir su instinto y buscar el programa más dañino de su sector para fichar por el. Y aunque haga tiempo que se sabe la noticia y por lo que he podido ver se haya escrito mucho al respecto, tenia que decir algo sobre la presencia de Ramoncín como jurado de la enésima edición de Operación Triunfo.

Parece ser que el objetivo principal del programa en los últimos tiempos consiste en ver como un tipo ofensivo y maleducado que hace de jurado humilla a unos chavales cuyo único delito es querer forrarse a costa de la música. Pues ahí es donde ha empezado a trabajar nuestro amigo, y si no me equivoco mucho entrará en competencia con el otro sujeto por lo que nos espera unas semanas no aptas para gente con el vómito fácil y sufridores con vergüenza ajena... Que alguien me diga que pinta el rey del pollo frito en un programa como este...

Si el tipo que fue a finales de los 70 levantase la cabeza se volvería a morir del susto y le soltaría dos bofetones, pero ya se encargó el solito de enterrar su imagen a lo largo de los años y ya no sabe en que consiste el respeto por uno mismo. El que antaño fue azote de los triunfitos criticándoles por falta de autenticidad, ahora está dispuesto a entrar en un juego en el que supuestamente se hurta la posibilidad a gente que realmente merece la pena a costa de productos prefabricados. Lo que sucede es que esta vez el sacará sus beneficios (q supongo que no serán bajos) y eso cambia las cosas, aunque por coherencia es algo que debería comentar cuando critica algo: “esto es malo por que yo no gano nada con ello”.

Para despedirme me gustaría recordar un dicho tradicional que dice algo así como que “es mejor no escupir al cielo por que te podría caer en la cara”... Pues algo así es lo que creo que ha pasado con estos dos personajes que a principios de los 80 fueron iconos de rebeldía y la postmodernidad y que se han convertido en lo que aquel momento tanto criticaron. Y aunque me temo que siguen creyéndose que son lo que eran, de vez en cuando el escupitajo les cae encima para ponerlos en su sitio.

viernes, 8 de mayo de 2009

El año que amé a Carole King

No puedo dejar de sentir cierta conmoción cada vez que el “Trapestry” se cruza en mi vida. Lo cierto es que esta es más bien la historia de un niño de 11 años que por primera vez se siente fascinado por la portada de un disco, pero también la de una relación que 27 años después se mantiene como el primer día. Fue el año del mundial de España y por la razón que fuese apareció por casa una colección de unos 20 vinilos entre los que había uno en cuya carpeta aparecía una mujer sentada junto a una ventana con un gato a sus pies mirando a la cámara.

El único tocadiscos que teníamos en esos momentos era uno de esos que juntando el plato con los altavoces se transformaban en una maleta y por mi edad aún tenia vetado poner yo solo. Tras semanas observando la portada y mientras mi curiosidad crecía, decidí que ese disco le tenia que escuchar pero, como no me atrevía a pedir a mis padres que me lo pusiesen, haría yo solo cuando no hubiese nadie que me pusiese molestar. Ya no recuerdo las circunstancias que hicieron que me quedara solo aquella tarde, pero si que después de tanto tiempo esperando que llegase el momento cuando por fin llegó no sentí una emoción especial.

Todo cambio cuando conseguí posar la aguja sobre el vinilo sin problemas y empezaron a sonar las primeras notas del piano de Carole King en “I feel the earth move”. No sabría expresar lo que sentí por que no era comparable con nada de lo que había sentido hasta ese momento, pero hizo que una gran felicidad recorriera mi cuerpo. El disco me gustó sin más, pero me sentí bien y me animó a seguir investigando, un poco a escondidas, entre la colección de vinilos de mis padres. Fue un año maravilloso ya que buscaba cualquier ocasión para poder escuchar a escondidas música en el tocadiscos y fue ahí cuando empecé a enamorarme perdidamente no de una portada si no de lo que había dentro de ella, pero todo lo bueno tiene su fin.

Un día me pillaron y, aunque la bronca fue por que debería estar estudiando en lugar de perder el tiempo, tardé en volver a hacerlo. Cuando por fin decidí pinchar otra vez un disco volví a elegir el “Trapestry” y esta vez lo hice abiertamente en un momento en el que no tenia nada que hacer y estaban mis padres en casa. Ese día si que estaba nervioso y es que esperaba que estallase la tormenta, pero finalmente no fue así. Cuando acabé de escucharlo respiré aliviado y eufórico, tanto por lo que había hecho sentir el disco como saber que podría escuchar libremente música en el tiempo libre sin tener que recurrir a nadie (mi madre me dijo que recogiese el tocadiscos y no que no lo pusiese).

