lunes, 5 de octubre de 2009

Mercedes Sosa, la otra voz de mi infancia

Hoy seré breve ya que estoy cansado y además es poco lo que puedo escribir sobre Mercedes Sosa que no se haya escrito ya o que se vaya a hacer en los próximos días. Ayer falleció en un hospital de Buenos Aires como consecuencia de un problema hepático que le afectaba los riñones y los pulmones, y ha dejado en muchos una sensación de vacío que, en mi caso, se retrotrae (como ya contaba hace unos días al hablar de Víctor Jara) a sensaciones de la infancia y a esas primeras canciones que oyes y aprendes al margen de las propias de tu edad (que en mi generación venían, fundamentalmente, de la mano de “Los payasos de la tele”).

Las mismas emociones que ya relaté, han vuelto hoy y no he podido evitar ponerle a mi niña rockera la maravillosa versión que hizo del “Alfonsina y el mar”, aunque ella (lógicamente) no la ha sabido apreciar y me ha despachado con un “papi, esto es un rollo”…

Tal vez tenga razón, pero eso evita que hoy me sienta un poco más triste que ayer y que, aunque la vorágine del día a día (y que, no nos engañemos, nunca la he seguido más allá de esos vínculos emocionales con el niño que fui) mañana me arrastre a otra realidad, al menos en este momento me apetezca más sentarme a escuchar el único disco suyo que tengo que estar aquí contando cosas que seguramente a pocos les importen y nadie se moleste siquiera en leer.

Y hoy que toda Sudamérica llora por su “negra”, esa que simbolizó el sueño de todo un continente, yo me despido con esos versos que con tanto sentimiento y emoción cantó… DEP


Por la blanda arena que lame el mar
Su pequeña huella no vuelve mas,
Un sendero solo de pena y silencio llego
Hasta el agua profunda,
Un sendero solo de penas mudas llego
Hasta la espuma.

Sabe dios que angustia te acompaño
¿Que dolores viejos callo tu voz?
Para recostarte arrullada en el canto
De las caracolas marinas
La canción que canta en el fondo oscuro del mar
La caracola.

Te vas alfonsina con tu soledad
¿Que poemas nuevos fuiste a buscar?
Una voz antigua de viento y de sal
Te requiebra el alma y la esta llevando
Y te vas hacia allá como en sueños,
Dormida, alfonsina, vestida de mar...

Cinco sirenitas te llevaran
Por caminos de algas y de coral
Y fosforescentes caballos marinos harán
Una ronda a tu lado
Y los habitantes del agua van a jugar
Pronto a tu lado.

Bájame la lámpara un poco mas
Déjame que duerma nodriza en paz
Y si llama el no le digas que estoy
Dile que alfonsina no vuelve...
Y si llama el no le digas nunca que estoy,
Di que me he ido...

Te vas alfonsina con tu soledad
¿Que poemas nuevos fuiste a buscar?
Una voz antigua de viento y de sal
Te requiebra el alma y la esta llevando
Y te vas hacia allá como en sueños,
Dormida, alfonsina, vestida de mar...

(“Alfonsina y el mar” de Ariel Ramírez y Félix Luna)

domingo, 4 de octubre de 2009

San Francisco, 14 - Enero - 1978 (Sex Pistols)

Es muy posible que Sex Pistons junto con Hendrix, y debido a su escasa producción oficial (un disco los británicos y tres el de Seattle) y su inmensa repercusión posterior, sean los artistas que más han visto aumentar en número su discografía desde su desaparición ya que el contenido de muchos de sus álbumes han cambiado su termino de material pirata por el de oficial. Tal vez el que hoy comento no sea su bootleg con mejor sonido, ni el técnicamente más completo, ni siquiera el más interesante por los temas que interpretaron…

No es nada de eso pero como es el último en el que Johnny Rotten, Sid Vicious, Steve Jones y Paul Cook se subieron juntos a un escenario, me va a servir de excusa para hablar un ratito de sus últimas semanas de existencia como grupo y de los acontecimientos que llevaron a ese desenlace. Por cierto, actualmente alguno de sus temas han dejado de ser considerados piratas aunque dado el hábito actual de editar las conocidas como “bootleg series” (con Dylan y Neil Young a la cabeza) supongo que en cualquier momento lo dejará de ser en su integridad (si no lo es ya y yo no me he enterado).

