lunes, 20 de octubre de 2008

Comprando vinilos en Madrid

Con bastante frecuencia me preguntan donde se pueden comprar vinilos en Madrid. Hace unos años, cuando me sobraba el tiempo para dedicar tardes enteras a buscar discos, me costaba mucho más recomendar que sitios visitar. Por un lado existían varias zonas con bastantes tiendas(por ejemplo a menos de 200 metros de Madrid-rock, en la Gran Vía, había seis o siete), por otro las más interesantes estaban desperdigadas y si se iba con prisa se perdía mucho tiempo yendo de un lado a otro. Todo ha cambiado mucho en los diez últimos años, y entre que muchísimas han desaparecido y que normalmente solo dispongo de un par de horas para esos menesteres cuando bajo a Madrid, a mi mismo me ha tocado elegir y ya tengo mi particular ruta del vinilo.

Empieza en la Calle Costanilla de los Angeles (metro Opera) donde se encuentran, casi seguidas, las tres en las que más me suelo entretener. En "Bangla Desh"(1) lo mejor los CD-singles y la música española, aunque también tienen cosas interesantes de los años 70 y 8o; "Discos Babel"(2) es la más completa, en general tiene los mejores precios, las secciones están bastante bien estructuradas y además trabajan las novedades y vende fundas; Por último "Cita del records"(3)tiene un poco de todo pero sobre todo están especializados en singles y discos difíciles o raros, pero se pueden encontrar carteles y algunas ofertas merecen la pena. Todas ellas tienen gran variedad de bootleg en CD y DVD, un poco caros, pero ya se sabe que el caviar se tiene que pagar.

En una bocacalle de esta se encuentra la Calle de las Conchas, y allí "Rock and roll circus"(4). Está especializada en rock de todo tipo, tienen bastante material de importación y se encuentran discos y grupos no habituales en grandes almacenes. Un poco más adelante, en la Calle de las Navas de Tolosa esta "Escridiscos"(5), una tienda con mucha variedad de música americana, independiente española y power pop. Ambas son carillas, y no son en esencia tiendas de segunda mano, que aunque tienen cosas, sobre todo venden CDs. En cualquier caso merece la pena darse una vuelta aunque solo sea para descubrir artistas que nunca se escuchan en la radio (salvo en Radio3, claro)

Hay una tienda pequeñita (6) (de cuyo nombre no logro acordarme) en la Calle Postigo de San Martín con muchos vinilos, pero bastante usados, y aunque siempre se encuentra algo, no siempre merece la pena dejarse la pasta allí. Y por fin en la Plaza de San Martín / Las Descalzas, en la galería comercial del parking, encontramos "La Metralleta"(7). Sin duda es la que tiene más material, aunque el desorden la hace inabarcable. Hay que tener mucho tiempo y paciencia, y como en la anterior, las carpetas suelen estar regular, aunque diré que es donde encontré alguno de mis discos más curiosos. Hace mucho que no llego a este punto de la ruta, y reconozco que es la pereza a enfrentarme a tantos vinilos lo que me frena a bajar esas escaleras.

Por contra el poco tiempo que suele sobrarme se lo dedico a "Yunke Discos"(8) donde tienen las novedades (no todas pero si bastantes) en torno a 10 euros y el resto a 6. No hay ningún tipo de orden, pero ya digo que si quieres algo actual, con un poco de suerte está allí a un precio muy asequible. Son dos tiendas y se encuentran en la Calle Hileras y la Calle Arenal.

Es en total un recorrido de menos de 500 metros, en los que es difícil no encontrar algo interesante y en el que el placer de que pase por tus manos toda la historia de la música está garantizado.

1 comentario:

diletante dijo...

Estimado rockero aburguesado

Bonita ruta la que describe, aunque echo de menos las librerías. Le trato de usted porque parece ser ésa la etiqueta de este blog entre su grupis. Prueba, otra, de su aburguesamiento.

Entre el rumor de unas páginas que voltean y un punteo de Hendrix, me quedo con las primeras. Entre el aroma de la maría, que siempre me dio sueño, y el de la linotipia, no hay color ni calor. Qué tópico se vuelve uno por las malas lecturas. No lo considere una indirecta, créame.

Y hablando de aromas, en su guía madrileña, además de echar en falta más canallada pero usted ya es padre y poco se le puede pedir, se olvida de mencionar algún rincón cafetero en el que descansar las carnes para deleitarse contemplando las portadas de los vinilos recién aduqiridos -usted adquiere y no manga- o las jovencitas de la capi.

Aunque claro, qué se puede esperar de alguien que deja enfriar el café con leche...

Por lo demás, siga, siga... que añorábamos su prosa por no hablar de las tertulias en la pecera... Eran otros tiempos, me dirá... al presidente de los USA se la afilaban en el Despacho Oval, los muros habían caído y desde Tarifa aún se podía contemplar la orilla africana sin que la pala de un aerogenerador se le metiera a uno en el ojo.

Y es que, al final, todo se resume en meter. Aunque sea doblada.

PD. No se chive a su señora de lo que hacen sus empleados en horas laborales.