lunes, 30 de marzo de 2009

Fela Kuti, el padre del afrobeat

El día que se celebró el funeral, once días después de su fallecimiento, más de un millón de nigerianos se echaron a la calle para homenajearlo y por primera vez en la historia de la capital no se produjo ninguna denuncia a la policía. Y es que para sus conciudadanos Fela Kuti, al margen de sus aportaciones musicales, represento durante años el símbolo de la lucha contra el gobierno militar de su país y el espejo en el que se miraron millones de africanos. Probablemente haya sido la estrella de rock más indomable de la historia del rock y su vida está plagada de acontecimientos oscuros que le llevaron 356 veces ante los tribunales de justicia (consumo de drogas, contrabando de divisas, desordenes públicos, inmigración ilegal...)

Como resultaría imposibles en unas líneas hacer una semblanza de Fela Kuti, me conformaré con recordar alguna de sus anécdotas como aquella que llevó en 1972 a Paul McCartney a grabar su disco “Band to run” a la capital nigeriana. El exbeatle llevaba varios años admirando al artista y toda su obsesión era estar cerca de él, y todos sus pensamientos se confirmaron al verle actuar en el “Club Shrin” con la que describió como la mejor banda que había visto en su vida. Se propuso grabar con esos músicos, y cuando Kuti se enteró lo denuncio públicamente en el transcurso de un concierto e inmediatamente se dirigió al estudio para recriminar al británico que estaba robando la música del hombre negro... Paul, que había rechazado ofertas par grabar en los mejores estudios del mundo, tuvo que salir con el rabo entre las piernas de Nigeria con su disco pero sin la colaboración de la persona que le había llevado allí y con la que ansiaba grabar.

Otra tiene como origen el enfrentamiento con la junta militar que dirige su país y a la que acusa de atacar a la gente y no respetar los derechos humanos. Por eso cuando funda una comuna hippie con estudio, y donde se alojan sus músicos y allegados en las proximidades de Lagos, deciden tomar cartas en el asunto. El 18 de febrero de 1977 mil soldados toman al asalto la casa y, tras destruir todo (incluidas cintas e instrumentos, su estudio y el “Club Shrin”) y causar varias muertes, intentan involucrarle por trafico de droga poniéndole en el bolso un cigarro de hachís. El se da cuenta del engaño y se lo traga, pero como los militares no lo encuentran, deciden examinar sus heces. A sabiendas de que le iban a pillar consigue que otro preso le deje las suyas y así esquivar las acciones que estaba tomando la policía contra él. El disco que publicó cuando le soltaron se tituló “Expensive shit” (mierda cara) en recuerdo de ese momento vivido...

La última anécdota que quiero contar es la que se refiere a su rechazo por firmar con el sello estadounidense “Motown. A principios de los 80 habían decidido crear una discográfica con la que editar música africana y que mejor forma de empezar que fichando al artista más importante. Le ofrecieron un millón de dólares pero el lo rechazó por que los espíritus convocados por un brujo que le ayudaba a contactar cada noche con su madre muerta le dijeron que no debía firmar contratos en los siguientes dos años. Si les permito reeditar sus discos antiguos mientras pasaba el tiempo, pero cuando por fin llegó el momento el ejecutivo con el que había negociado fue despedido y la posibilidad de pasar a engrosar la lista de artistas del legendario sello se fueron al traste.

Quedan muchas cosas que contar de esta superestrella africana (la más grande que nunca hubo), como que una vez grabada una canción no la volvía a interpretarla en directo para que el público no pudiese escuchar sus éxitos o hablar de su extensa discografía (77 discos en 59 años de vida) pero de momento me conformaré con recomendar la escucha de “Zombie” de 1976. En el se resume gran parte de su legado y se percibe perfectamente ese estilo que se conoció como afrobeat y que creó fusionando elementos del jazz y el funk con la música tradicional nigeriana y los ritmos yoruba, unido a unas letras ingeniosas y reivindicativas (en su época las denominaban como incendiarias) en las que se percibía el ardor de s visión de la política negra en Africa. Al poco tiempo de su publicación se produjo el incidente que ya he comentado en el que el ejercito destruyo su casa y todas sus posesiones y a raíz de lo cual nació el mito al que aún hoy sigue recordándose con añoranza en todo el continente...

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