La idea inicial de Malcolm McLaren (manager de la banda) tras la publicación el 28 de octubre de 1977 de “Never mind the bollocks, here's the Sex Pistols” era que iniciaran una gira llamada “Never mind the bans” (¡Qué importan las prohibiciones!) que recorriese el mundo y llenase sus bolsillos. Los problemas llegaron cuando, tras una serie de conciertos de rodaje por Holanda, se vieron obligados a suspender la mitad de las ocho actuaciones previstas en el Reino Unido por diversas enfermedades de los miembros de la banda y presiones políticas además de retrasar el viaje a Estados Unidos (previsto para antes de navidad) debido a las pegas de las autoridades del país para conceder el visado por las conocidas aficiones y antecedentes penales de alguno de ellos.

La consecuencia fundamental (al margen de poder dar su último concierto en Inglaterra el día de navidad en el “Club Ivanhoe” de Huddersfield) es que las fechas canceladas fueron las del norte de Estados Unidos (un poco menos conservador y mas abierto a otro tipo de sonidos) y tuvieron que dedicarse en exclusiva al sur en el que el público ni los conocía ni se identificaba en absoluto con lo que el punk había supuesto en Inglaterra y Europa. En aquellos momentos en lo más alto de las listas de ventas se encontraban los Eagles y Kansas por lo que la gente era más receptiva a escuchar country y AOR así que la indiferencia (cuando no la hostilidad) presidio las pocas fechas que al final se pudieron celebrar de esa gira.

En principio estaban previstos 19 conciertos, empezando el 3 de enero en Atlanta. McLaren reservó a propósito locales de bajo nivel económico para provocar situaciones hostiles, y como no podía ser de otra manera (sobre todo con un Sid Vicius cada vez en peores condiciones a causa de la heroína) estas se produjeron casi noche tras noche. El 6 de enero en Memphis Sid se enfrento a sus compañeros haciéndose cortes en el pecho y los brazos para luego aparecer ingresado en un hospital con la frase “necesito un chute” marcada en el cuerpo. En San Antonio escupió sangre a un fan que se había subido al escenario a pegarle, en Baton Rouge recibió sexo oral simulado en el escenario, en Dallas agredió con el bajo a un espectador que se burlaba de el en las primeras filas…

El día 12 estuvieron a punto de suspender la actuación de Tulsa en la que apenas habían vendido unas pocas entradas (los conciertos anteriores también podían definirse como decepcionantes), y a raíz de eso se hizo palpable que Steve y Paul estaban cansados y aburridos de un grupo y una historia en la que en realidad no creían, que Sid era incapaz de seguir el ritmo de las canciones (de hecho los roadies tenían orden de desenchufar el bajo para no hacer que Paul se perdiese) y que Johnny tenia la cabeza fuera y ya pensaba en un nuevo proyecto para el que ya andaba componiendo.

Además no ayudaba a la estabilidad y buena relación entre los miembros el hecho de que McLaren siguiese manteniendo un férreo control de las cuentas del grupo y ya no solo no les pagase si no que para colmo les mandaba a hoteles y recintos de mala muerte y eso Rotten lo llevaba especialmente mal. El cantante intentó hablar con él, pero le resultó imposible por que andaba preparando una película sobre el grupo, y con esta situación llega la actuación del 14 de enero en el “Winterland Ballroom” de San Francisco. Un Rotten ya desilusionado y hastiado comenzó los bises diciendo “cantaremos una canción y sólo una porque soy un vago bastardo”, y tras interpretar una versión del “No fun” de The Stooges se dirigió directamente al público y sus compañeros con un “¿Habéis sentido alguna vez que os han estafado? Buenas noches, adiós a todos” antes de tirar el micrófono y dejar el escenario.