Nunca me molestado en investigar demasiado la biografía de Carole y no he vuelto ni a comprar ni a escuchar otro disco suyo que no fuese este. Tras años escribiendo éxitos para otros empezó a interpretar sus propias canciones, y después de un dubitativo debut publicó “Trapestry” en 1971. Fue numero uno en su país y esta 15 en el ranking de disco más vendido de los 70, y desde ese momento se convirtió en una de las mujeres más respetadas de la música americana con una carrera de bastante éxito... Y poco más puedo decir de ella...

Desde entonces su voz y piano me han acompañado, siempre con cuanta gotas, a lo largo de los años provocando siempre sensaciones parecidas. Todos los platos que he tenido los he estrenado con ese disco y al final su contenido también ha conseguido enamórame, pero si por algo es importante en mi vida es por que el año que lo deseé fue también en el que la música se coló por mis venas para no salir de ellas nunca más.

jueves, 7 de mayo de 2009

Blind Willie McTell (Bob Dylan)

Seen the arrow on the doorpost
Saying, "This land is condemned
All the way from New Orleans
To Jerusalem"

I traveled through East Texas
Where many martyrs fell
And I know no one can sing the blues
Like Blind Willie McTell

Well, I heard the hoot owl singing
As they were taking down the tents
The stars above the barren trees
Were his only audience

Them charcoal gypsy maidens
Can strut their feathers well
But nobody can sing the blues
Like Blind Willie McTell

See them big plantations burning
Hear the cracking of the whips
Smell that sweet magnolia blooming
(And) see the ghosts of slavery ships

I can hear them tribes a-moaning
(I can) hear the undertaker's bell
(Yeah), nobody can sing the blues
Like Blind Willie McTell

There's a woman by the river
With some fine young handsome man
He's dressed up like a squire
Bootlegged whiskey in his hand

There's a chain gang on the highway
I can hear them rebels yell
And I know no one can sing the blues
Like Blind Willie McTell

Well, God is in heaven
And we all want what's his
But power and greed and corruptible seed
Seem to be all that there is

I'm gazing out the window
Of the St. James Hotel
And I know no one can sing the blues
Like Blind Willie McTell

(Extraída del álbum "The bootleg series. Volumen 1-3" / COLUMBIA – 1991)

miércoles, 6 de mayo de 2009

Sabandijas. Gusanos. Arrastrados. Energúmenos.

Hay veces que las noticias se comentan por si solas y los hechos retratan perfectamente a quienes los perpetran. En esta ocasión, y para no perder la costumbre, la Sociedad General de Autores y Editores han dado claras muestras de lo que son y el papel que juegan dentro de esta nuestra sociedad.

Para el que aún no se haya enterado de la noticia que apareció ayer publicada en la portada del periódico “El Mundo”, diré que el pasado 16 de abril el delegado de la SGAE en Almería se puso en contacto con los padres de Juanma López, un niño de 5 años aquejado de una enfermedad degenerativa (Síndrome de Alexander), para hacerles firmar un compromiso según el cual se comprometían a pagar el 10% de la recaudación del concierto benéfico que estaban organizando con el fin recaudar fondos para poder comprar las medicinas necesarias para frenar el avance de la dolencia de su hijo. El personaje en cuestión fue claro: o pagaban o impediría que el show (previsto para el 25 de abril en el Auditorio de Roquetas de Mar) se pudiese celebrar.

Al final, y ante las presiones del personaje, los padres no tuvieron más remedio que firmar y pagar antes del inicio del concierto la cantidad de 5629 euros para que el empleado de la sociedad que dirige Eduardo Bautista diera el visto bueno a su celebración... Lo curioso del caso es que David Bisbal (que sin ser santo de mi devoción se merece todos los aplausos del mundo) renuncio a cobrar un solo duro por su actuación y participó en la promoción del concierto desinteresadamente y con una sonrisa en la boca. Los únicos que no podían dejar de sacar su tajada correspondiente son los de siempre, así que el concierto fue benéfico para todos menos para la SGAE.

