viernes, 20 de febrero de 2009

De como Kurt alcanzo el Nirvana...

De no haber sido eliminado hace casi 15 años (ya 15 años) Kurt Cobain habría cumplido hoy 42... Pero, como ya habrá tiempo de Hablar de eso dentro de unas semanas, hoy me limitaré a comentar los primeros pasos de la banda antes de grabar “Nevermind” y convertirse en la brújula de una generación eligió a Cobain como gurú en vida y luego lo elevó a los altares del rock tras su muerte. Nadie como él consiguió cantarle a los deseos y frustraciones de una juventud con síndrome de Peter Pan, un mal que el mismo sufría al ser incapaz de enfrentarse a las exigencias de un negocio tan podrido como era el del rock.

Nacido en Aberdeen en 1967, su primera guitarra se la regaló su tío al cumplir 14 años y desde ese momento empezó a buscar a gente con la que poder montar una banda. A lo largo de la escuela secundaria le resultó difícil por la falta de interés y talento de sus amigos, aunque alguna vez que lo logró se dedico a hacer versiones de Led Zeppelín y AC/DC. Todo cambio en 1985 tras su encuentro con Krist Novoselic en su casa a la que había acudido acompañando a su hermano Robert del que era amigo. Krist era un gran aficionado al punk por lo que enseguida conectaron los dos y decidieron juntarse para hacer música. Ambos se convirtieron en habituales en los ensayos de The Melvins, un grupo al que admiraban, auténticos inspiradores del grunge y con el que llegaron a tocar en alguna ocasión, y que les influenciaron de una forma definitiva.

En 1986 dieron su primer concierto y, aunque fueron varios los baterías que pasaron por la banda hasta 1990, habría que destacar a Dale Crover de The Melvins con el que grabaron varias maquetas y que les acompañó en varias etapas en directo y Chad Channing que se encargó de las baquetas en “Bleach” y aguanto en la banda a lo largo de ese año y parte del siguiente. Tras utilizar varios nombres, en febrero de 1988 empezaron a llamarse Nirvana, y al poco tiempo firmaron su contrato con la discográfica independiente “Sub Pop” con la que grabaron su primer disco que vería la luz a principios del año siguiente. Los 600 dólares que costaron las sesiones de grabación corrieron a cargo de Jason Everman, y en agradecimiento la banda lo incluyo en los créditos como segundo guitarrista a pesar de n haber tocado en ningún tema. También los acompaño en la gira promocional por Estados Unidos hasta que los abandonó para incorporarse en Soundgarden en 1989.

A principios del año siguiente empezaron a trabajar en las maquetas del que seria su siguiente álbum con el productor Butch Vig y que provisionalmente iba a llamarse “Sheep”. En estas sesiones quedó claro que Chad no era el batería que necesitaban así que volvieron a recurrir a Crover para varios conciertos hasta que Buzz Osborne de The Melvins les presentó a Dave Grohl que buscaba un nuevo grupo con el que tocar tras la ruptura de su banda de hardcore punk. Después de escuchar las demos Geffen decide ficharlos, y así en como empiezan a grabar en los estudios "Sound City" de Los Angeles y co Vig de productor el que seria su primer trabajo para una multinacional.

El problema llegó con las primeras mezclas que no les convencieron, por lo que decidieron contratar a Andy Wallace que llevó el disco en otra dirección, añadiendo trucos de estudio y capas de reverberación logrando un sonido más ligero, lejos de la crudeza dela banda en directo, limitando su sonido indie y logrando un rock agradable para las radios y televisiones que años después muchos intentarían imitar. El éxito fue inmediato y superaron con creces las expectativas que la discográfica y ellos mismos se habían creado. Lograron llevar el sonido grunge y alternativo a las listas de ventas y mejores discos del año, y lograron que los medios prestasen atención a una serie de grupos que llevaban tiempo haciendo música y hasta ese momento habían pasado inadvertidos.

El resto de la historia es conocida... Giras multitudinarias, millones de discos vendidos, su adicción a la heroína, la aparición de Courtny Love en su papel de Yoko Ono de la “generación X”, una desmesurada persecución por parte de los medios, ingresos en clínicas de desintoxicación... y finalmente su muerte el 5 de abril de 1994. Dicen que tenia intención de romper con todo lo que le rodeaba e iniciar una nueva vida al margen de la música y de su mito.

Aspiraba a convertirse en el Salinger del fin de siglo y en lugar de eso apareció muerto en el garaje de su casa con una bala en la cabeza. Desde ese momento pasó a formar parte del Olimpo del rock y de los cadáveres ilustres, aunque yo no me creo que se suicidara ya que para muchos valía más dinero sobre un charco de sangre que retirado, y ya se sabe lo que pasa cuando hace acto de presencia el poderoso caballero... Pero me temo que esa es una historia que contaré en otro momento...

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