Al día siguiente Sid fue ingresado en un hospital de Los Angeles por una sobredosis provocada unas horas después de aterrizar por mezclar pastillas con alcohol por lo que la gira debe ser suspendida durante unos días. Es entonces cuando McLaren les propone viajar a Brasil para grabar imágenes de un concierto en Río de Janeiro para la película a lo que Rotten responde que si no cobraban todo lo que les debía él no volvería a actuar con la banda. El representante no da su brazo a torcer así que a la mañana siguiente Johnny coge un avión a Nueva York, y al aterrizar anuncia que ha dejado de ser el cantante de Sex Pistols y que no volverá a trabajar ni con sus compañeros ni por supuesto con Malcolm McLaren.

El 17 de enero Aclaren hace oficial lo que ya todo el mundo sabia: los Sex Pistols se habían separado y tanto la gira americana como el resto de los compromisos previstos quedaban definitivamente cancelados. Rotten, Cook, Jones y Vicious nunca volvieron a tocar juntos en directo y con la misma velocidad con la que habían inventado el punk desaparecieron para siempre… O no…

Título del bootleg: Live at Winterland
Lugar y fecha: “Winterland Ballroom”, San Francisco (California), 14 – Enero – 1978
Listado de canciones:01 - God save the queen
02 - I wanna bBe me
03 - Seventeen
04 - New York
05 - E.M.I.
06 - Belsen was a gas
07 - Bodies
08 - Holidays in the sun
09 - Liar
10 - No feelings
11 - Problems
12 - Pretty vacant
13 - Anarchy in the U.K.
14 - No fun

sábado, 3 de octubre de 2009

La "High School Musical" del rock

Hoy voy a proponer un juego para gente con un pelin de imaginación, amantes del rock y buenos fisonomistas. El reto consiste en localizar detrás de las fotos de instituto que a continuación reproduzco (la habitual de carnet para el anuario de la high school tan típicas en Estados Unidos) a algunas estrellas del rock de las cinco últimas décadas (la grabación más antigua de uno de estos artistas es de1955 y la más reciente de este mismo año). Para ponerlo un poco más sencillo (o menos complicado) aporto el nombre de los artistas que aparecen en las fotos colocados en orden alfabético. Solo espero que lo disfrutéis…

Axl Rose (Guns and Roses), Beyonce, Billy Corgan (The Smashing Pumpkins), Bruce Springsteen, Debbie Harry (Blondie), Eddie Vedder (Pearl Jam), Eminem, Iggy Pop, Janis Joplin, Jerry Garcia (The Grateful Dead), Jim Morrison (The Doors), Johnny Cash, Kurt Cobain (Nirvana), Madonna, Mariah Carey, Marilyn Mason, Michael Stipe (REM), Neil Young, Prince, Stevie Nicks (Fleetwood Mac) y Tom Petty.






















viernes, 2 de octubre de 2009

La eterna duda de Muse

La primera (y única) vez que vi a Muse en directo fue la tarde del 16 de julio de 2004 en el Monte del Gozo de Santiago de Compostela en uno de esos maratonianos conciertos con varios artistas (Starsailor para abrir boca y luego Lou Reed y The Cure) en los que en muchas ocasiones acabas saturado de música si el orden de interés por los artistas no es directamente proporcional al de su aparición sobre el escenario. Yo quería ver a Bowie (que en principio iba a encabezar el cartel), pero cuando se cayó por alguna extraña razón y se anuncio que Lou Reed le sustituiría (a pesar de que le había visto unos meses antes) decidí no cambiarla por que los demás grupos también me interesaban. Respecto a esta sustitución debo ser el único en el mundo que piensa que la actuación del newyorkino fue fabulosa por el repaso que hizo de lo más oscuro y desconocido de su repertorio (sus grandes éxitos ya los había vivido hacia demasiado poco tiempo antes) y estoy convencido de que si en lugar de ser allí el show hubiese tenido lugar en una pequeña sala de Madrid o Barcelona los críticos y publico habrían hablado en otros términos de él…