Por que no nos engañemos, aunque a última hora de ayer emitieran un comunicado en el que informaban que daban marcha atrás a la decisión que previamente habían tomado, en el fondo no se arrepienten de nada y encima pretenden cargar las culpas a los autores de los temas de los que dicen que tenían que haber renunciado previamente y por escrito a sus derechos. Como siempre vuelven a recurrir a la estrategia de echar balones fuera e intentar cargarle el muerto a otros con la intención de salir ellos de rositas tratando de dar una imagen altruista donando a la familia una cantidad igual a la que previamente habían cobrado. Pero ¿lo habrían hecho si todo esto no hubiese saltado a la primera plana de todos los medios de comunicación?

Lo que ocurre para su desgracia es que a estas alturas de la película no hay nadie que se crea ni media palabra de lo que puedan decir, y menos cuando, a pesar de la indecencia cometida, siguen justificándose añadiendo en su escrito que no estaban cometiendo ninguna ilegalidad. Efectivamente, todo lo que hacen es legal, pero dentro de la Alemania Nazi probablemente también lo fuera enviar a los judíos a los campos de exterminio, en la Cuba de Fidel lo es mandar a la cárcel a los disidentes y en la América de McCarthy la caza de brujas se hizo con la ley en la mano... ¿Y que? Aunque exista una justicia terrenal en cuyo nombre se puedan cometer todas las tropelías que se quieran, existe otra que consiste en el buen juicio que permite la convivencia y el respeto entre los ciudadanos, y esa los señores de la SGAE se la pasan a diario por el forro de sus caprichos.

Lo único que cuenta es llenar el saco a costa de lo que sea como demuestran la infinidad de quejas que casi a diario se pueden leer en la prensa y en todo tipo de foros de internet. Esta actitud, que justifican diciendo que es por el bien de sus asociados, les ha llevado a convertirse en la institución más odiada del país y a sus miembros en receptores del desprecio y repulsión de gran parte de la sociedad. A ellos les da lo mismo mientras sus arcas sigan llenándose poco a poco, pero no se dan cuenta que llegará un día en el que pedirán a la ciudadanía comprensión y apoyo, y cuando llegue ese momento lo único que se van a encontrar es con una sonrisa de oreja a oreja de todo el mundo mientras en su foro interno en lo único que pensaran será en esa expresión tan nuestra de que “a cada cerdo le llega su San Martín”... Y llegado el caso mi consejo es que te limites a pensarlo ya que si lo exteriorizas seguro que intentan cobrarte un canon... Ellos son así...

martes, 5 de mayo de 2009

Nadie cantó el blues como Willie McTell...

Hasta hace un rato no tenia claro si dedicar la entrada de hoy a la SGAE o a Willie McTell ya que, aunque mi idea inicial era hablar de mi querido Willie, el cuerpo y los acontecimientos me pedían un análisis de la nueva prueba de que el lobby que dirige Eduardo Bautista es un nido de ratas miserables y rastreras... Al final he optado por dejarlo para mañana y dedicar como tenia previsto estas líneas a uno de los más influyentes interpretes, compositores y guitarristas de la primera época del blues.

Su vida hasta no hace demasiado tiempo ha sido un misterio y, de no ser por el folklorista David Evans que se dedicó buscar a familiares y gente que le conoció para que le contasen lo que recordasen de él, su historia se habría perdido para siempre y apenas nos quedarían algunos retazos y muchas dudas (cosa que en cualquier caso sucede). Lo más probable es que naciera hoy hace 111 años (otras fuentes hablan de 1901 y 1903) en McDuffie, al sur de Thomson, Georgia, a unas 30 millas de la ciudad de Augusta dentro de una familia con ciertas posibilidades económicas a pesar de ser negros. Eso permitió que el niño, a pesar de ser ciego, pudiera acudir a escuelas de Georgia, Nueva York y Michigan donde, además de aprender a leer en braille, recibió alguna formación musical que se vio reforzada en su casa, ya que sus padres tocaban la guitarra y varios parientes se dedicaban a la música.

