martes, 25 de noviembre de 2008

Cuando una imagen vale más que mil canciones

Hablar de Javier Aramburu es hacerlo del mejor diseñador de portadas que ha existido nunca dentro de nuestra industria. Durante años en este país la practica totalidad de las cubiertas de los discos eran el resultado de una sesión fotográfica con los artistas posando con un paisaje de fondo y su nombre y el del disco con letras llamativas. En el mejor de los casos se maquetaba y se añadía alguna cosilla, pero poco más. En los 80 una de las cosas que se empezó a apreciar como un valor añadido fue una portada atractiva, y empezaron a cuidarse un poco más llevando a gente como El Hortelano, Cessepe o Max a realizar alguna.

"Las aventurasde Kirlian" de 1989 y germen de lo que se llamó sonido Donosti, fue su primera portada, e impera en su diseño el minimalismo gráfico. Además es el inicio de una forma de relacionarse con los grupos a los que, desde un segundo plano, le ha llevado a formar parte de su discografía y a ser ese genio en la sombra que de una forma determinante tiene mucho que ver en el resultado final del disco. Así resulta difícil disociar la carrera de "Le Mans" (continuación de "Las aventuras..."), "Los Planetas" o "La Buena Vida" de las imágenes que creaba Aramburu para ellos y que también aparecían en posters, chapas o camisetas.

Su siguiente aparición fue la más sorprendente, ya que no se limitaba a hacer la portada, si no que además era el padre musical de la criatura. Junto a Iñaki Gametxogoikoetxea graba bajo el nombre de Family en 1993 "Un soplo en el corazón ", uno de los mejores discos de nuestra historia y probablemente el mejor hecho por un grupo que ha grabado un solo disco. Algún día dedicaré una entrada exclusivamente a comentarlo, pero es difícil imaginar como cantar al amor y a la evasión con tanta sencillez y sensibilidad.

Pero su salto definitivo a la primera división no llega hasta la publicación de "Super 8" de Los Planetas. En la portada aparecía la famosa imagen geométrica de Jota en el centro de una espiral de colores y distorsión, que serviría para ilustrar, no solo la imagen del grupo, si no también del recién nacido movimiento indie. Las portadas hasta "Los Planetas contra la ley de la gravedad" (2004) son suyas, pero de entre todas me gustaría recomendar la preciosa caja que recopila los singles del grupo entre 1993 y 2004 con sus carpetas originales. Son 22 joyas en la que se puede ver resumido su talento y buen gusto, y también su evolución como artista gráfico.

Algo parecido le pasa con La Buena Vida con los que trabajó hasta "Album" (2003) y para los que creó algunas de sus mejores obras como las delicadas y evocadoras portadas de "Soidemersol", "Hallelujah!" o la del disco homónimo del quinteto donostiarra. Otros artistas que han podido disfrutar de su aportación han sido "Vainica doble", "Chucho", "Ibon Errazkin", "Alaska y los Pegamoides", "Polar", "Fangoria", "Teresa Iturrioz-Single", "Apenino"..., y con todos ellos ha conseguido captar la esencia del contenido para lograr en continente perfecto.

Siempre rodeado de un halo de misterio provocado, tal vez, por que se niega a realizar apariciones públicas o conceder entrevistas, no parece que sea algo premeditado si no, más bien, que prefiere permanecer lejos de los focos y en el anonimato. Ha realizado artworks para revistas, festivales, tiendas, anuncios, carteles y gran cantidad de ilustraciones en libros infantiles, pero su trabajo como portadista es por lo que previsiblemente siempre se le recuerde. La clave está en que siempre lo realizo para gente con la que le unía una relación especial, con la que sintonizaba y con la que conseguía lograr que una imagen, a veces, valiese más que mil canciones, y que la magia del disco empezase a sentirse en el momento de tenerlo entre las manos y ver su portada. La última es de 2005 cuando anuncio que no volvería a hacer ninguna. Esperemos que no sea así.

1 comentario:

Curro dijo...

Hay una relación entre el arte gráfico y el indie.
Conocí a grupos indies gracias a las portadas de Aramburu.
De hecho le echo de menos, tanto como diseñador como músico.
Y Family es parte de mi "family".