Pero hablamos de Muse, y aquella tarde ellos también estuvieron a punto de caerse del cartel, y en ese caso creo que si que habría pedido la devolución del dinero para gastármelo (mas que probablemente) en otro concierto de relumbrón o en alguna de esas joyas que circulan por ahí y que no puedo permitirme por cuestiones económicas. El 27 de junio tras la actuación que cerraba Glastonbury (y que el propio Bellamy calificó como “la mejor de su vida”), al padre de Dominic Howard que se encontraba allí le dio un infarto y murió, por lo que la suspensión de la gira (y por lo tanto de su presencia en Santiago) estuvo en el aire hasta unos días antes del evento gallego que reanudaron sus actuaciones…

La verdad es que ni tengo muy claro el por que del post de hoy ni lo que en realidad quiero contar. Supongo que todo se debe a que hace un par de días escuché “The resistance” (su nuevo trabajo publicado a mediados de septiembre) y, aunque anoche lo volví a hacer y ahora suene de fondo, no tengo ni idea de si me parece una obra maestra o una exageración desproporcionada, pomposa e histriónica de una banda que, desde que la descubrí, me ha proporcionado grandes momentos (sus discos me parecen fantásticos y aquel concierto lo disfruté como pocos en aquellos años tan oscuros para mi…) pero también tremendas decepciones ya que a veces suenan demasiado a cosas ya escuchadas (por ejemplo en este último discos “The United States of Eurasia” el tufo Queen tira para atrás) que tan pronto se pueden considerar influencias u homenajes como burdos plagios, siempre dependiendo del cuerpo que tengas en el momento de escucharlos…

Pero que decir si desde el primer momento que escuche su nombre el misterio y la duda ha rodeado mi relación con ellos… Recuerdo que fue en una visita a Londres en agosto de 2003 cuando en los escaparates de las grandes tiendas de música un enorme anuncio con un reloj iba marcando los días, minutos y segundos que faltaban para el 21 de septiembre, fecha en la que (según rezaba el eslogan) llegaría nuestra absolución (“El 21 de septiembre Muse te darán su absolución” o algo así). En las tiendas me enteré que el single de presentación sólo se podía conseguir por internet así que tuve que esperar un par de semanas para poder descargármelo y saber que narices hacían esos tipos (pensé comprarme allí alguno de sus trabajos anteriores, pero entre lo prohibitivo de los precios allí y la cantidad de cosas interesantes que había decidí que podía esperar a mi regreso.

Cuando por fin pude enfrentarme a su obra, y sobre todo cuando me encontré cara a cara con el “Absolution”, lo primero que me vino a la cabeza fue la gran disyuntiva que siempre me ha acompañado cuando hablo de ellos: o son unos genios, o son los sinvergüenzas más grandes de la historia del rock. Lo peor de todo es que después de seis años y tres discos (“Black holes and revelations”, el directo “H.A.A.R.P” y el reciente “The resistance”) sigo sin encontrar respuesta a esa pregunta ya que su grandilocuencia, lo exagerado de sus arreglos, su recurso a la épica y a todo tipo de excesos me horroriza casi en la misma medida que me fascina. Algo tienen, es evidente, pero a pesar de eso no entiendo como es posible que Matthew Bellamy (voz, guitarra y teclados); Dominic Howard (batería) y Christopher Wolstenholme (bajo) sigan siendo capaces de subirse a un escenario o plantarse delante de una cámara sin ni siquiera sonrojarse.

Lo que si que tengo manifiestamente claro, a pesar de todas esas dudas, es que a mi en su globalidad (incluso han recurrido al diseñador habitual de las portadas de Pink Flyod) estos chicos de Muse me gustan bastante… O tal vez no tanto…

jueves, 1 de octubre de 2009

Octubre en el coche...