Al separarse sus padres se trasladó con su madre a una zona próspera al sur de Stapleton, cerca de Statesboro y allí aprendió a tocar la armónica y el acordeón aunque enseguida los cambio por la guitarra de la que se convirtió en un gran dominador. En un principio usó una de seis cuerdas, pero enseguida se pasó a la de doce de origen mejicano y que se convirtió (fundamentalmente gracias a su influencia) en uno de los hechos diferenciales del blues del sureste americano. A pesar de su ceguera (que le dio el apelativo de “Blind” por el que se le conocía) consiguió llevar una vida bastante confortable gracias a un sexto sentido que le permitía orientarse y valerse por si mismo en espacios aparentemente hostiles. Eso le permitió viajar y desplazarse solo en todo tipo de medios de transporte y sobre todo ganarse la vida con lo que más le gustaba.

Tocó durante casi toda su vida como músico callejero en el entorno del estado de Georgia siendo uno de los representantes más característicos del blues sureño. Con un estilo casi único, Blind Willie McTell reúne todas las condiciones necesarias para ser considerado el interprete por excelencia del country blues, una voz dulce y vehemente que, aunque a veces es ligeramente nasal, siempre resulta clara y de cuidada dicción. Su virtuosismo instrumental estaba muy por encima de la media, con un "fingerpicking" complejo e irregular, marcado por abruptos cambios de tempo y un uso magistral del "slide", con el que obtiene un sonido cristalino de una gran belleza. En su ecléctico repertorio conviven además del blues casi todos los géneros populares de la época: ragtime, espirituales, vodevil...

A lo largo de los 30 años que vivió de la música alcanzó cierta popularidad en la zona de Atlanta lo que le llevó en 14 ocasiones a un estudio de grabación (la primera el 17 de octubre de 1927 en Atlanta y la última en el otoño de 1956 en la misma ciudad) cada vez que un cazatalentos o un ejecutivo de una compañía discográfica se cruzaba en su camino y le ofrecía un dinero por registrar sus canciones, de las que dejó un total de 149 para la posteridad. También colaboró en los 40 con Alan Lomax, que recorría el país recopilando material para la Biblioteca del Congreso, y gracias al cual se conservan algunas de sus grabaciones de mejor calidad.

Cuando murió en 1959 de una hemorragia cerebral nadie se acordaba de él, aunque sus viejos discos de pizarra comenzaban a alcanzar unos precios desorbitados en las subastas. Su obra, exceptuando alguna cosa muy puntual, ha permanecido inédita hasta la aparición de el CD cuando se han digitalizado muchas obras registradas en este formato y de las que habían caducado los derechos de autor. En cualquier caso sus viejos discos por su valor artístico y simbólico (es uno de los precursores del rock sureño) forma parte de las piezas más codiciadas por los coleccionistas.

Tal vez esa condición de artista de obra perdida en colecciones inaccesibles es lo que hizo que desde muy jovencito la simple aparición del nombre de Blind Willie McTell en cualquier lugar hacia que inmediatamente mi atención se centrase exclusivamente en eso. Creo que fue determinante (seguramente fue la primera vez que lo vi escrito) su “Statesboro blues” abriendo uno de mis discos favoritos y el que sin lugar a dudas es el mejor directo de la historia (me refiero, como no, a “At Fillmore East” de los Allman Brothers), aunque poco después también lo fueron las referencias a un tema con su nombre grabado mano a mano entre Dylan y Mark Knopfler para las sesiones de “Infidels” y que quedó archivado. Todos los que la habían escuchado hablaban maravillas de ella y yo la mitifiqué durante mucho tiempo antes de poder escucharla en una versión eléctrica que me dejó alucinado poco antes de ver oficialmente la luz en el voulumen1-3 de sus “Bootleg Series” en 1991.

No son los únicos que de una u otra manera me han guiado a través de los años hacia él, pero si que han sido los que más han influido... Ahora creo que no es necesario que diga más... Para entender lo que significa Willie McTell para mí sólo hace falta saber leer y lo demás vendrá dado por añadidura ya que al buen entendedor pocas palabras le bastan...

lunes, 4 de mayo de 2009

Ñu, un bicho con cuernos o con flauta travesera

Hacer una pequeña semblanza de un grupo que lleva casi 35 años de carrera más o menos continuada (debe ser junto a Burning el grupo de rock más longevo) y 19 discos editados a sus espaldas se me antoja un tanto complicado y además no me apetece demasiado. Lo que sucede es que hoy por casualidad me he encontrado en una tienda de discos de segunda mano (a un precio absolutamente prohibitivo) con una copia del primer disco de los Ñu “Cuentos de ayer y de hoy”, y me han venido de golpe a la cabeza los primeros años 90 en los que de una forma machacona me los tuve que tragar cada vez que coincidía con mi primo Lucas, y me han entrado ganas de comentar algunas anécdotas de sus orígenes como banda (los recuerdos de esos años me los guardo para mi)