  • 01 – Country home (Neil Young & Crazy Horse / Ragged glory - 1990)
  • 02 – Windsor (Pereza / Aviones - 2009)
  • 03 – Uprising (Muse / The resistance - 2009)
  • 04 – The fixer (Pearl Jam / Backspacer - 2009)
  • 05 – Forget her (Jeff Buckley / Grace Legacy Edition - 2004)
  • 06 – María la portuguesa (Enrique Urquijo y Los Problemas / Desde que no nos vemos - 1998)
  • 07 – Cello song (Nick Drake / Five leaves left - 1969)
  • 08 – $1,000 Wedding (Gram Parsons / Grievous angel - 1974)
  • 09 – You and I (Wilco / The album - 2009)
  • 10 – I want to tell you (The Beatles / Revolver - 1966)
  • 11 – Oh no (Andrew Bird / Noble beast - 2009)
  • 12 – Willow Jane (Neal Casal / Anytime tomorrow - 2000)
  • 13 – Bad moon rising (Creedence Clearwater Revival / Green river - 1969)
  • 14 – I shall be released (Bob Dylan / The bootleg series 1-3 - 1991)
  • 15 – El rey del error (Chucho / Los diarios de petróleo - 2001)
  • 16 – Pequeños incendios (Los hijos bastardos de Henry Chinaski / Dios no está aquí - 2008)
  • 17 – Kingdom of doom (The good, the bad & the queen / The good, the bad & the queen - 2007)
  • 18 – Ay poetas! (La Cabra Mecánica / Hotel Lichis - 2005
  • 19 – El incendio (Sidonie / El incendio – 2009)
  • 20 – Doble vida (Joaquín Sabina / Diario de un peatón - 2003)

    DURACION TOTAL: 79' 13''

martes, 29 de septiembre de 2009

Nebraska (Bruce Springsteen)

No es necesario que diga, como ya he demostrado en este mismo blog, que no creo en absoluto que el señor Springsteen sea digno de todo lo bueno que se dice y escribe de él y que todo lo que le rodea es un castillo de fuegos artificiales del que una vez que han explotado sólo queda el olor a pólvora pero nada tangible que echarse ni al bolsillo ni a la memoria… Pero toda regla tiene su excepción y la de Bruce se llama “Nebraska” (y en menor medida el también imprescindible “The ghost of Tom Joad”) que supuso un relativo fracaso comercial pero que le devolvió el crédito ante los que pensaban que ese chico tenia un don especial (ya se sabe que durante años se le vendió como el nuevo Dylan, aunque al final se ha tenido que conformar con ser una copia mala y comercial)

Por desgracia esas expectativas artísticas no se cumplieron (si las de Landau y la de todos los que a su alrededor pensaban en como llenar los bolsillos), pero en aquel momento parecía que aun había esperanza para él, y lo consiguió gracias a que por una vez se dejó llevar por las entrañas e hizo lo que quería hacer. Todo comenzó a mediados junio de 1981 cuando decidió tomarse una vacaciones tras la gira de presentación de “The river” y empezó a leer cosas sobre las consecuencias que había provocado la guerra del Vietnam en los veteranos (para los que ofreció varios conciertos para recaudar fondos) y también sobre la crónica negra de la América profunda.

Lo que Bruce se encontró fueron historias, no de desheredados que sueñan con un futuro mejor y que buscan una salida (y que conocía bien por que ya los había cantado), si no de perdedores a los que ya no les queda nada y cuya única salida para huir de la cotidianidad y de una inevitable muerte en vida es tirar hacia adelante llevándose por delante todo lo que se interpone en su camino, incluida familia y amigos. Dicen que Bruce andaba atravesando un estado de depresión que, unido a esas lecturas, dio como resultado una serie de composiciones marcadas por un claustrofóbico intimismo ideal para realzar las historias descarnadas que deseaba contar y en las que buceaba en los aspectos más oscuros e íntimos (su estricta doble moral, una ética que no era tal…) de su país.

Por tal motivo hizo instalar en una granja que había alquilado para encerrarse y aislarse del mundo una grabadora de ocho pistas en la que el 3 de enero de 1982 grabó las maquetas del que pretendía que fuese un nuevo disco junto a la E Street Band. Lo hizo acompañado de su guitarra y una armónica y, aunque luego añadió una segunda guitarra y algunas voces, la grabación se caracteriza por la austeridad que quería transmitir a sus compañeros una vez que se pusiesen a trabajar todos juntos en las canciones. Cuando ese momento llegó Bruce se dio cuenta que, aunque temas como “I’m on fire” o “Born in the USA” (la version que aparece en el "Tracks" es desgarradora) más o menos funcionaban con la banda, el resto no lo hacían y tras varias sesiones en las que probaron de todo, Springsteen, Landau y Van Zandt (el equipo de producción habitual) decidieron que las canciones demandaban sencillez y que como tal había que tratarlas.