He de decir que para él junto a La Banda Trapera del Río y Manolo Kabezabolo eran lo más en aquella época y, si bien a mi el que más me llamaba la atención e interesaba era el primer cantautor punk (algún día tendré que dedicarle un hueco para analizar y reconocer el gran valor de sus letras), aprendí a convivir con ellos e incluso a apreciarlos un poquito por lo que acabé buceando en la obra y biografía que, como ocurre con todos los pioneros (por que ellos lo fueron), en muchos casos las suyas parecen historias de Paco Martínez Soria en “La ciudad no es para mi”...

Para los que no sepan nada de este grupo madrileño diré (pecando de reduccionista) que son la versión española de los Jethro Tull y que José Carlos Molina es nuestro Ian Anderson particular. Sus orígenes se remontan a 1974 momento en el que Rosendo Mercado y Molina deciden cambiar el nombre del grupo que tenían junto a Fermín Galán Lerena y que se llamaba “Fresa” (y que además de tocar en verbenas y guateques habían acompañado a la mismísima Jeanette) por uno más llamativo y sonoro. Cuentan que se decantaron por el de Ñu como reivindicación a la Ñ española ya que en aquella época casi ningún grupo de rock de por aquí hacia letras en castellano, además de por que quedaba muy resultón en los carteles de los conciertos.

La personalidad de José Carlos Molina fue una de las causas por las que todo se fue al garete aunque se puede decir que el primer paso de la ruptura de la banda se dio cuando Rosendo fue llamado a filas allá por 1975. Al margen de ser testigo de la Marcha Verde, fue allí donde empezaron a marcarse las diferencias musicales entre ellos y mientras éñ pensaba en un giro hacia lo más guitarreo, Molina en Madrid empezaba a tomar las riendas del grupo aprovechando la ausencia de su compañero. Buscó un guitarrista que lo sustituyera y con el que empezó a montar canciones más orientadas al rock progresivo por lo que cuando el de Carabanchel por fin regresó de la mili se encontró con que las puertas del grupo se le empezaban a cerrar ya que o se sometía a lo que Molina decía o la batalla estaba servida.

Su primera referencia discográfica es un single de 1976 publicado por RCA / Ariola que graban aprovechando las horas libres que les quedan tras servir de apoyo en el estudio a Kurt Savoy (conocido en la época y perdido en el túnel del olvido) y luego les editan sin que ellos lo sepan. Después de esto fichan por la independiente “Beverly Records”, y el primer trabajo que editan es un recopilatorio llamado “Ni los unos, ni los otros, sino todo lo contrario” en el que no aparecen los Ñu por no tener nada grabado para ellos. Para compensarles les vuelven a editar el single que ya tenían publicado y son la primera banda a la que graban un disco entero. Por desgracia para ellos la discográfica quiebra antes de ver la luz el que debía haber sido su primer LP y el estudio se queda con los masters, aunque como este también desaparece al poco tiempo estos masters desaparecen para siempre (probablemente se los llevara algún trabajador) quedando para la historia como uno de los primeros discos fantasmas del rock español y con el que pagaban su primera novatada en un mundillo que como quien dice empezaba a arrancar en nuestro país.

Tal vez ese hecho fue el que mantuvo unida a la banda algo más de tiempo ya que la perspectiva de que algo podía suceder hizo que todos se tragaran los sapos que empezaban al llevar dentro y que trataran de remar en la misma dirección. Pero ya he dicho que el carácter de Molina era complicado, y los enfrentamientos no eran solo con los miembros de su banda (a excepción de Rosendo ya no quedaba ninguno de la formación inicial y a lo largo de los años han pasado por Ñu ni mas ni menos que 50 músicos distintos ), si no que poco a poco los problemas con la gente de Coz, Bloque y demás grupos del momento hicieron que nadie se quisiese relacionar con ellos y que a un bonachón como Rosendo le fuese minando poco a poco la moral. Hay que recordar que en la prehistoria del rock patrio muchas veces los pocos artistas que había dentro de este genero solían coincidir en los pocos festivales que se organizaban o en bolos que preparaba algún promotor de provincias.

Finalmente en 1977 tras un concierto en “El parque de atracciones” de Madrid en el que Molina se negó a tocar por que no le gustaba el equipo de sonido que habían contratado, Rosendo decide tirar la toalla y ofrece a los dos músicos que iban a entrar a formar parte de Ñu que no lo hicieran y se fuesen con el al nuevo grupo que quería formar. Se trataban de Ramiro Penas y Chiqui Mariscal, y la historia dice que acertaron en su decisión ya que formaron parte de Leño, una de las bandas más míticas y añoradas del rock español, mientras que si se hubieran quedado con Molina seguro que más pronto que tarde hubiesen engrosado la lista de exmiembro de Ñu.

Ambos firmaron casi simultáneamente por “Chapa” y publicaron su primeros discos, llamados “Cuentos de ayer y de hoy” el de unos y “Leño” el de los otros, y si bien en un principio las dos carreras circularon por la autopista del éxito, con los años, una vez que Molina dejó de facturar discos de calidad (por que hay que reconocer que a pesar del pobre sonido y lo pretencioso de muchos de los arreglos se pueden encontrar cosillas interesantes en sus primeros trabajos) que justificasen ante las compañías su comportamiento hacia el mundo que le rodeaba, su nombre se fue diluyendo entre el de la multitud de grupos y solistas que empezaban a surgir.

Muchos achacan a su actitud y carácter la falta de oportunidades y de la cantidad puertas que se han ido cerrando ante sus narices a lo largo de los años (continuo movimiento de músicos y malos rollos con las discográficas, prensa especializada y promotores de conciertos), pero está claro que además de todo eso hay que reconocer en lo musical no ha sabido evolucionar y el tiempo ha demostrado que el camino tomado por su compañero fue muchísimo más acertado que el suyo. En cualquier caso, y a pesar de que Rosendo me pone muchísimo más, son los Ñu los que consiguen que cierta nostalgia me agarre cada vez que se cruzan en mi camino... Ya ves, cosas que tiene la música...

domingo, 3 de mayo de 2009

Nueva York, 8 – Junio – 1963 (Pete Seeger)

Hoy que ha cumplido 90 años no podía dejar de hablar de Pete Seeger, y como es domingo y toca bootleg comentaré uno de sus conciertos más famosos. Por el lugar donde se realizó (el “Carnegie Hall” de Nueva York) y lo que suponía para su carrera (era el último de una exitosa gira en defensa de los derechos civiles que le había llevado por todo el país) se puede decir que marco una época y a toda una generación en la que su puntal (Bob Dylan) tomó durante unos años el testigo que Woody Guthrie y el propio Pete llevaron a lo largo de décadas poniendo voz a los desheredados y a las victimas de una política social inexistente como la norteamericana.

Antes de continuar debería decir que primero “Columbia” en 1989 y posteriormente “Sony” en 1997 recuperaron la grabación del concierto y la editaron oficialmente, aunque como durante 25 años circuló como grabación pirata y la primera vez que cayó en mis manos fue como bootleg y teniendo en cuenta el día que es, he decidido incluirla en esta sección. Desconozco si hoy por hoy se podrá conseguir en las tiendas de forma normal o está descatalogado, pero en la red, con un sonido que va del discreto al de buena calidad, se pueden encontrar con relativa facilidad.

Mi relación con Pete a lo largo del tiempo ha sido bastante tangencial ya que llegué a él a través de Dylan y, aunque durante los últimos años del colegio y los dos primeros de la universidad lo escuché con relativa frecuencia (en los círculos izquierdosos en los que me movía el tío era un referente de la rebeldía interior en Estados Unidos aunque dudo mucho que más allá de su nombre y alguna anécdota de su vida hubiese alguien que fuese capaz de aguantar más de diez minutos escuchando un disco suyo), nunca entré a fondo en su música a excepción de algún recopilatorio y disco en directo como el que hoy comento. Y es que he de decir que para los oídos del españolito medio acostumbrado a escuchar “los 40 principales” no resulta fácil meterse en la música de Seeger, aunque hace unos años Springsteen grabó un disco entero con versiones de sus canciones que las hacían más asequibles para el gran público gracias a la cantidad de instrumentos que acompañaba a cada canción.