Tomada la decisión Bruce entro en el estudio para empezar a grabar el solo con el apoyo mínimo de algún otro músico, pero a pesar de que la cosa mejoró un poco y consiguieron resultados parcialmente satisfactorios, estos no llegaban a colmar las aspiraciones del cantante que no lograba reproducir el ambiente asfixiante y fantasmal de las primeras maquetas en las que se encontraba la esencia de lo que deseaba transmitir. Fue entonces cuando decidieron entregar las cintas originales grabadas en el en ocho pistas al ingeniero de sonido Chuck Plotkin para que limpiara los ruidos de fondo, los chasquidos y la suciedad de las cintas para hacerla comerciales y audibles para una edición profesional. El trabajo fue arduo debido a que los medios de la época no eran los de ahora, pero finalmente Columbia dio el visto bueno y el 20 de septiembre de ese 1982 el disco se encontraba en las tiendas

Las ventas, como era de esperar no alcanzaron las cotas de los anteriores trabajos del artista a pesar de alcanzar el número cuatro durante la primera semana debido, fundamentalmente, a las expectativas que ya en ese momento generaba un nuevo trabajo del Boss. La decepción entre sus seguidores fue grande ya que el rock clásico (no había ni batería ni bajo, y los solos de saxofón eran eliminados en favor de una guitarra que parecía llorar) desaparecía completamente y en su lugar hacia acto de presencia un género en el que se mezclaba el folk y el country con algunos toques rock y la canción de autor (y que con el tiempo derivaría en lo que hoy se conoce como “Americana”).

Lo que si que fue unánime fue la reacción de la crítica que aplaudió el trabajo y vio en el además de una vuelta de tuerca estilística y creativa que le colocaba donde se esperaba que se situase desde el principio, una toma de postura ante la ola de patriotismo maniqueo y de salón que se estaba instalando en Estados Unidos con Reagan de presidente. El en su lugar canta a la América olvidada, esa que debe pagar los platos rotos de ese orgullo patrio sin sentido y desmedido para después abandonarla en la cuneta y sustituirla por otra que no recuerde lo que se desea olvidar.

Un par de años después “Born in the USA” le devolvería al estrellato galáctico con parecido mensaje (menos crudo y más asumible por la gran mayoría) pero con distinto ropaje. Con los años “Nebraska” se vería enterrado entre el reconocimiento de sus trabajos anteriores (“Born to run”, The river”, “Darkness on the edge of town”) y los posteriores (el ya mencionado “Born in the USA”, “Live 1975-85”, “Tunnel of love”…), aunque para mi nunca superó la magia, sentimiento, verdad y emoción de este trabajo que es su obra maestra y que por desgracia para casi todo el mundo se encuentra donde habita el olvido…

Título: Nebraska
Producción: Bruce Springsteen
Grabado en: Su casa con un ocho pistas
Editado por: COLUMBIA en 1982
Canciones:
Cara A
- Nebraska
- Atlantic City
- Mansion on the hill
- Johnny 99
- Highway patrolman
Cara B
- State trooper
- Used cars
- Open all night
- My father's house
- Reason to believe

lunes, 28 de septiembre de 2009

El viaje intimo de Extremoduro

Para estar al día en esto de la música tan importante es buscar uno mismo entre la infinidad de propuestas que copan el mercado (y ahora la red de redes), como dejarse asesorar y recomendar por la gente que te rodea y de cuyo criterio te fías. No soy seguidor de Extremoduro, pero cuando hace 17 añitos Luis “Bendito” puso en el radiocasete de mi coche una cinta de la banda de Robe he de reconocer que me impactó, y que en muy poco tiempo me hice con todo lo que habia grabado (por supuesto me lo grabé ya que en esos momentos mi economía de estudiante universitario no daba para muchos dispendios, y los hacia eran en cosas que realmente me merecieran la pena).

Unos años más tarde, cuando acababan de publicar el fantástico “Agila” (para mi su obra cumbre no superada hasta ahora), otro de mis asesores musicales (el gran Lucas) se presentó en mi casa con la cinta de un nuevo grupo que acababa de descubrir y que era lo mejor que había escuchado en años. No me dijo más y me pidió que la pusiese inmediatamente mientras se sentaba en un sillón que había en mi habitación frente al equipo de música así que, dada su insistencia, hice lo que me decía… Y me encontré con el mismo disco que en circunstancias similares pero un par de semanas antes, Luis me había puesto y que empezaba con eso de “Salgo a pasear por dentro de mi, veo paisajes que de un libro de memoria me aprendí…”

Esa tarde Lucas salio de casa con las cintas en las que estaban “Rock transgresivo”, “Somos unos animales”, “Deltoya”, “¿Dónde están mis amigos?” y “Pedrá”, y ni que decir tiene que nunca las recuperé. He estado años sin escuchar nada de aquella primera época (hasta hace no demasiado que me lo descargue y lo machaque durante unas semanas para reconfirmar que sin estar mal no es lo mío a pesar de tener algún himno imperecedero) y de lo que iba publicando me he ido conformando con audiciones superficiales de las que sacaba algún tema que me llamaba la atención para mis recopilaciones y poco más… En cualquier caso, y dado que hoy aparece publicado el primer libro de Roberto (así aparece en la cubierta) Iniesta, es un buen momento para recordar esos primeros años de vida del grupo hasta que en 1996 traspasaron las fronteras de la independencia para llegar hasta lo más alto, incluso, de los 40 principales…

Y es que la historia de Extremoduro es sin duda la de su cantante y guitarrista Roberto “Robe” Iniesta, y comenzó hacia 1987 en el pueblo cacereño de Plasencia. Tras un inicio dubitativo en el que no acaban de arrancar y un parón en el que decide reestructurar la banda, se incorporan a la formación Salo y Luis “von Fanta”, y los tres empiezan a preparar los temas que irían en su primera maqueta. Ante la dificultad para grabarla deciden vender papeletas entre amigos y conocidos al precio de mil pesetas (6 euros) que cambiarían por una copia de la misma una vez grabada. Gracias a las 250 que venden en enero de 1989 entran en los estudios “Duplimatic” y salen con 1000 copias de una demo que titulan “Rock transgresivo” y en la que ya aparecen himnos de la banda como “Extremaydura” o “Jesucristo García”.

Gracias al tercer puesto alcanzado en edición nacional del Trofeo Yamaha, la discográfica “Avispa Music” se fija en ellos y decide grabarles su primer disco que llevaría por título “Tú en tu casa, nosotros en la hoguera”. La grabación se produjo a mediados de año y además de los temas de la maqueta, se incluyó “Amor castúo” aunque al final debido a las prisas y pocos medios el grupo quedó bastante descontento con el resultado y en 1994 fue remezclado y regrabado (se incluyeron tres temas) parcialmente para ser publicado de nuevo bajo el mismo nombre que en su momento llevó la maqueta (es decir “Rock transgresivo”). Estas deficiencias sonoras al menos les sirvieron para darse cuenta de que necesitaban reforzarse con un nuevo miembro que les diese consistencia en directo, y así fue como fichan a Carlos “el Sucio” para hacerse cargo del bajo.

Hasta 1991 no se plantean grabar su segundo disco tras haber rodado hasta la extenuación con su debut, pero problemas de dietas y las pocas expectativas de futuro de “Avispa” les hace romper su contrato y firmar por “Pasión-Area Creativa” (donde ese mismo año publican Antonio Vega “No me iré mañana” y Los Rodríguez “Buena suerte”, dos de los grandes discos de la década). Con ellos graban “Somos unos animales” que cuenta con la colaboración de Rosendo y sale a la venta en Julio, justo antes de la gira de verano que acaba convirtiéndose en un éxito (auque los problemas con la heroína empiecen a hacer estragos e intercalen grandes actuaciones con otras desastrosas) y les lleva a vender el suficiente numero de discos para que DRO se fije en ellos y les lleve a finales de ese año.