Por que lo suyo era el folk americano (del que ha sido su gran investigador y recuperador), un estilo complicado de asimilar y menos si no forma parte de tu tradición musical ya que puede resultar monótono y aburrido y más si no entiendes lo que dicen. Hace tiempo que perdí la esperanza de introducir a mis amigos en el primer Dylan (creo yo que mucho más accesible que Seeger) ya que tras una audición en casa los comentarios de que todas las canciones eran iguales y el cachondeo fueron tan grandes que se me quitaron las ganas para siempre. Entiendo pues que resulte un personaje totalmente desconocido en nuestro país (y más ahora que vivimos cómodamente aburguesados) aunque en Estados Unidos sea en muchos aspectos un referente a seguir y el único mito viviente que les queda de los que en los 50 y 60 lucharon en el movimiento de los derechos civiles.

Afiliado desde 1942 al partido comunista su labor en la recuperación y divulgación del repertorio popular norteamericano (al que sumó piezas propias) es capital. Reivindicó tanto la tradición anglosajona como los cantos espirituales negros, y otros sonidos que le llevaron a ampliar su horizonte con canciones judías, surafricanas, latinoamericanas (divulgó “Guantanamera” en Estados Unidos) o españolas, como las que reunió en el disco “Songs of the Lincoln Brigade” de 1943 en el que se encontraba una versión libre del “Ay Carmela” que el tituló “Viva la quince brigada”. Su compromiso le llevó a que el Comité de Asuntos Antinorteamericanos le censurara y encarcelara, aunque no pudo impedir que siguiera lanzando sus proclamas y convocando a multitudes en sus recitales.

Hoy en el “Madison Square Garden” de Nueva York se reunirán más de 50 artistas para rendirle homenaje, y entre los anunciados , además de Bruce Springsteen, Joan Baez, Kris Kristofferson, Eddie Vedder, Billy Bragg... destaca la presencia de su amigo Silvio Rodríguez, aunque personalmente creo que tendrá difícil (a pesar del anuncio de Obama del levantamiento del bloqueo) que le concedan el visado de entrada al país. El que seguro que no estará es Bob Dylan que mantiene con él una relación distante desde que en la famosa actuación del Festival de Newport de 1965 (en la que salió con su guitarra eléctrica) montase en cólera y declarase que “¡si tuviera un hacha, cortaría el cable!”.

Es simplemente una anécdota más dentro de su larga trayectoria de la que este directo es un perfecto ejemplo tanto de su estilo como del concepto de show que realizaba en el que mezclaba sus proclamas propagandísticas con sus canciones y donde todo se veia impregnado con su carisma y fuerza interpretativa. Faltaban aún unos meses para el asesinato de Kennedy y 5 años para el de su amigo Martín Luter King, y el sueño todavía se mantenía intacto cargado de la ilusión y esperanza previos al choque con la dura realidad y a la perdida definitiva de la inocencia...

Título del bootleg: We shall overcome
Lugar y fecha: “Carnegie Hall”, Nueva York, 8 – Junio – 1963
Listado de canciones:
CD - 1
01 - Audience
02 - Old Joe Clark + Leather britches
03 - Lady Margret
04 - Mrs. McGrath
05 - Mail myself to you
06 - My ramblin' boy
07 - A little brand new baby
08 - What did you learn in school today?
09 - Little boxes
10 - Mrs. Clara Sullivan's letter
11 - Who killed Norma Jean?
12 - Who killed Davey Moore?
13 - Farewell
14 - A hard rain's a-gonna fall
15 - Didn't he ramble
16 - Keep your eyes on the prize
17 - If you miss me at the back of the bus
18 - I ain't scared of your jail
19 - Oh freedom!
CD – 2
01 - Audience
02 - Skip to my Lou
03 - Sweet potatoes
04 - Deep blue sea
05 - Sea of misery
06 - Oh Louisiana
07 - (The ring on my finger is) Johnny give me
08 - Oh what a beautiful city
09 - Lua do sertao (moon of the backland)
10 - The miserlou
11 - Polyushke polye (meadowlands)
12 - Genbaku O Yurusumagi (never again the A-Bomb)
13 - Schtille di nacht (quiet is the night)
14 - Viva “La quince brigada” (long live “The fifteenth brigade”)
15 - Tshotsholosa (road song)
16 - This land is your land
17 - From way up here
18 - We shall overcome
19 - Mister Tom Hughes's town
20 - Bring me Li'L' water Silvy
21 - Guantanamera