El sello, que había surgido en los 80 con vocación de independiente, está en pleno proceso de absorción por parte de “Warner” cuando Extremoduro” entra a engrosar su cartera de clientes por lo que de repente Robe y sus chicos se encuentran formando parte de una multinacional que está dispuesta no solo a confiar en ellos si no también a darles libertad absoluta (a pesar de todo se mantiene como un subsello con cierta autonomía). Lo primero que hacen es publicar el doble (en vinilo ya que en CD era sencillo) “Deltoya” en el que cuentan con la colaboración de algunos ilustres (por ejemplo Ariel Rot) y, aunque surge como un proyecto al margen de la banda ya que está compuesto casi en su totalidad por poemas musicados de Kiko "Luna Creciente", Tomás Rodríguez y Manolo Chinato, al final las presiones de DRO hacen que salga bajo el nombre del grupo

El año 1993 es el de los cambios ya que, despues una gira desastrosa llena de desencuentros (con la heroína como gran protagonista) y tras haber grabado tres discos juntos, el batería Luis “von Fanta”, el bajista Carlos “el Sucio” y el guitarrista Salo dejan la formación y su puesto lo ocupan Jorge “el Moja” (batería), Eugenio (guitarra) y Ramón Sogas “Mon” (bajo) con los que en otoño graba “¿Dónde están mis amigos?” que aparecerá publicado antes de que acabe el año. Antes, en el mes de agosto, había grabado un proyecto experimental de media hora de música sin cortes en compañía de Iñaki “Uoho” Antón (entonces guitarrista de Platero y Tú), Dieguillo (bajista de Cicatriz), Gary (batería de Quattro Clavos) y Selu (de Reincidentes) que, de entrada, la compañía se niega a publicar y que recibe el nombre de “Pedrá”.

Al año siguiente, además de girar presentando su cuarto disco de estudio, se reedita el primero con la inestimable ayuda de “Uoho” y en 1995 ademas de hacer lo mismo con el segudo, por fin consigue que DRO de luz verde a la publicación de “Pedrá” aunque de nuevo le toque bajarse los pantalones y hacerlo bajo el paraguas de la banda. Además en plena gira (de nuevo con la droga en ojo del huracán sumado a ciertos temas relacionados con el reparto del dinero debido a que Robe se niega a que los músicos que le acompañaban reciban el mismo porcentaje que él por ser el único miembro que lleva más de un disco en el grupo) se produce una desbandada de la que solo se salva Ramón Sogas, así que recurre a los músicos con los que grabó “Pedrá” (al fin y al cabo es el disco que estaba presentando) hasta que encuentra los sustitutos adecuados a los recien fugados.

Al final se decanta por Alberto “Capi” Gil (batería) e Iñaki “Milindris” Setién (guitarra), que participarían ya en los últimos conciertos de la gira y con los que a principios de 1996 entra en los estudios para grabar el ya mencionado “Agila” que, con producción de Iñaki “Uoho” Antón e instrumentalizaciones hasta ese momento no incluidas en sus discos, se convierte en su trabajo con más éxito que hizo que todo el país supiese quien era Extremoduro. Desde entonces el viaje de Robe ha continuado hasta nuestros días (el año pasado publicó “La ley innata” que se colocó numero uno de ventas a pesar de ser publicado la misma semana que el “Death magnetic” de Metallica) con más gloria que pena y desde hoy además con un libro en el mercado que le hace trascender a lo meramente musical. En su web se pide que no se cuente de qué va para que así el lector lo disfrute más. Yo no lo haré (tengo demasiadas cosas pendientes) aunque al menos le tengo que agradecer que gracias a el he podido recordar como y cuando le descubrí ya que en circunstancias normales nunca hubiese encontrado un motivo para hacerlo…